Mientras esperan que se derrumbe el PRI, el PRD ya se vino abajo

Mientras esperan que se derrumbe el PRI, el PRD ya se vino abajo

Carlos MONCADA OCHOA Triste que un partido que generó tantas esperanzas, que ganó al menos dos elecciones presidenciales –que no le reconocieron, e

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Carlos MONCADA OCHOA

Triste que un partido que generó tantas esperanzas, que ganó al menos dos elecciones presidenciales –que no le reconocieron, en México eso, como dijo Arturo de Córdova, “no tiene la menor importancia”—y patético que se vaya a pique a los ojos de todo el mundo.

Los fundadores se marcharon hace tiempo: Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Andrés Manuel López Obrador–, y muchos se fueron tras este último, El Peje. Y se siguen yendo. El senador Miguel Barbosa fue destituido de la coordinación de su bancada en la Cámara por haber manifestado su simpatía por el tabasqueño, aunque debe haber interpuesto ya un recurso ante el Tribunal Electoral para darle reversa a la decisión.

Barbosa dijo que los dirigentes actuales tienen esta alternativa: o aliarse con el PAN o postular un candidatito. Para aliarse con el PAN no quieren esperar a 2018, tratan de formalizarla desde desde ahora, para ir juntos en la campaña por el gobierno del Estado de México. Si el PRD se va solo en esa elección levantará poquísimos votos, pero por pocos que sean, los panistas podrían necesitarlos.

En cuanto al “candidatito”, la referencia es para Mancera, y no vale la pena preguntarse si el senador lo llama así por su pequeñez política o por su estatura y complexión chiquita. Ha de ser por ambas cosas.

Tampoco en Sonora queda gran cosa del PRD. En las cuatro o cinco últimas elecciones ha recibido diputaciones pluris de regalo, y desde que Guadalupe Curiel, Ávila Félix y algún otro intentaron convertir al partido en satélite del PAN, o más bien, de Padrés, se ha desdibujado. Un delegado del comité nacional funge como autoridad y no consigue darle rumbo.

Mientras, el ex perredista, ahora líder de MORENA, López Obrador, consolida sus filas. Lo sensato sería que si algunos del PRD profesan auténtica vocación de izquierda, fueran a tocar a su puerta para que los admita en MORENA. Pero los dirigentes prefieren esperar a ver si en la próxima los vencedores, sean quienes fueren, les arrojan un huesito para seguir tirando.

 

OTRO PERIODISTA ASESINADO

Si transcurre un mes sin que un periodista haya sido asesinado en el país, uno se forja la tonta ilusión de que la larga cadena de homicidios ha llegado a su fin. Pero sólo es eso: una ilusión. De repente continúan y en ocasiones, con menos pausas.

El jueves pasado asesinaron en plena luz del día al periodista guerrerense Cecilio Pineda Brito. Mientras aguardaba que le terminaran de lavar el carro en una estación de servicio, se acercaron dos individuos en moto y uno de ellos le disparó una docena o más de tiros.

El director del periódico local (Ciudad Altamirano) “La voz”, y colaborador de “El Universal”, había estado bajo vigilancia policiaca porque había recibido amenazas. En cuanto le retiraron esa vigilancia, lo mataron.

Ahora sigue lo que parece un viejo procedimiento democrático: protestas y manifestaciones públicas, carteles y mantas con exigencias de justicia, notas luctuosas, promesas de funcionarios, días que pasan, palabrería… y el olvido por falta de resultados.

 

carlosomoncada@gmail.com