Esta es la realidad, no más cuentos de que todo está bien, que los ciudadanos no tienen nada de qué quejarse, pero cómo negar el horroroso abandono a
Esta es la realidad, no más cuentos de que todo está bien, que los ciudadanos no tienen nada de qué quejarse, pero cómo negar el horroroso abandono a las comunidades. En 2019, el entonces presidente municipal de Bavispe, Cornelio Vega, dijo que el municipio contaba con 5 policías, cuando el terrible ataque, perpetrado el 4 de noviembre de ese mismo año en contra de la familia Lebaron, que dejó saldo de tres mujeres y seis niños muertos, apenas había un oficial, uno solo que con todo y el terror tuvo que subir a media noche la montaña donde yacían los cadáveres.
En los hechos donde murieron tres mujeres y 6 niños de entre 8 meses y 12 años pertenecientes a la comunidad mormona asentada en Chihuahua y Sonora, en Bavispe, la cabecera municipal de donde salieron las señoras para viajar a dos puntos distintos, donde fueron atacadas, contaba en ese momento con un solo agente de seguridad. Su testimonio estremece, de solo imaginar el sentimiento de vulnerabilidad ante el número de sicarios que habían perpetrado la masacre.
El muchacho se ve joven, en uno de los documentales que se realizaron y transmitieron lamentablemente solo a través de plataformas en donde se evidencia cómo las “autoridades” federales sólo obstruyeron el acceso de los familiares de las víctimas quienes, alertados del ataque y del vehículo incendiado, de inmediato se trasladaron de Chihuahua a Sonora, solo para encontrarse con tropas del ejército mexicano que les impidieron que avanzaran, para que no llegaran hasta el lugar de los hechos.
El trabajo periodístico en dos miniseries elaboradas sobre estos mismos hechos, pintan de cuerpo entero al gobierno y cuál fue la obtusa y sospechosa razón de impedir que el convoy de camiones en que viajaba la comunidad mormona, fuera detenido y no se le permitiera continuar hasta el lugar del ataque, prácticamente hasta el amanecer del día siguiente, les permitieron continuar.
Pero la realidad de lo que ocurre en las comunidades en materia de seguridad es deplorable como que, en esos momentos de terror en el municipio de Bavispe, cuando se supo del ataque de los sicarios, el pueblo quedó desolado: no hubo clases, los negocios cerraron, aquello era un solo silencio mientras un solo policía se mantenía a la espera de que le llegara ayuda de la que fuera. Al fin llegó una ambulancia militar, en la que pudieron trasladar a los niños heridos a la frontera, para que los atendieran en hospitales de Estados Unidos.
Qué beneficiados los Lebaron, pueden escapar a su otro país, por ayuda, por asistencia médica y los mexicanos, todos los otros afectados, también víctimas de la delincuencia organizada a ¿dónde escapan, a donde van por auxilio? Si son sus propios gobiernos quienes los traicionan, subestiman y destruyen. Los encarcelan y les fincan cargos si fuera necesario para quitarlos del camino. Es un sistema abominable, que se mimetiza con quien sea que llegue al poder.
Justo el mismo día en que un oficial de tránsito municipal murió y otro agente resultó lesionado tras un ataque armado ocurrido este lunes 17 de noviembre en la colonia Adolfo López Mateos, Canadá hizo advertencia de viaje a sus ciudadanos y entre la lista de entidades a donde no se recomienda ir esta Sonora, claro que, curioso que excluyen a Hermosillo y Guaymas como si en esos dos municipios las cosas estuvieran bien, super bien. Es posible que sea menos peor que en el resto del estado y que en otros territorios de la República.
Hasta escribir de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa es un desperdicio de tiempo, dinero y esfuerzo. El hombre es un atarantado, boca floja además de todo lo otro, quien está como aquel panista sonorense que en medio de una entrevista le soltó al reportero: entre más hablo más babosadas digo. A confesión de parte, relevo de pruebas y así tal cual el decrépito mandatario quien por extrañas razones reveló que él no ganó las encuestas de Morena, pero que se encaprichó Andrés Manuel López Obrador y lo lanzó al puesto. Reconoció quién era puntero en dicho ejercicio, al mismo al que él se encargó de destruir en todas las formas posibles.
Pues justo ese personaje impresentable aclaró que las 20 personas que fueron rescatadas luego de ser privadas de su libertad, son conductores. Lo que no deja de sorprender es que sus palabras casi suenan a disculpas a los delincuentes que los secuestraron: «esencialmente, eran camioneros, choferes; no tienen problema de ficha de desaparecidos, pero ellos constatan que sí estaban ahí, que les quitaron los celulares para leerlos». Fueron retenidos por, al menos, 24 horas, en las cuales los interrogaron sobre su situación laboral.
«Les decomisaron sus teléfonos. No solicitaron ningún apoyo adicional, no tuvieron necesidad de atención médica, no fueron golpeados, se les revisó, no fueron sometidos con algún mecanismo violento», aseguró. Son buenas personas los delincuentes, solo le faltó agregar a Rocha Moya.
Mientras a la sociedad civil garrote, patadas y gas lacrimógeno, a los protagonistas del huachicol fiscal, facilidades plenas. No pues como no, si se trata de delincuentes de cuello blanco, la realeza que ha prolongado su reinado por ya siete años (y contando), ah pues que siga la fiesta. Excelente trabajo en el reporteo, medios de comunicación, dan cuenta en la forma en que ingresan las pipas por las fronteras de ciudad Juárez, el chofer desciende de la unidad y cambia una clave por otra, que aparece en los camiones y ahí empieza la trapacería.
Después de que la fiscalía general de la República (FGR) aseguró nueve pipas con gasolina y diésel declarados como “aceite quemado”, el caso prometía una verdadera investigación y más como suele anunciar el gobierno: que abrió una carpeta de investigación y que llegarán hasta las últimas consecuencias. Nada tú. Que la red de huachicol fiscal sigue operando intacta, idéntica con las mismas rutas, empresas y patrones.
De acuerdo a seguimiento satelital encontraron trayectos constantes: descargas en estaciones Phillips 66 en Camargo, pasos por Jiménez, Torreón, Fresnillo y Aguascalientes, y retorno a Texas. Otros fueron por Piedras Negras, en Coahuila. Ahí es donde se mezclan combustibles nacionales con el de contrabando. La red opera con protección, intimidación y control territorial. En la información obtenida por medios de comunicación se encontró la participación de empresas vinculadas al exgobernador panista, Ernesto Ruffo Appel.
Quien va a atender el asunto de la estafa y defraudación de altos vuelos del huachicol fiscal, no pues es que palacio nacional, todos los gobernadores, están en lo suyo, en gastar cuantiosas sumas de dinero en medios de comunicación y en redes sociales para desacreditar la marcha del sábado y ya viene la del jueves, sí porque a los detenidos los quieren acusar de intento de homicidio. Jesús de Veracruz, sin duda que siempre se cumplirá al pie de la letra la máxima: el gobierno es el peor enemigo de los ciudadanos de bien. Y sí los actuales son un peligro para México.

