Los indecisos: último recurso para salvar el orgullito

Los indecisos: último recurso para salvar el orgullito

Caros MONCADA OCHOA    Con un pequeño empujón por parte de Ciro Gómez Leyva, los coordinadores de las campañas de los candidatos presidenciales hab

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Caros MONCADA OCHOA

   Con un pequeño empujón por parte de Ciro Gómez Leyva, los coordinadores de las campañas de los candidatos presidenciales habrían reconocido ayer que ya AMLO es el vencedor. Esos coordinadores se reúnen en una mesa convocada por Telefórmula cada lunes. Se veían derrotados y no estuvieron agresivos como en las semanas anteriores. Sólo se hizo una alusión al rollo que había soltado en el mismo medio, menos de una hora antes, el saltimbanqui Javier Lozano. Dijo que, pese a lo que indican TODAS las encuestas, era necesario aguardar el voto de los indecisos y, en consecuencia, el triunfo de Meade.

  Cuando Margarita Zavala abandonó   la competencia, los de Anaya bailaron de gusto pues dieron por descontado que la gente que se viera sin candidata se agregaría al del Frente. Y no sucedió así, principalmente porque no había grupo con doña Márgara. Ahora los priistas, o al menos el priista-panista Lozano supone que los indecisos automáticamente votarán por Meade.

  No consideran otras posibilidades, entre ellas, que los indecisos no están indecisos, sino que no votarán por Meade y guardan el secreto para no recibir represalias de su partido; a muchos que son rectos y dignos ciudadanos les da vergüenza que se sepa que son priistas. Pero Lozano fue aceptado en el grupo del candidato no priista del PRI para que tire rollos, y ahora se ha aventado el rollo de los indecisos. Que desquita no se le puede negar.

PACHORRA Y BUROCRATISMO EN BANAMEX

   Las oficinas más frecuentadas de Banamex son las que se encuentran en la calle Serdán. Se forman largas colas y los directivos no saben cómo acelerar el servicio, aunque sí saben cómo complicarlo más.

  Para comenzar, casi nunca funciona el mecanismo que va marcando los turnos de los clientes (deficiencia que se repite en otras sucursales), y en lugar de que uno tome su número y espere sentado a que llegue, hay que estar de pie en la fila cambiando de pierna de cuando en cuando para no agotarse. Ayer yo hice cola una hora y diez minutos, y cuando llegué a la ventanilla se negaron a recibir el pago porque no llevaba m credencial de elector.

  No iba a cambiar un cheque, sino a pagar el abono de un crédito hipotecario que le debo al propio banco. Lo quise hacer no con un cheque cualquiera sino con un cheque de Banamex, de la cuenta que hace 25 o más años manejo ahí mismo. Llevaba mi licencia de conducir, mi tarjeta del mismo banco, la credencial del IMSS, pero tenía que ser la credencial de elector o el pasaporte mexicano. 

  Desde 1994 les he pagado mensualmente sin fallar, calculo que una cantidad equivalente a  20 o más veces lo que me prestaron.  A Banamex le vale gorro la constancia y el puntual cumplimiento de un cliente. Y menos que a mis 84 años haya hecho cola durante más de una hora porque no arreglan el mugroso aparato.

  El mismo día en que pague la última mensualidad del crédito hipotecario retiraré lo que quede de mi modesta cuenta para no volver a pararme ahí.

 

carlosomoncada@gmail.com