Sí caes en un socavón ¿eres culpable? De cuándo acá

Sí caes en un socavón ¿eres culpable? De cuándo acá

Se ofendió la policía municipal de Nogales porque la Sedena llegó a sus instalaciones, a revisar permisos de uso de armas. Cínicamente preguntaron que, si quién cuidaría de la ciudadanía, si ellos estaban retenidos. Fue un milagro que no desataran una balacera. Irrespetaron a los militares

Reportan al presidente de E.U., muy preocupado por la marcha de ayer domingo ¡Já!
En un 40 % se incrementó la violencia intrafamiliar en 2017
Lo de Guillermo Padrés ni lo festinen ¡Se gasta tu dinero que robó!

Juana María Olguín

Se ofendió la policía municipal de Nogales porque la Sedena llegó a sus instalaciones, a revisar permisos de uso de armas. Cínicamente preguntaron que, si quién cuidaría de la ciudadanía, si ellos estaban retenidos. Fue un milagro que no desataran una balacera. Irrespetaron a los militares.

Se puso bueno el pleito entre el ayuntamiento de Hermosillo y la directiva de la Cruz Roja luego de que la madrugada de este miércoles una ambulancia cayó en un socavón en Solidaridad y Luz Valencia, en la colonia 4 de marzo. Trasladaban a una mujer en trabajo de parto cuando se abrió el pavimento y se tragó por lo menos las llantas delanteras de la unidad. Que la dama parió un bebé un poco después y los socorristas lesionados fueron trasladados a un hospital privado.

Lesiones sin consideración fue el resultado de las 5 personas que viajaban en el vehículo que cayó al boquete, hasta allí era lamentable el percance, pero luego salió Miguel Ángel Córdova Flores, titular de la Coordinación de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Ecología (Cidue) a culpar a los socorristas ya que dijo que el área alrededor del socavón estaba señalizada e iluminada. Dioses del Olimpo, pero si la ciudad es un solo bache y la oscuridad reina en todos los barrios, calles. Basta.

Oiga usted cómo es posible que el municipio haya comprado 5 camiones para la recolección de basura, en 12 millones de pesos (2 millones 400 mil pesos cada uno), pues duraron tres días y ya se descompusieron y de lo mismo Si, preguntaré por ociosidad ¿a quién se los compraron?

Lo que sucede en la zona Yaqui donde se localiza el gasoducto es ¿una desgracia anunciada? Ahora mismo ni siquiera se sabe si ya pudo concurrir personal de la empresa necia, tozuda dueña de esa infraestructura a reparar la perforación que ocurrió a la altura del kilómetro 29. Por lo pronto 30 familias de Estación Corral fueron desalojadas de sus propiedades precautoriamente luego que éstos manifestaron afectaciones en la salud por inhalación de gas.

Hace rato que pregunto ¿cuánto hubiera costado que esa empresa dueña del oleoducto le sacara la vuelta a la comunidad Yaqui? Pero entre testarudos y soberbios te veas, ni a quién irles porque unos con su petulancia que les proporciona la riqueza creen que puede ir a cualquier sitio y subir encima de la gente si así se les hinchan y no es el caso, cuando se trata de los indígenas del sur de Sonora.

Que por ahora se ordenó el cierre de válvula que permite la circulación de gas, que se ubica en Estación Corral para detener el flujo de combustible y reducir el riesgo de la fuga. Lo ocurrido es un fuerte llamado de atención al gobierno estatal para que obligue a la empresa a que se sujete al amparo ganado ante un juez y pare la construcción o esperarán a una desgracia.

Por el medio día de hoy, la guardia de los 8 pueblos citó a conferencia de prensa en Belem sobre el gasoducto, pero no se escucha lo que hablan o parece que lo hacen en su dialecto. Junto con pegado, pero bueno allí está la resistencia de esa comunidad que no quiere ser tocada por el gobierno, ni sus empresas beneficiadas y protegidas. Bien haría el gobierno estatal en exigir respeto irrestricto al amparo ganado por los yaquis. O prepárense para esta guerra que sigue y sigue.

Fue un milagro que no desataran una balacera los policías municipales de Nogales, quienes irrespetaron a la gente de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Fue impresionante la conducta de los oficiales y el trato que dieron a los militares, que solo cumplían órdenes. Qué habrá adentro que no querían la revisión, que es de rutina y sorpresa. Mal y de malas.