Un giro de 360 grados

Un giro de 360 grados

Es común hacer alardes y describir la magnificencia de un cambio mediante la socorrida invocación de los grados girados que hacen la diferencia y no f

Aquí es Guaymas
Mucha pieza Sylvana y Maloro
Bofete a la insidia

Es común hacer alardes y describir la magnificencia de un cambio mediante la socorrida invocación de los grados girados que hacen la diferencia y no faltan, quienes encarrerados en la exageración, hablen de giros de 360 grados, atribuidos a los efectos que derivan del resultado de la elección reciente.

Habría que concederles la razón, porque conforme pasan los días se arraiga la percepción de que el mandato popular expresado en las urnas se trata de un cambio para seguir iguales y que más bien es sólo el relevo de nombres de partidos y de personas en la conducción de este país.

El acercamiento, diálogo y contento entre Andrés Manuel López Obrador y José Antonio Meade, es uno más de los detalles que no solo marcan sustancial avance en la madurez de la democracia mexicana, si no que se agrega a todo un espectro que reafirma la citada percepción del cambio para seguir iguales.

Lejos aquellos tiempos cuando a principios de 1989, ya Carlos Salinas con meses como presidente, en un evento con empresarios y en atiborrado salón, al concluir se desvió de la ruta de salida para ir a saludar de mano a Manuel Clouthier, uno de sus adversarios en la contienda presidencial del año anterior y que en octubre de ese mismo año falleciera en un accidente de tránsito.

Manuel Clouthier

Ahora el acercamiento entre el ganador y uno de sus adversarios se da un mes después de la elección, en el marco de sustanciales cambios en el discurso, propuestas de campaña y mensajes de quienes asumirán el gobierno federal a partir del 1 de diciembre próximo.

Nos comentaba sarcástico compa, que el anunciado nombramiento de Manuel Bartlett a la dirección general de la Comisión Federal de Electricidad representa ese giro de 360 grados del cambio que prospecta el tabasqueño, además que ya se definió que la reforma educativa se mantiene en sus aspectos sustantivos, así como la reforma energética con todo y los gasolinazos diarios.

Notable además la posición del virtual presidente electo respecto a la relación México-Estados Unidos, al ir del ríspido cuestionamiento al gobierno de Enrique Peña Nieto calificado como blandengue frente a las cotidianas agresiones de Donald Trump, a ni siquiera querer abordar temas de conflicto e incluso a mandar mensajes de amor y paz al mandatario gringo.

“Hay que cambiar para seguir igual”, parece ser la divisa de la casta gobernante que resultó electa el pasado 1 de julio, que para efectos de certidumbre social abona mucho, pero crispa y encabrona a quienes creyeron que su mesías apostaba a la ruptura y que ahora lucen como perros sin dueño.

Por supuesto que el gradualismo en los cambios genera certidumbre en la sociedad y es de esperarse la relatividad de eso de seguir iguales, porque peor estarán las cosas para este país si a fin de cuentas López Obrador resulta un fiasco, ya que es mucho más peligrosa una sociedad desengañada que una insatisfecha que creyó en el canto de las sirenas, aunque habrá que esperar, porque a lo mejor ya en Los Pinos saca las uñas y lo que ahora son aparentes reversas y reconsideraciones, no lo son.

Jacobo Mendoza

Esa estabilidad y civilidad que se observa en el proceso de transición federal tiene sus asegunes al bajar hasta estados y municipios y desde esa perspectiva, es de carácter urgente permear hacia abajo esa madurez democrática y de estadista que se le adjudica a López Obrador por su reunión con Meade y por el replanteamiento de sus propuestas de campaña.

Por cierto, pésimo el “taiming” del dirigente estatal de MORENA, Jacobo Mendoza, al aceptar que en la agenda legislativa de la bancada de ese partido está la legalización del aborto y de la muerte asistida, temas de alto impacto en cualquier ámbito social y que ya genera fuerte reacción de rechazo en influyentes sectores sociales, espacios de opinión y en redes sociales.

Cierto que Jacobo respondió a pregunta expresa y quizás por su novatez en estos menesteres cayó redondito, aunque pudo recomponer un tanto y salirse poquito de la trampa al subrayar que la bancada morenista abordará todos los temas del entorno social, y no duden que en estos días se popularice eso de los matrimonios entre personas del mismo sexo y su derecho de adopción, sin dejar de lado la legalización del consumo de mariguana con propósitos lúdicos.

Tales posicionamientos calientan el terreno político para una bancada que si bien es mayoritaria, por su condición de inédita en la historia legislativa del Estado, estará bajo la lupa social y aquí aplica eso de no montar bestias antes de tiempo porque se pandean, y la verdad no hay ninguna necesidad y resulta hasta irresponsable el crispar ánimos cuando ni siquiera han asumido los cargos.

