Se llama calma

Se llama calma

Sí se llama calma y me costó muchas tormentas.
 Se llama calma y cuando desaparece.... salgo otra vez a su búsqueda 
Se llama calma y me enseña a resp

El amor tóxico en la relación de pareja
Tolerar nuestras emociones: el primer paso para ser feliz
Desanimarse es normal, permanecer en ese estado es tóxico…

Sí se llama calma y me costó muchas tormentas.
 Se llama calma y cuando desaparece…. salgo otra vez a su búsqueda 
Se llama calma y me enseña a respirar, a pensar y repensar.

Se llama calma y cuando la locura la tienta se desatan vientos bravos que cuestan dominar.
Se llama calma y llega con los años cuando la ambición de joven, la lengua suelta y la panza fría dan lugar a más silencios y más sabiduría.

Se llama calma cuando se aprende bien a amar, cuando el egoísmo da lugar al dar y el inconformismo se desvanece para abrir corazón y alma entregándose enteros a quien quiera recibir y dar.

Se llama calma cuando la amistad es tan sincera que se caen todas las máscaras y todo se puede contar.

Se llama calma y el mundo la evade, la ignora, inventando guerras que nunca nadie va a ganar.
Se llama calma cuando el silencio se disfruta, cuando los ruidos no son solo música y locura sino el viento, los pájaros, la buena compañía o el ruido del mar.

Se llama calma y con nada se paga, no hay moneda de ningún color que pueda cubrir su valor cuando se hace realidad.

Se llama calma y me costó muchas tormentas y las transitaría mil veces más hasta volverla a encontrar. Se llama calma, la disfruto, la respeto y
no la quiero soltar…

Dalai Lama