La tortura se disparó en mil 376 % con Peña Nieto

La tortura se disparó en mil 376 % con Peña Nieto

A dónde voltees es posible encontrar negligencia en las acciones de gobierno, pero cuando se perjudica a los menores y se les pone en riesgo, allí es donde las excusas no alcanzan, no son suficientes y desearía se les aplicara la ley del talión: ojo por ojo y diente por diente. Este miércoles detuvieron al padrastro que mató a golpes a una niña de 3 años, la misma que había sido recogida por el DIF Nogales, pero que hacía 30 días habían retornado al hogar, porque no encontraron evidencias del maltrato. Ahora los “investigadores”, tienen el cadáver de prueba ¿Les alcanzará?

Justicia para los animales ¡Cayó el primer abusivo!
Todo el poder para buscar el bien común y nada. Lo malo se perpetúa
Algunos directores de escuelas llegan y exigen rifas ¡Aman el dinero ajeno!

Juana María Olguín

A dónde voltees es posible encontrar negligencia en las acciones de gobierno, pero cuando se perjudica a los menores y se les pone en riesgo, allí es donde las excusas no alcanzan, no son suficientes y desearía se les aplicara la ley del talión: ojo por ojo y diente por diente. Este miércoles detuvieron al padrastro que mató a golpes a una niña de 3 años, la misma que había sido recogida por el DIF Nogales, pero que hacía 30 días habían retornado al hogar, porque no encontraron evidencias del maltrato. Ahora los “investigadores”, tienen el cadáver de prueba ¿Les alcanzará?

Es toda una cultura en Nogales el abuso físico, sexual, emocional contra los bebés y quienes ejercen ese maltrato siempre son las nuevas parejas de sus madres, quienes atacan con bestialidad a las criaturas. La niña fue regresada a su casa, porque no encontraron pruebas de que era abusada, así que la entregaron. El padrastro la torturó hasta que finalmente perdió la vida. Mientras estos actos de extrema negligencia en que incurren los DIF tanto estatal como los municipales, no se castigue penalmente, estas infamias se repetirán una y otra vez.

Por cierto, una parte de lo que no se alcanza a ver de la violencia contra los niños se encuentra en un área del Hospital Infantil del Estado de Sonora (HIES). Allí se encuentra una joven en coma. Está a punto de cumplir su mayoría de edad, tiene muerte cerebral. Fue prostituida y obligada a consumir drogas por su mamá. Aparentemente fue una sobredosis la que la llevó a ese estado vegetal en que yace sola, abandonada ¿hubo castigo para la “madre” responsable de tanto?

La niña de 4 años que trajeron del municipio de Caborca salvajemente golpeada también existe gracias a los equipos que le dan soporte vital. Tiene muerte cerebral. Hace unos 15 días fue dado de alta un pequeño de 2, 3 años, quien fue golpeado con saña por su padre. Fue tal la paliza que le tuvieron que reconstruir sus intestinos, el colon y otros órganos. Fue su suerte o su ángel que aquel se volvió el centro de atención del personal del HIES. Cuando lo dieron de alta 3 meses después para ser llevado a la casa Hogar Unacari, fue un día doloroso para todos. De muchas lágrimas.

Hay media docena de personas enamoradas de él y deseosas de quedárselo, vía la adopción, pero que aparentemente lo retornarán a la familia del padre ¿Por qué harían eso? Acercarlo al sitio, lugar y personas que estuvieron cuando le infringieron el brutal castigo por lo que casi pierde la vida. ¿Acaso estaremos ante otra negligencia de DIF que significará la muerte para este ángel de bondad?

Las cifras sobre tortura del sexenio de Enrique Peña Nieto dan cuenta que no sólo no disminuyó, sino que creció de manera exponencial en su administración. Las cifras de la propia Procuraduría General de la República (PGR) señalan que las averiguaciones previas por ese delito aumentaron en mil 376 por ciento en comparación con el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, en tanto los datos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) exhiben que casi se triplicaron las quejas por esa falta.

Un alza tan estratosférica de la tortura pudiera significar que ahora la gente se ha armado de valor ante tanto abuso y decidió denunciar el atropello lo que no ocurrió en el anterior sexenio, de no ser esa una variable acertada, la fábrica de culpables en México es parte del desastre de procuración de justicia, lo que pone en grave riesgo a cualquier ciudadano que en el instante menos pensado quede atrapado entre las patas de los caballos. Que, por supuesto sea pobre, mujer o indígena.