Testerazo de MORENA

Testerazo de MORENA

Lo habíamos adelantado en este espacio, ya que hasta para este modesto reportero resultaba claro que a MORENA no le alcanzaban los votos para imponer

Puros Entreteloncitos
Vacunar es la campaña
Poca memoria social

Lo habíamos adelantado en este espacio, ya que hasta para este modesto reportero resultaba claro que a MORENA no le alcanzaban los votos para imponer nuevos mandos en la estructura administrativa del Congreso del Estado y seguramente por esos rumbos también saben contar y por eso extraño el que hayan incurrido en la temeridad de pretender imponer un tema sin futuro.

En términos concretos y sin adornos literarios, en la sesión de este martes, la 62 Legislatura del Estado de Sonora rechazó y desechó el nombramiento de nuevos funcionarios en la administración de la Cámara de Diputados, con un saldo lamentable para quienes dicen que son distintos y que quieren hacer las cosas distintas, cuando recurren a las mismas prácticas del PRI y del PAN cuando han sido mayoría en la representación popular sonorense.

Pero vayamos por partes en la descripción de ese amplio contexto de esa votación de 14 contra el reparto de huesos y los 19 a favor, tres menos que los requeridos tratándose de decisiones legislativas donde las dos terceras partes es la norma jurídica para aprobarlos.

Rosa María Mancha Ornelas

Dicen que lo que mal empieza mal acaba, porque mal, muy mal inició la sesión la diputada presidente de la directiva, Rosa María Mancha Ornelas, quien si en otras sesiones se había revelado como una chivita en una cristalería, en esta protagonizó una cadena de torpezas en la conducción de la asamblea; desbarró frecuentemente y mostró ignorancia supina de la técnica parlamentaria.

Pues la respetable señora en mención, arrancó la sesión con la ocurrencia de prohibir el acceso de representantes de medios de comunicación a la sala de plenos, espacio indispensable para que fotógrafos y camarógrafos puedan realizar su trabajo y que en esta ocasión fue igual para reporteros, ya que acarreados de MORENA ocuparon las 101 butacas y pasillos del área de visitantes e invitados.

“Esto no es un mercado”, espetó con insolencia la Mancha Ornelas, al justificar su veto a los medios, aunque por lo visto no esperaba el retobo del coordinador de la bancada del PT, Rodolfo Lizárraga, quien bajita la mano la obligó a recular y a permitir el libre ejercicio de su chamba al sufrido gremio reporteril, cuando en contraste, fue condescendiente y ampliamente permisiva con la agresiva horda de acarreados de su partido.

Y esos sí que convirtieron la sala de plenos en el mercado aludido, al dedicarse por un lado a insultar a diputados en desacuerdo a la propuesta en discusión y por el otro, incurrir en lambisconerías indignas hacia quienes los acarrearon para pretender doblegar a gritos a la oposición.

La verdad es que hasta el último momento creímos que el asunto de los nombramientos inscrito en el punto 4 del orden del día, sería eliminado en el marco de un ejercicio realista, desapasionado y prudente de quienes mangonean a la en su mayoría torpe e inexperta bancada de MORENA en Sonora, pero por lo visto, las habilidades de ese cuerpo de asesores externos son demasiadas, porque los llevaron directamente al despeñadero.

Héctor Raúl Castelo

Sólo es cuestión de escuchar los distintos posicionamientos de respaldo al dictamen con el que con la manita en la cintura decidieron nombrar a Adolfo Salazar Razo, Erich Moncada, Gerardo Murrieta, entre otros, destacando la rusticidad expositiva de Martín Matrecitos, de esa señora Yumiko sabe qué y de la misma coordinadora Ernestina Castro, con mención honorífica del padrecista y expanista el conocido por el remoquete de “El Pollo” Castelo, ahora abanderado de la llamada 4 transformación.

Por cierto, ya entrada la noche el pasado lunes, nos enteramos que ese sujeto dio a conocer lo que dijo es la costosa nómina de los directivos en la Cámara de diputados, en obvia y descarada justificación para evitar la restitución de sus derechos, estupidez insostenible e inmediatamente desmentida, aunque no falten idiotas que le dieron credibilidad.

Solo esperamos que cuando decidan reducir a la mitad los actuales salarios del aparato administrativo del Congreso del Estado, no tomen como base esa falaz tabla de la nómina, a no ser que ese sea el propósito, aunque también podría servir a quienes pretenden destituir para exigir finiquitos a partir de los montos que ordenaron divulgar a “El Pollo”.

La propuesta de nombramientos nunca tuvo buen destino, destacando el sólido posicionamiento del diputado Jorge Villaescusa, quien se sobrepuso de la escandalera alcahueteada por Mancha Ornelas a los verduleros que llevó de acarreados al mercado legislativo e igual le fue al coordinador del PT, Rodolfo Lizárraga, quien se sostuvo en la posición marcada por su dirigente estatal, Ana Gabriela Guevara y exhibió la secrecía con que actuaron los asesores de MORENA al entregar el dictamen a discutir a las coordinaciones parlamentaria, cinco minutos antes de comenzar la sesión.

