Mientras Sara Valle leía cuentos en Hermosillo mataban a sus policías en Guaymas

Mientras Sara Valle leía cuentos en Hermosillo mataban a sus policías en Guaymas

Carlos MONCADA OCHOA   Este jueves, de acuerdo con el programa del Festival de la Palabra que se celebra en la Universidad, a las 12.30 le  tocaba

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Carlos MONCADA OCHOA

  Este jueves, de acuerdo con el programa del Festival de la Palabra que se celebra en la Universidad, a las 12.30 le  tocaba leer (y leyó) Sara Valle, presidenta municipal de Guaymas, dos cuentos de que es autora. Exactamente a  esa hora el infierno de una balacera homicida  estallaba en el mero centro del puerto, con saldo de cuatro policías muertos (hay versiones de que son cinco), y numerosos heridos, entre ellos cuatro sicarios.

  Yo estaba como público en aquel encuentro literario y escuché a la señora Valle y no vi que de pronto bajara corriendo del estrado, es decir, no sé en qué momento le darían aviso de la tragedia. En mi columna de ayer, que escribí sin haberme enterado de los hechos, pregunté si los guaymenses habrían echado de menos a la alcaldesa ausente y dije que no  la extrañarían si hubiera resuelto ya los problemas esenciales.

  Ayer por la mañana, Ciro Gómez Leyva, de Tele Fórmula, se comunicó con ella y le preguntó por qué motivo los sicarios habían caído repentinamente sobre los agentes, que realizaban el normal operativo de vigilancia, con una lluvia de balas. NO TENGO LA MENOR IDEA, respondió, y en el semblante del periodista se dibujó una expresión de asombro. NO TENGO LA MENOR IDEA. Ni siquiera: “de momento no lo podemos precisar pero las investigaciones están en marcha”. Con justa razón, al terminar la entrevista  dijo Gómez Leyva con franqueza: “Han pasado veinte horas y no sabe el motivo”.

  Si es amante de hablar con franqueza, hubiera dicho: NO TENGO LA MENOR IDEA PORQUE NI SIQUIERA ESTABA EN GUAYMAS. Doña Sara habla mucho y sin provecho. Dijo que apenas lleva 19 días en el gobierno y que no se había registrado un hecho de sangre como ése. ¿No sabe que en los tres años de su antecesor asesinaron a 150 personas y que lo normal es que sigan delinquiendo? 

  La declaración que se escuchó en la República fue naca. Dos veces se expresó en primera persona. Al referirse a los familiares que perdieron a los asesinados, dijo: “Yo los apoyo”. ¿En qué consiste ese “apoyo”? Supongo que en ordenar que entierren a los asesinados por cuenta del Ayuntamiento y averiguar si hay seguros que cobrar. Qué naca, repito. Ni siquiera se la vio indignada, furiosa, dolorida, resuelta.

   Un presidente municipal tiene como deber mínimo estar presente siempre en su comunidad, a menos que lo lleven fuera asuntos de importancia para sus gobernados. Pero marcharse a una reunión de literatos, ella que está lejos de ser escritora, ¿por qué?

  Por el tiempo que he observado los actos y actitudes de Sara Valle no sólo ahora, sino también en su primera oportunidad (echada en saco roto) como alcaldesa, creo que posee una mente  elemental. Ahora ganó la elección agarrada a las faldas de MORENA y uno de sus primeros actos fue ir a visitar a la gobernadora del Estado, lo cual está muy bien, pero sin ponerlo en conocimiento de su partido. Si ya tenía el triunfo en el bolso, había que abrirse más amplios caminos en su vida política con alianzas personales, sin pedirle permiso a nadie. 

  ¿Y a qué vino, en horas de trabajo, a este “Encuentro  de los que escriben con los que leen”, si no es escritora profesional como los demás asistentes? No es aventurada la hipótesis de que quiso darse aires de literata para enriquecer su currículo, ahora salpicado con la sangre de los agentes de policía. ¡Qué triste es esta realidad! Y qué pena repetir: ¡Pobre Guaymas!

 

carlosomoncada@gmail.com