Las opiniones ignorantes en el caso de Duarte ayudan

Las opiniones ignorantes en el caso de Duarte ayudan

Para el periodista que intenta enjuiciar con argumentos legales y lógicos los casos de corrupción, como el de Duarte y tantos otros, estorba, y a veces impacienta, que se lancen en las Redes juicios totalmente al margen del Derecho y que haya centenares, tal vez miles, que se cierran antes las razones y plantean hipótesis absurdas

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Carlos MONCADA OCHOA

Para el periodista que intenta enjuiciar con argumentos legales y lógicos los casos de corrupción, como el de Duarte y tantos otros, estorba, y a veces impacienta, que se lancen en las Redes juicios totalmente al margen del Derecho y que haya centenares, tal vez miles, que se cierran antes las razones y plantean hipótesis absurdas.

Por ejemplo, los que aseguran que la detención de Duarte se estuvo retardando para llevarla al cabo cerca de las elecciones del Estado de México, Nayarit, Coahuila y Veracruz y aprovecharla electoralmente. Sólo un ingenuo esperaría que no la aprovecharan; ayer mismo, el presidente Peña Nieto se adornó de ello en un discurso, como si no hubiera estado en su mano detener hace años la actividad criminal de Duarte.

. Pero no me refiero sólo a esto, sino a la afirmación de que lo podían haber atrapado antes y retardaron el cumplimiento de su deber, como si el delincuente veracruzano, por su parte, hubiera aguardado dócilmente a que lo agarraran.

No falta desorientado que diga que estuvo Duarte de acuerdo en que le echaran el guante con la promesa de que en unos días lo soltarán. Lo mismo dijeron de Guillermo Padrés, que lleva cinco meses en la cárcel, y no aceptan esos desorientados que se equivocaron; se resisten no sólo a admitir razonamientos sino inclusive hechos concretos que van contra su ciega incredulidad.

A pesar de todo, me parece que se debe agradecer la obcecada posición de esas personas porque sirve para recordar cada minuto a los gobernantes que un pueblo entero se resiste a ser convencido. Entre esos gobernantes quedan muchos, no todos como dicen los superescépticos, pero sí muchísimos, que no deberían estar en cómodas oficinas sino en lóbregas celdas.

Y me atrevo a afirmar que algunos de los que andan por ahí lanzando mueras a la corrupción, deberían agregarse también a los procesados.

No creo, por otra parte, que la detención de Yarrington y Duarte ayudará mucho a los candidatos del PRI, porque es demasiado el terreno que han perdido, como tampoco ayudará a los panistas el recordatorio de sus gobernadores delincuentes como Reynoso Femat, de Aguascalientes y Padrés, que nos avergüenza a los sonorenses.

Debe tranquilizarnos que entre más ex gobernadores rateros y canallas caigan a la cárcel, menos probabilidades tendrá Padrés de recobrar la libertad mediante componendas políticas, porque los partidos se vigilarán mutuamente.

Es mi obligación señalar, que los ciudadanos que no analizan con claridad los sucesos como el comentado, dejando aparte a los que actúan por motivos partidistas, no encuentran la brújula en buena parte por culpa nuestra, de los periodistas, que no hemos sabido explicar a conciencia por qué sucede tal hecho o tal otro, qué políticos actúan de buena fe, qué empresarios y curas de inmiscuyen donde no deben, qué ejemplos ofrece la historia, etcétera.

No es ésa una tarea fácil pero algo se gana con intentarla.

 

carlosomoncada@gmail.com