Es que contrario a lo mandatado por la Ley Orgánica del Poder Legislativo en su artículo 126, la propuesta a fin de cuentas desechada nunca fue incluida en la gaceta parlamentaria e incluso, de última hora y en pleno debate, a los nombres dados a conocer en la propuesta original, se agregaron otros tres con intenciones de revertir la falta de votos indispensables para lograr la ansiada mayoría calificada.

Jorge Villaescusa

Así las cosas, se atendieron las exigencias del PES de incluir a Rogelio Baldenebro Arredondo, carnal del diputado federal mata perros y así hacer morder el anzuelo al coordinador de esa bancada Jesús Alonso Montes Piña, no así en los casos de Fermín Trujillo Fuentes y Javier Duarte, a quienes sin lograrlo, pretendieron encandilar con la inclusión de Manuel Madero Valencia.

La que exhibió patética y dramática pobreza conceptual al justificar su apoyo a la propuesta de nombramientos, fue la diputada María Dolores del Río, quien hizo alusión al cuestionado costumbrismo político de este país tratándose de relevos en instancia de gobierno y someter su presunta condición de diputada de oposición, con una grotesca genuflexión a la arrogancia de la mayoría.

Por parte del coordinador de la bancada del PAN, Gildardo Real Ramírez, de plano nos sorprendió en primera instancia al anuncia que tanto él como Alejandra López Noriega y Jesús Eduardo Urbina se abstendrían de votar, no sin antes hacer malabares y precarios equilibrismos como tratando de evitar las mentadas que le gritaban desde gayola las hordas morenistas y quizás esa ruda carrilla que también sufrió Urbina, los llevó a decidir a no pasar por huevos tibios y votar en contra de la propuesta.

De destacar el posicionamiento de Fermín Trujillo Fuentes, al remarcar la falta de experiencia e ignorancia evidente de la bancada de MORENA en asuntos legislativos, sumándose también sus señalamientos sobre la falta de oficio político y la nula disposición para el acuerdo y a la búsqueda de soluciones concertadas a la diversa dinámica del parlamento sonorense.

A la hora de votar, reconocemos nuestra sorpresa al escuchar al ecologista Luis Mario Rivera votar a favor de la propuesta de MORENA, aunque antes de él, Filemón Ortega Quintos dejó ver diferencias en la bancada del PT, que ratificó Norberto Ortega y apuntaló Orlando Salido al también votar a favor, aunque luego tanto él como Luis Mario rectificar el sentido de su voto, que también se vale en la técnica parlamentaria, para rechazar el dictamen.

Gildardo Real Ramírez

Lo cierto es que así no hubieran rectificado, de todas formas, el dictamen no hubiera pasado, para luego de hacer el conteo, la presidenta ponerle otra Mancha a su percudido tigre, al mandar la rechazada propuesta de regreso a la CRICP, cuando el trámite es “desechada y archívese”, como a fin de cuentas tuvo que hacerlo al ser reconvenida por ese otro de sus desbarres en la conducción de la asamblea, lo cual se hubiera evitado de darse trámite de comisión en lugar de Urgente Resolución, aspecto que por lo visto no tomaron en cuenta los geniecillos que los asesoran.

No tenemos muchas prospectivas certeras respecto a las consecuencias de ese trámite legislativo; si a fin de cuentas la mayoría morenista y sus rémoras del PES optarán por la ruta de la legalidad y permitirán el retorno de la normalidad administrativa del Congreso del Estado, para entonces sí, ya con la lección aprendida y conscientes que no es tan sencillo hacer lo que les venga en gana, entrarle al ejercicio de la política, a través del cual podrían lograr ese recambio gradual y negociado con los otros grupos parlamentarios lo que ahora se quieren devorar en un bocado.

A reserva de consultar a expertos en esos asuntos y como nos dio weva meternos en los entresijos de la Ley Orgánica del Poder Legislativo para confirmar o descartar, tenemos la idea de que un asunto cuyo trámite calificado como de urgente y obvia resolución, si es rechazado y desechado ya no puede ser subido al pleno durante el período ordinario en curso y en todo caso reintentarlo en el siguiente.

Frente a esa cercana eventualidad, es más urgente que por rumbos de MORENA se impongan criterios de orden político en el abordaje de los temas del Poder Legislativo y que manden de vacaciones a trogloditas contratados como asesores, que de forma tan frecuente los hacen quedar en ridículo.

Luis Mario Rivera

Como decíamos, no estamos seguros de la limitación que impide llevar de nuevo dicha propuesta al pleno en el actual período de sesiones, pero de cualquier forma el testerazo de este martes debería hacer entrar en razón y hacerlos reconsiderar que bajo ningunas circunstancias la soberbia y el autoritarismo son aplicables en la lucha y debate político si es que la prioridad de todos es el bienestar popular.

Y además, ese paréntesis y período de reflexión a lo mejor les modera la hormona y calma sus ansias autoritarias, para ahora sí entrarle a temas sustantivos, como es la integración de las comisiones ya que por lo pronto están violando el artículo 84 de la ley Orgánica del Poder Legislativo, que fija los primeros 15 días de la instalación de la legislatura para concretarla.