Peña Nieto: el síndrome de la mujer que estrena vestido y el marido no la pela

Peña Nieto: el síndrome de la mujer que estrena vestido y el marido no la pela

Carlos MONCADA OCHOA Sucede con lamentable frecuencia. La mujer cambia de peinado o estrena un vestido nuevo que, la verdad, le queda muy bien, y e

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Carlos MONCADA OCHOA

Sucede con lamentable frecuencia. La mujer cambia de peinado o estrena un vestido nuevo que, la verdad, le queda muy bien, y espera que el marido, al llegar a cenar, le dedique un cumplido. Y nada. El fulano la ve sin mirarla y se va derecho a la cocina a  ver qué hay de comer (peor aún, sucede a veces que el maldito se da cuenta de que la cónyuge estrena y finge indiferencia).

El señor presidente Peña lleva al menos un año quejándose de que el pueblo de México, especialmente nosotros, los usuarios de las Redes, en lugar de aplaudir sus logros, insistimos en llevarle la cuenta de los asesinatos, los feminicidios y los secuestros, para no hablar de los gasolinazos, que han aumentado en forma desmesurada. La queja que externó durante su visita a Sonora fue especialmente amarga. Los que estaban cerca deberían haberle dado unos apapachos comprensivos.

Aunque puede ser que el señor presidente Peña padezca ese síndrome, lo que ameritaría ponerle un psicólogo de cabecera, el hecho ofrece también derivaciones políticas. A su lamentación agregó que continuará difundiendo las bondades de su abnegada obra de gobierno. Y allí está la complicación.

Las normas electorales exigen que los presidentes municipales, los gobernadores y el Presidente de la República no den a publicidad sus acciones de gobierno en el periodo electoral porque estarán ayudando a los candidatos del respectivo partido. Se supone que si la gente se convence de que Peña Nieto, que es del PRI, ha gobernado bien, considerará que Meade, que es el candidato del PRI, gobernaría igualmente bien, y resuelve (la gente) votar por él.

Pues al señor Presidente le vienen guangas esas normas porque amenazó con seguir haciéndose propaganda. Ése es otro síndrome, pero me da pena explicarlo.

¿RÉGIMEN DE DICTADURA?

El abogado de la profesora Gordillo, cuyo proceso sigue en marcha y tiene su casa como prisión preventiva, dio a conocer ayer un escrito de la PGR que hace temer que México corre hacia la dictadura.

El escrito, dirigido al juez instructor del proceso, dice que se sabe qué personas visitan a la maestra (familiares, médicos, abogados) pero no es posible enterarse de lo que hablan, como tampoco es posible controlar ni conocer el contenido de los mensajes telefónicos y cibernéticos que la profesora intercambia con muchas personas.

Agrega, y esto es a la vez patético y ridículo, que como fue dirigente de una gran organización (el sindicato nacional de maestros) tiene a su disposición medios diversos de comunicación, por lo  que constituye un peligro para la estabilidad y la paz de México.

La PGR espera, al parecer, que permitan a sus agentes que se metan a la cocina, la recámara y el baño de la casa de la maestra y se siente al lado, grabadora en mano, de las personas que platican con ella.

Qué curioso que este atropello, por ahora en grado de tentativa, tiene lugar precisamente cuando se ha hecho pública la alianza de AMLO y la ex dirigente.

carlosomoncada@gmail.com