Raquel Padilla Ramos, asesinada. ¡Esto es una pesadilla!

Raquel Padilla Ramos, asesinada. ¡Esto es una pesadilla!

Lo más difícil de conocer es el laberinto de la mente humana, en algunos casos porque está vibrante de luz, y en otros porque por ese laberinto corre un río de cieno y porquería, como ha de ser el caso del que asesinó a la doctora Raquel Padilla Ramos

El elemento natural del Pelón Rosas era la lucha, pero también la amistad
Pues ha dado resultado la estrategia Claudia-Odracir
Por la Rectoría: dos damas y dos veteranos de este proceso

Carlos MONCADA OCHOA

   Lo más difícil de conocer es el laberinto de la mente humana, en algunos casos porque está vibrante de luz, y en otros porque por ese laberinto corre un río de cieno y porquería, como ha de ser el caso del que asesinó a la doctora Raquel Padilla Ramos.

  Me hallaba en la dirección general del Instituto Sonorense de Cultura cuando Raquel publicó “Yucatán, fin del sueño yaqui”, en 1995. Siempre he tenido la impresión, pero no lo he verificado, de que fue su primer libro porque el texto fue el que presentó para sacar adelante la licenciatura, según se indica en el prólogo. En él da luces sobre un tema, el de los yaquis, de quienes había creído que se había dicho todo. Y produjo otras obras  explotando tesoneramente la misma veta.

  Me admiró siempre el tesonero empeño que puso en la organización y desarrollo de los foros sobre las Misiones del Noroeste de México. Origen y destino”, junto con el historiador José Rómulo Félix. Los dos se preocuparon por la compilación y publicación de las ponencias de los investigadores, excepción de la de 2009, en la que sólo aparece ella como compiladora.

  Se ha abundado en estos días en los estudios que realizó en universidades del país y del extranjero. Era un ser humano insustituible. Imposible que uno pudiera sospechar que sería asesinada de manera tan cruel y cobarde.

  Si bien todas las vidas humanas son respetables y únicas, cuando se hace trizas la de alguien que no hacía más que servir a la comunidad, duele de manera especial. Porque no sólo el homicida actuó contra su víctima y sus familiares, sino también contra la sociedad. Lo que ésta ha perdido, al perder a Raquel Padilla Ramos es invaluable. Es una pena que no exista un procedimiento que permita borrar de la memoria las bestialidades.

ROSARIO PIEDRA IBARRA, EN LA CNDH

  Rosario Ibarra Piedra resultó electa, sobre otros dos aspirantes, presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Es la hija de doña Rosario Ibarra de Piedra, que hace unos días obtuvo la medalla Belisario Domínguez, medalla que recogió ella con la representación de su madre.

  El presidente López Obrador dijo la semana pasada que para el cargo en cuestión importaba, más que el aspirante tuviera maestrías y doctorados, que fuera un hombre o una mujer que hubiera sufrido para que entendiera el sufrimiento de quienes han sido atropellados y vejados. Fue un retrato hablado que ayer se concretó.

  Aunque los senadores fueron depositando sus votos en papeletas que metían en urnas transparentes, la oposición dijo que se había hecho trampa, si bien no hay pruebas que avalen el pronunciamiento verbal.

  Lo más paradójico fue la expresión de Felipe Calderón: ¡Hubo fraude! Vio un fraude hallándose lejos, y no vio el que le permitió usurpar la Presidencia en 2006 aunque se hallaba tan cerca que el hedor a corrupción lo denunciaba..

carlosomoncada@gmail.com