Tres documentales que lamentablemente solo se pueden ver a través de plataformas exhiben la podredumbre de los sistemas de policías que hay en L
Tres documentales que lamentablemente solo se pueden ver a través de plataformas exhiben la podredumbre de los sistemas de policías que hay en Latinoamérica, en Estados Unidos, en México, en todos lados. Esquemas de procuración de justicia obsoletos donde se enjuicia a la asesinada, a la víctima a la que hay permiso de lacerar, de volverla a matar, llenando de desprestigio su vida y haceres. Todo para defender al macho que acabó con su vida y todo cuanto ella quería.
En el nombre del machismo el que ondean sus banderas por todo lo alto, allá arriba, con profundas raíces y creencias que se ha propagado y enraizado en el mundo entero, en los que se castiga a la víctima de feminicidio por cómo vestía a la hora de su muerte, por lo que hacía con su vida, todo en defensa de un hombre que abroga la vida de una mujer, para ir por otra y una más. Puede matar a docenas, porque los cuerpos de policía no le creen a aquella que se llena de valor y llega hasta las comandancias a denunciar.
Son tres casos paradigmáticos que en resumen describen la podredumbre de los sistemas de policía que nunca pudieron salvar la vida de una mujer o la de una decena de personas, porque a otra, no le creyeron que el francotirador que asesinaba en la capital de Estados Unidos era un marido ofendido que buscaba a su ex esposa. O el de otra dama que en Brasil fue disparada, luego enjuiciada por su estilo de vida, entonces fue tal la ferocidad del abogado del criminal, que éste recibió un castigo leve. Como los cientos de casos que en México no avanzan, el poder del homicida es inmenso.
Fue el mismo presidente de la República de Brasil el que en el año 2008 abogó por que nadie atentara contra la vida de un hombre de 22 años que mantenía rehén a una menor de 17 de la que estuvo enamorado desde que ella contaba con 12 años. A medida que ella creció se dio cuenta que no era normal el vínculo que sostenía con el pedófilo, quien la golpeaba y abusaba de ella, hasta que tuvo el valor para dar por terminada la relación.
Se trata de Eloá Cristina Pereira Pimentel, quien el 18 de octubre de 2008, fue secuestrada, tomada rehén y posteriormente asesinada por su exnovio, Lindemberg Alves Fernandes, en una crisis que involucró a fuerzas de seguridad y las cadenas de televisión principales de Brasil. La tragedia recibió una gran exposición mediática por los errores cometidos por la policía de Sao Paulo.
Eloá estuvo secuestrada durante 100 horas, mientras la retención ocurría los medios de comunicación le dieron trato de estrella de rock al pedófilo, las mujeres enloquecieron con él. La sociedad de Brasil romantizó los hechos, al grado que justificaron el secuestro, el más largo jamás registrado en el estado de Sao Paulo. La tragedia fue ampliamente discutida por los errores cometidos por la policía, por no salvar la vida de la menor, al permitir que actuara un francotirador de los que había docenas en torno al edificio donde sucedían los hechos.
Finalmente actuó la policía solo para que el delincuente disparara tres veces sobre ella, uno de los tiros le dio en la cabeza. Fue desconectada el 18 de octubre de 2018.
Otro caso grave de cómo el machismo tan exacerbado en las sociedades impidió a la policía de Washington, aceptar la denuncia que hizo una mujer de que el francotirador que asoló a la capital de Estados Unidos en octubre de 2002, en realidad buscaba a su ex mujer, la que había huido con sus tres hijos, luego que este se los secuestró en represalia por pedirle el divorcio. Una serie de ataques perpetrados en el área, por John Allen Muhammad y su cómplice un adolescente Lee Boyd Malvo pudo acabar mucho antes, con menos vidas perdidas si hubieran prestado atención a la denuncia de una ex esposa muy angustiada.
Los responsables utilizaron un rifle de francotirador Bushmaster XM15 modificado, que entre el 2 hasta el 22 de octubre dejaron 16 tiroteos indiscriminados en Maryland, Virginia, Washington D. C., Alabama y Luisiana, en los que 10 personas perdieron la vida y 6 resultaron gravemente heridas.
Posteriormente se supo que el verdadero objetivo de Muhammad era su ex esposa, Mildred, como parte de un plan para recuperar la custodia de sus hijos. La policía minimizó la denuncia de la ex esposa quizá con la mentalidad de ¿Cómo un francotirador va a matar salvajemente por buscar a una mujer? ¡Por Dios! ¿En qué cabeza cabe? Y el delincuente siguió su ruta de desastre, hasta que se cansaron y un militar retirado confirmó que el autor de las masacres, era el ex marido ofendido.
La otra dolorosa historia de Ángela Diniz, una bellísima mujer de la socialité y modelo en Brasil fue asesinada por su novio, Raúl Fernando do Amaral Street (conocido como Doca Street), en 1976. Ahora hay una miniserie sobre su tragedia que se llama: asesinada y acusada ya que lo que pasó tras su muerte fue un escándalo judicial que dividió a Brasil. Ella recibió cuatro disparos en la cara y el cuerpo en su casa de playa.
Durante el primer juicio, la defensa del homicida adoptó una estrategia polémica, alegando que él había actuado por «legítima defensa del honor». Increíblemente, lograron culpar a la víctima, por su propio asesinato, pintándola como una mujer promiscua y de «malas costumbres» que provocó al macho. En el primer juicio le dieron un castigo leve, lo que provocó una ola de indignación y protestas en todo el país con el lema «Quien ama no mata». Por ellos, se celebró un segundo juicio, en 1983, donde Street finalmente fue condenado a una pena de prisión mucho más severa.
En México, reza la frase: pon al lobo a redactar la ley y devorar ovejas no será delito. La impunidad e inmunidad galopa con singular alegría y más aún se socializa la creencia -que hereda tanto machismo en el país-, con juicio lapidario contra cada víctima de feminicidio. Mientras el Estado ignora, desconoce la práctica nociva de matar y desaparecer mujeres. Además, este sábado habrá fiesta en palacio nacional, porque llegaron todas sí, las empleadas de Andrés Manuel López Obrador.

