Ni un gobierno salió al encuentro de las madres que marcharon

Ni un gobierno salió al encuentro de las madres que marcharon

Dos bebés, uno de 6 meses y una niña de 2 años resultaron severamente lesionados al incendiarse su domicilio en el fraccionamiento Ocotillo Uno, del sector Norte en Guaymas

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Juana María Olguín

Dos bebés, uno de 6 meses y una niña de 2 años resultaron severamente lesionados al incendiarse su domicilio en el fraccionamiento Ocotillo Uno, del sector Norte en Guaymas. La vivienda fue declarada pérdida total. Todo sucedió alrededor de las 10 de la mañana en que la mamá abandonó la propiedad para ir a trabajar y dejó a los pequeños, al cuidado del hermano mayor de 14 años. Las autoridades dijeron desconocer las causas que originaron el lamentable incendio.

El de 1 año presentó quemaduras de segundo grado en el 80 por ciento de su cuerpo, mientras que su hermanita de 2 años sufrió lesiones en vías respiratorias y pulmones, al respirar el aire caliente de las llamas. Las criaturas presuntamente fueron trasladadas a Hermosillo para intentar salvarles la vida. Ojalá que ya haya los recursos humanos y físicos para ello.

Ahora en medio de la desgracia hay que hacer una lista de cosas que jamás, nunca debieron pasar, o bien repasamos la cantidad de beneficios que a estas alturas debería merecer la señora, primero del padre de esos hijos, luego del gobierno, igual alguna prestación de su empresa, todo ¿para qué? Para que los niños no quedaran solos, expuestos a la impericia del hermano mayor. Pero todas son ideas de las que volveremos a escribir mañana, pasado, en la siguiente desgracia donde haya más víctimas inocentes como estas criaturas.

Madres unidas en su dolor tomaron las calles este 10 de mayo en distintos puntos de la geografía del país. Su dolor las hermana y también la indiferencia con que son tratadas por los distintos niveles de gobierno. No hubo nada un guiño, una muestra de solidaridad de alguna autoridad, unas palabras de consuelo. Nada, no hay siquiera una mención de que el asunto de los miles de desaparecidos será atendido por este infame gobierno de Enrique Peña Nieto.   

Sonora no fue la excepción y en Guaymas se movilizaron las madres que perdieron a sus hijos, desde donde hicieron el llamado a que la autoridad secunde las acciones que ellas con sus manos y sus escasos recursos llevan adelante para buscar a sus vástagos hasta por debajo de las piedras para conseguir algo que les dé a saber de su paradero. También hubo acusaciones, como que “en las corporaciones están coludidos con la delincuencia y es por eso que no hay respuesta”.

El 10 de mayo fecha emblemática para los mexicanos, fue utilizado por estas mujeres para hacerse oír, por ello en todas las manifestaciones repitieron una y otra vez que “hasta que los encuentren van a recuperar su paz”. Las madres se hicieron visibles, mientras el gobierno las ignoró, ese mismo Estado que se desdibuja ante su ausencia en cada vez más espacios, en más lugares, en donde claro hay quien lo sustituye, para más infortunio de la sociedad indefensa.

Que desgracia la aplicación de la justicia en el país, ahora hay mil formas de mostrar que son rateros, pero llega el sistema judicial o político a protegerlos, es el caso del ex gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval quien obtuvo una suspensión para no ser vinculado a proceso y en el caso del ex de Sonora, Guillermo Padrés quien “participa en espíritu” a través de sus aliados por cargos públicos en el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y quien de pronto podría ser declarado preso político. Mal y de malas.