Célida López Cárdenas

Habrá que ver qué tan prolongada es la curva de aprendizaje de los 22 representantes populares que asumen su encargo el 16 de septiembre próximo y más interesante será presenciar cómo hacen simbiosis corrientes ideológicas tan disímbolas y heterogéneas en los temas aludidos por Jacobo, así como también ante una ciudadanía sonorense que si bien votó por ellos en forma mayoritaria, no lo hizo para entrarle a modas importadas desde la capital del país.

En el caso de Hermosillo, resulta más marcado eso del giro de 360 grados con un cambio de administración municipal que regresa a manos del PAN, con una Célida López Cárdenas cuya etiqueta reciente de MORENA, no le quita sus orígenes y formación en el más rancio abolengo de la ultraderecha regional y concepción clasista del servicio público.

Mala suerte para los hermosillenses el que de nueva cuenta se haya negado la continuidad de un esfuerzo para acabar de romper con el círculo vicioso de años y años de gestiones blanquiazules que no han respondido a las necesidades de la capital de Sonora y la mantienen en el rezago, si se compara con la mayoría de las capitales de Estados del país.

Las gestiones de Ernesto Gándara y Manuel Ignacio Acosta-Angelina Muñoz, son como lunares o garbanzos de a libra, ante gestiones proempresariales de Jorge Valencia, Francisco Búrquez, María Dolores del Río, Javier Gándara y Alejandro López Caballero y no creemos que la señora de Puerto Peñasco abandone esa línea de trabajo, porque su panismo no es un simple catarro.

Mientras tanto, sin duda más sacudidos que los del PRI con motivo del resultado de la pasada elección en Sonora, los del PAN ya mueven bastante las aguas con miras a la renovación de su estructura directiva en el estado y en los municipios e incluso ya Luis Ernesto Nieves levantó la mano con un mensaje con pretensiones de inclusión.

Luis Ernesto Nieves

Dicen los que dicen que saben, que trae la bendición de Damián Zepeda, sin que tengamos idea si tal recomendación sea como el beso del diablo y al Güero le salgan sayos con la intención de romper la hegemonía de quien personifica a nivel nacional la debacle del blanquiazul.

No descarte Usted que un eventual sayo del Güero sea Francisco Bueno Ayup, protagónico guaymense que trae pleito cazado contra los “liderazgos” dominantes actualmente en el PAN, aunque sabe si por sus antecedentes nada recomendables, sus pretensiones se queden en golpeteos en redes sociales, que en el caso de otro mentado, Ernesto Munro Palacios, pueda ser que lo limite su condición decrépita.

Por rumbos de los priistas se escucha ensordecedor silencio respecto a lo que para muchos resulta lógico: la salida de un eficiente y chambeador Gilberto Gutiérrez Sánchez de la dirigencia estatal, pero concatenado su relevo a los ajustes anunciados en el gabinete de Claudia Pavlovich y a los que a nivel nacional ya se perfilan en ese partido político.

Jorge VIllaescusa Aguayo

Pero en ese caso nadie ha levantado la mano y más bien lo que se percibe es una eventual prelación que lleve a la presidencia del CDE a Jorge Villaescusa Aguayo si es que se separa Gutiérrez Sánchez, y si es que se hace bueno eso de que Miguel Ernesto Pompa Corella es inamovible de la Secretaría de Gobierno, toda vez los vínculos entre Jorge y “El Potrillo”.

De acuerdo a lo comentado por la propia gobernadora, se supone que en el curso de esta semana se concretará un cambio en el gabinete estatal, en el marco de un proceso sin apuros que desde nuestra perspectiva luce como que la mandataria no tiene tantas ganas de muchos movimientos, toda vez que desde análisis de desempeño sin apasionamientos, la chamba desplegada ha sido de buenos resultados en términos generales.

Natalia Rivera

A propósito de inamovibles, en algunos espacios mediáticos se les cuelga esa etiqueta al titular de Salud, Enrique Claussen, al del Trabajo, Horacio Valenzuela, al de Hacienda, Raúl Navarro, al de Seguridad Pública, Adolfo García Morales, a la jefa de la oficina del ejecutivo, Natalia Rivera, aunque en este último caso, si fuera por nuestro gusto, estaría pintadita para dirigir al PRI, ante la necesidad de un ejercicio de oposición indispensable en estos tiempos por venir.

Y vaya brete en el que se encuentra la gobernadora ante tantos damnificados que dejó el tsunami del 1 de julio pasado, porque son tantos y muy pocos espacios para su acomodo y en varios casos ahí están cercanos a sus afectos como son los casos de Epifanio Salido, Kitty Gutiérrez, Ernesto de Lucas, Manuel Ignacio Acosta, Ulises Cristópulos, David Palafox, Flor Ayala Robles Linares, Karina García, Susana Corella, María Luisa Valdés, Anabel Acosta, Huberto Robles Pompa, entre otros y otras a los que se agregarán en diciembre actuales titulares de delegaciones federales.