¡No te rindas! Toma un respiro y sigue adelante

¡No te rindas! Toma un respiro y sigue adelante

La vida a veces nos reta de una manera tal que sentimos que no tenemos las fuerzas necesarias para seguir adelante, que no contamos con los recursos n

Cuando tengas un conflicto, no se lo des al ego para que lo resuelva, dáselo al alma
Gran bendición
7 señales de madurez emocional

La vida a veces nos reta de una manera tal que sentimos que no tenemos las fuerzas necesarias para seguir adelante, que no contamos con los recursos necesarios para superar un trayecto, pensamos que allí, en ese lugar oscuro, frío y desolado, sencillamente está el fin, el fin de las fuerzas de nuestro espíritu, que en otras oportunidades no nos ha fallado y nos guiado a la salida de las más fuertes tormentas… Te doy una noticia: ¡Ésta no es la excepción!

No importa cuánto nos cueste, si tenemos la confianza necesaria en nosotros mismos y en esa capacidad divina que reside en nuestro interior, más temprano que tarde saldremos airosos de cualquier trayecto pedregoso, de cualquier foso, de cualquier tormenta… Y lo mejor de todo es que ya no seremos los mismos y que cada uno de los cambios que experimentaremos, serán para nuestro absoluto beneficio.

Solo perderemos la batalla cuando nos demos por vencidos, cuando dejemos nuestras fuerzas a un lado y anulemos la resiliencia que llevamos dentro. Nunca, ningún problema será superior a lo que podamos enfrentar, nunca ninguna situación será tan extrema que no nos permita resurgir, porque hasta la muerte misma representa un renacimiento.

Nuestra gloria más grande no consiste en no haberse caído nunca, sino en haberse levantado después de cada caída. – Confucio

En los peores tránsitos podemos experimentar muchas cosas en relación a las personas que nos rodean, podemos sentirnos absolutamente solos, bien sea porque realmente lo estemos, o porque las personas que tenemos cerca no están en la capacidad de ayudarnos o darnos soporte en esas circunstancias, la mayoría de las batallas trascendentales de nuestra vida, se enfrentan en soledad.

Sin embargo, las pruebas más difíciles, nos pueden servir de filtro para saber con quién contamos y quienes están a nuestro lado por motivos específicos, a veces de quien menos esperamos es de quien más recibimos y con quien creemos contar, nos da la espalda y sigue su camino.

Lo que podemos tener claro es que una vez del otro lado, cuando el mar esté en calma y sintamos el sol brillando en nuestro cielo, contaremos con un espíritu fortalecido, con lecciones aprendidas, mucho más conscientes de las herramientas con las que contamos y una experiencia que podremos utilizar el resto de nuestras vidas.

 El oro se prueba por el fuego; el valor de los hombres por la adversidad. – Séneca

No importa qué tan cansado estés, qué tan decepcionado, confundido o abatido te encuentres, ante cualquier adversidad, cuando lo necesites, toma una pausa… respira profundo, deja que tu alma te guíe y sigue adelante, lo mejor te espera en menos de lo que piensas.

La diferencia entre ganar y perder, frecuentemente es… no rendirse. – Walt Disney

Por: Sara Espejo – Rincón del Tíbet