Otro caso de corrupción: la Gramática, en las garras de la política

Otro caso de corrupción: la Gramática, en las garras de la política

Un usuario de las Redes de los pocos que buscan y difunden noticias realmente importantes para los mexicanos, no chismes y desahogos estériles, informa que la Real Academia Española de la Lengua reprobó de manera terminante el uso de “ciudadanos y ciudadanas”, “los niños y las niñas de esta escuela”, “los y las vecinos que me escuchan” y demás expresiones similares que desde el sexenio de Fox corrompen nuestro idioma

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Carlos MONCADA OCHOA

   Un usuario de las Redes de los pocos que buscan y difunden noticias realmente importantes para los mexicanos, no chismes y desahogos estériles, informa que la Real Academia Española de la Lengua reprobó de manera terminante el uso de “ciudadanos y ciudadanas”, “los niños y las niñas de esta escuela”, “los y las vecinos que me escuchan” y demás expresiones similares que desde el sexenio de Fox corrompen nuestro idioma.

  Desde siempre, los grandes maestros del castellano han enseñado que cuando nos dirigimos a un grupo de personas de ambos sexos utilizaremos el masculino, y se entiende que nos referimos también a las del seno femenino.

  Los políticos se empeñaron en afear el lenguaje mencionando en cada pasaje a “los” y “las” para hacer sentir a las mujeres que se las tomaba en cuenta de manera especial; no mostraban así respeto al idioma sino interés electoral en capturar los sufragios de las damas. Naturalmente, muchas se sentían halagadas y en cuanto tenían la oportunidad copiaban el incorrecto uso de las palabras.

   Como se ha visto en los años que corren, la fuente más eficaz de la corrupción es la política. Pero ya autoridades que buscan combatirla con medidas legislativas y penales y con organismos que vigilan el desempeño de los políticos, se encargan de ese tipo de corrupción.

  Prevenir y combatir la corrupción del lenguaje corresponde a las autoridades de Educación, los colegios y asociaciones de escritores y los profesores de primaria y secundaria, fundamentalmente. Ojalá que atiendan con responsabilidad ese deber.

¿PREOCUPA A LA GENTE EL ÍNDICE DE CRECIMIENTO?

   Los comentaristas de los medios nacionales –y los comentaristas locales, que son copiones—desde que amanece aplican la lupa al precio de las acciones de la Bolsa, la cotización del Peso y los diferentes índices que permiten predecir el movimiento económico de México en el escenario mundial.

  No es que les preocupe la ciencia económica por sí misma. Es porque libran una batalla permanente contra la postura del presidente López Obrador, que no ceja de asegurar que habrá crecimiento económico este año. Cada vez que un banco o una organización patronal hacen declaraciones en contrario, esto es, que será muy bajo el tal crecimiento, los comentaristas se ríen con risa de tontitos porque sienten que “le están ganando al Presidente”.

   ¿Logran despertar, en el ciudadano común y corriente, un sentimiento de alarma tan fuerte, digamos, como la enorme indignación que provocó el descubrimiento de que los anteriores directores de Pemex organizaron una red del gigantesco robo de petróleo, el famoso huachicoleo?

   ¿Preocupa al ciudadano medio más el índice de crecimiento probable que la dotación de medicinas al Hospital General y al IMSS, o que se mantengan los precios del frijol, las tortillas y la luz en niveles razonables?

  Exhiben su cinismo los que le apuestan al fracaso del nuevo modelo económico luego de haber solapado durante años a quienes llevaron a México a la corrupción más abominable.

carlosomoncada@gmail.com