¡Sordos y ciegos! Así se va a esta batalla, que será tumba para muchos

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¡Sordos y ciegos! Así se va a esta batalla, que será tumba para muchos

Las cifras no terminan de ser números fríos, que se dicen rápido, que lo mismo sea de muertos, heridos, tirados en un barranco, la crudeza es de miedo cuando significan tan poco para los ajenos, para los otros

Cuánto lamento por la golpiza a Ana Guevara, en Sonora mataron a 2 mujeres ¿si saben?
Dos bebés tirados en una calle ¿Quiénes y porqué los abandonaron?
¡Si saben hallar secuestrados, encontrar homicidas! ¿Depende, de qué?

Juana María Olguín

Las cifras no terminan de ser números fríos, que se dicen rápido, que lo mismo sea de muertos, heridos, tirados en un barranco, la crudeza es de miedo cuando significan tan poco para los ajenos, para los otros. Hablemos, por ejemplo, que en tres meses se ha perdido un millón 30 mil empleos, es decir, ese mismo número de habitantes se fueron a la calle y quienes ahora mismo se hunden entre el miedo, la desesperanza y el duelo que implica el despido. Tan solo en mayo 344 mil 526 ciudadanos se fueron a casa.

Ya de por sí el país pasaba por una mala racha, con cero crecimientos, lo que implica tanto. Tan solo en mayo se perdieron 344 mil 526 empleos formales por la pandemia del coronavirus, así lo informó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Desde marzo, al cierre de mayo, el organismo sumó un millón 30 mil 366 personas que quedaron sin su trabajo. En los dos meses que duró el programa de “sana distancia”, se esfumaron 899 mil 773 plazas laborales.

Lo más frustrante es que no cabe en la conciencia de la clase gobernante que ya con todas las crisis encima: la pandemia de coronavirus y su letalidad de casi 12 % (de los contagiados el 12 por ciento morirá); la económica que es igual de mortal (desempleados se suicidan por todas las implicaciones que trae la pérdida de la única fuente de ingresos) para ellos no hay más que sus torvos intereses y el proceso electoral del año próximo.  

Ya hubo una probadita de cómo se darán con todo para luchar con uñas y dientes por las tesorerías de los municipios y estados de la República y todavía no empieza la verdadera radicalización de este que se avizora será otra guerra letal en el país. 

Ayer jueves la Secretaría de Salud reportó una de las jornadas más difíciles desde que comenzó la pandemia del Covid-19 en Sonora, con 26 muertos, 264 nuevos casos, para un total de 357 defunciones y cuatro mil 271 enfermos, entre los positivos hay 40 embarazadas y 46 niños. Más que la entidad tiene una velocidad de contagios superior al resto de la República Mexicana debido a la alta movilidad de personas en las calles, en todos los municipios, donde los hospitales públicos y privados están prácticamente saturados. 13 hospitales en riesgo máximo de ocupación por pacientes positivos a Covid, tanto públicos como privados.

Se ha pedido encarecidamente a la sociedad cumplir con normas: no salir de casa, lavarse las manos, usar cubre bocas y la resistencia a acatar estos únicos esquemas de protección ha sido escandalosa y las consecuencias las pagamos todos. Miren a donde nos ha llevado la desobediencia, a este peligroso momento en que en un solo día mueran 26 personas que eran: hijos, hermanos, padres, madres. Ah y la semana próxima y la que sigue todo el país estará en la cresta de la pandemia.

A estas alturas, sin querer lucir asustada, que lo estoy, solo siento que nos queda rezar porque si el virus nos pega, sea benigno con nuestro cuerpo; si el contagio nos pone en alto riesgo, halla cupo aún en un hospital y más aún que queden médicos y enfermeras en pie para que puedan brindar el auxilio y nos ofrezcan sus virtudes y talentos para poder sobrevivir.

Hagan votos de silencio, dejen de alegar tonterías, ridiculeces de que no existe el virus. Respétense no sean ignorante. No te solaces de parecer brillante por tus sospechas y hazte un favor: calla, ofrenda tu humildad, tu rendición a la vida, al universo. Encuentra paz, consuelo y quietud, lo vamos a necesitar.