Lo de Guillermo Padrés ni lo festinen ¡Se gasta tu dinero que robó!

Lo de Guillermo Padrés ni lo festinen ¡Se gasta tu dinero que robó!

Hay ley contra los yunques, casas de empeño, ahora una contra los portadores de machetes, cuchillos, navajas ¿Qué hay con los que traigan consigo poderosas armas de fuego? Metralletas, pistolas, a ellos solo les dirán pásele señor sicario, señor cholo, señor pandillero, asaltante de bancos, ladrón de vivienda, despojador de autos. No sé qué diablos está pasando aquí, pero ni se ve ni se oye bien, tampoco sirve mucho en este crecimiento desproporcionado de la delincuencia

Detuvieron a Arzate el vendedor de niños, su esposa aún estaba en el DIF, hace días se fue
Son tiempos en que aumentan las violaciones sexuales ¡Gracias por avisar!
Ex alcaldes cierren su maldita boca hasta que devuelvan lo robado

Juana María Olguín

Hay ley contra los yunques, casas de empeño, ahora una contra los portadores de machetes, cuchillos, navajas ¿Qué hay con los que traigan consigo poderosas armas de fuego? Metralletas, pistolas, a ellos solo les dirán pásele señor sicario, señor cholo, señor pandillero, asaltante de bancos, ladrón de vivienda, despojador de autos. No sé qué diablos está pasando aquí, pero ni se ve ni se oye bien, tampoco sirve mucho en este crecimiento desproporcionado de la delincuencia.

Ir contra los macheteros es reducir el problema de la delincuencia a muy poco. Tengo años exigiendo un programa integral que atienda el fenómeno de las pandillas, y nada sucede. Hay colonias relativamente nuevas que son un pandemónium, donde se comete cantidad exorbitante de delitos, los mismos que quedan en total impunidad, porque los vecinos no los van a denunciar, les temen demasiado a esos animales. Es un hecho que los ciudadanos no tienen sentimiento alguno de protección de parte de la autoridad. Y los malandros ni ápice de respeto a la policía ¿serán aliados?

El problema de los asaltantes con machetes se padece desde hace más de una década. Se reportó una y otra vez la manera en que atacaban esos malandros, lo mismo en la noche que de madrugada y las autoridades ciegas, sordas y mudas. Ahora cuando el uso de armas de fuego es una cruda realidad, donde la mayoría de los atracos a comercio, casas habitación con los dueños dentro, o solas, el despojo de vehículos, asesinatos es con armas de fuego. Pero habrá que esperar ¿a qué se haga una ley para ello?

Pueden por favor de una vez cocinar una ley para combatir el robo en panteones, otra contra ladrones de autos quizá también contra los portadores de armas de fuego. No estaría mal señores diputados que también dieran poder a los ciudadanos para destituir a todo aquel funcionario que, impuesto por el gobernante o alcalde, no sirva, que no dé resultados.

Vaya sensación de impotencia, de desencanto por la ¿probable liberación de Guillermo Padrés? Es en grados superlativos desesperanzador que el señor ratero haya enceitado la maquinaria corrupta del sistema judicial y prontamente el magistrado Alberto Roldán Olvera, juez Quinto de Distrito en Materia de Amparo y Juicios Federales en el Estado de México, haya decidido otorgar un amparo al ladrón de cien suelas contra la acusación de delincuencia organizada, en el supuesto de que la Procuraduría General de la República (PGR) no ha probado tal delito.

Lo que no hace sentido es porque el magistrado de pronto descubre que el delito de delincuencia organizada no se le ha comprobado, pero justo quien fue su principal beneficiado en esa banda de forajidos, el hasta hace poco, intocable Mario Aguirre, hoy procesado ya reconoció la imputación de delincuencia organizada y ofreció reparar el daño con el pago de tres millones de dólares.

Es un hecho, que está plenamente probada la creación de todo un esquema financiero para apropiarse de alrededor de 40 millones de pesos cada año desde 2010 al 2014, en perjuicio de la sociedad sonorense con el pretexto del programa de uniformes escolares. Así que piensa que los millones de pesos que se gasta Padrés en sus costosísimos abogados, otro tanto en corromper el sistema judicial, es dinero que no volverá a las arcas públicas, que se quedará en las manos de sus defensores y en aceitar la maquinaria corrupta del sistema de procuración de justicia.

Fuerte la declaración de Juan Antonio Ortega, abogado de Gisela Peraza quien preguntó ¿Y las ordenes de aprehensión estatales qué? No pintan o solo era atole con el dedo. Hasta ahora la fiscalía estatal anticorrupción y luego la de procuración de justicia salen debiendo. Hagan algo antes que se escape el mayate con todo y hebra y las acusaciones de este vergonzoso juicio se repartan parejito.