La reforma educativa de MORENA, clara como el agua

La reforma educativa de MORENA, clara como el agua

Carlos MONCADA OCHOA      Tal vez no quedó totalmente claro para la mayoría del público cuál de los seis aspirantes al Senado quedó mejor en el deb

¿Desistieron ya los políticos de meter su cuchara en el proceso rectoral?
Hoy terminará la 2ª etapa del proceso rectoral, ¡y viene lo bueno!
¿Cómo debe conducirse un panista sonorense ante la horrible verdad?

Carlos MONCADA OCHOA

     Tal vez no quedó totalmente claro para la mayoría del público cuál de los seis aspirantes al Senado quedó mejor en el debate de ayer por la tarde, pero sí quién fue el peor: el ex presidente Maloro Acosta. Y es que entrando, entrando, le aplicaron el gancho al hígado. Quiso hablar de seguridad, ¿pero cómo si la de Hermosillo es un desastre? Sus adversarios le sacaron números sobre el incremento de robos y homicidios.

  Más adelante intentó devolver al menos uno de los golpes pero lo hizo con una tontería: que la fórmula de MORENA –Durazo y Lilly Téllez, son gente de Padrés. Sin comentarios.

  Lo que también quedó totalmente clara fue la reforma educativa que propone MORENA con los siguientes puntos principales:

  Si AMLO llega a la Presidencia no mantendrá lazos corporativos con el sindicato nacional de maestros como lo han hecho el PRI y el PAN. Que se maneje con total autonomía. Los maestros que fueron cesados por no someterse a evaluaciones volverán a sus plazas con pago de sueldos caídos. No se cobrarán cuotas a los padres de familias ni derechos de inscripción como se hace con los alumnos de educación media para arriba. Y la capacitación, adelante, es el objetivo principal.

  Los periodistas Marcelo Beilys y Gabriela Medina condujeron el debate sin la agilidad necesaria por estar pendientes de contar los segundos de cada intervención; en un par de ocasiones se hicieron bolas con las réplicas. Gabriela Medina, quiero suponer que sin intención, le aplicó una zancadilla a Alfonso Durazo a quien le pidió hablar de amnistía pero lo hizo cuando al candidato le quedaban cinco segundos para agotar su tiempo y ella misma lo dejó con la palabra en la boca.

  Por añadidura, el tema de la amnistía, explicado y aclarado por los morenistas varios cientos de veces, lo abordó Medina como si ignorara tales explicaciones.

  Lilly Téllez fue la más agresiva, Denunció que Antonio Astiazarán hizo jugoso negocio con un aerogenerador en complicidad con un ex alcalde de Puerto Peñasco. También rozó a Leticia Cuesta (apoyada por la hija de Beltrones) y Leticia contestó a las dos con la observación de que era ahí la única candidata no traída de México. A su vez, Lilly tuvo la expresión más simpática sobre las dos fórmulas adversarias: “El PRIAN, son pájaros del mismo alambre”. Sus propuestas sobre salud son bien interesantes: vigilar con lupa la inversión del presupuesto pues dinero hay pero se queda sabe Dios en qué manos; “río limpio” (alude a la contaminación de las empresas mineras) y creación del Colegio de Investigación del Cáncer que mata en Sonora a tantas mujeres y tantos niños.

  La hija de Beltrones, que al principio estuvo calladita, expresó su reconocimiento a la gobernadora Claudia Pavlovich a quien espera sustituir en 2021. 

  Sobre el nuevo sistema penal, Durazo opinó que toda nueva legislación requiere tiempo para ser calificada, pero el problema de la seguridad depende de que se elimine la corrupción pues sólo así habrá recursos para capacitar a las corporaciones, pagarles mejor, deshacerse de jueces corruptos, etc.

   Los morenistas enarbolaron las posiciones de su jefe nacional; el Maloro mencionó con timidez una vez al señor Meade, y Antonio Astiazarán dos veces a Ricardo Anaya sin que, digamos, ¡qué bruto, qué convencido!

  Misión cumplida. Estoy listo para el debate del domingo (en el que no estará ya Margarita Zavala, qué lástima, tantas esperanzas que habían depositado en ella unos 223 ciudadanos ¿son muchos?).

carlosomoncada@gmail.com