¿Se quejan de los robos en Hermosillo? ¡Si ya igualamos a Londres!

¿Se quejan de los robos en Hermosillo? ¡Si ya igualamos a Londres!

Carlos MONCADA OCHOA Estoy convencido de que no debemos quejarnos de nuestras autoridades antes de comparar la situación que nos inconforma con lo

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Carlos MONCADA OCHOA

Estoy convencido de que no debemos quejarnos de nuestras autoridades antes de comparar la situación que nos inconforma con lo que viven en otros países. A propósito de los robos en casas, de que se lamentan los hermosillenses, hallé una descripción nada menos de lo que sucede en Londres, ciudad de primerísimo mundo y voy a repetirla para que se vea que hay motivos para alegrarse.

En la novela “Campos de Londres”, de Martin Amis, leí y subrayé:

“No sospechaban que el lugar que estaban a punto de desvalijar (la tienda y la vivienda que había arriba) ya había sido desvalijada la semana anterior; sí, y la semana anterior a ésta. Y la semana anterior a la antedicha. Estaba exponencialmente desvalijado. En efecto, el robo con allanamiento de morada, visto en términos darwinianos, estaba entrando en una fase crítica. Los ladrones se encontraban con que casi todos los lugares habían sido desvalijados.

“Los ladrones se tropezaban unos con los otros, se pisaban los talones. Había embotellamientos de ladrones en los tejados y escaleras, en las crepitantes chimeneas. Los ladrones eran robados por sus propios compañeros de oficio, y hacían a su vez lo mismo con éstos. Los objetos robados rebotaban de casa en casa. De regreso de un robo, los ladrones descubrían que habían sido robados, a veces por el mismo ladrón al que acababan de robar.

“¿Cómo se podría resolver aquella crisis en el sector del robo? Se resolvería cuando hubiera suficientes ladrones que consideraran el robo una pérdida de tiempo y dejaran de robar. Entonces, por algún tiempo, el robo volvería a ser rentable. Pero los ladrones disponían de mucho tiempo, el tiempo libre era lo único que les sobraba y no había otra cosa qué hacer con él, por lo que seguían robando y robando”.

¿Ya ven, hermosillenses, que si no estamos exactamente igual que en Londres, para allá vamos? ¡Deberíamos sentirnos orgullosos!

LA MITAD DE LA VERDAD

Ha cobrado fuerza, por lógica, la conclusión de que las personas en el poder le aprietan las tuercas a Ricardo Anaya y le meten combustible a la campaña de prensa, para bajarlo del segundo lugar como aspirante presidencial, y pueda subir el candidato oficial Meade.

Y no repito los datos que el lector ya sabe pues estamos fritos de la repetición que a todas horas hacen Clavillazo Ochoa y Nuño.

Pero pienso que al aceptar aquella conclusión, se acepta sólo la mitad de la verdad. Otra mitad consiste en que se busca, con la maniobra, apagar la versión de que también don Pepe Meade tiene cosas que explicar en el manejo de millones que no encontró la Auditoría federal en SEDESOL y SEDATU, donde también estuvo el candidato antes de pasar a Hacienda.

Por otro lado, si la agresión mediática les resulta y eliminan a Ricardo Anaya, habrá que pensar: el que sigue es AMLO; ¿qué le tendrán preparado?

 

carlosomoncada@gmail.com