La obligación de informar y la obligación de informarse

La obligación de informar y la obligación de informarse

Pasado mañana, la gobernadora Claudia Pavlovich dará cumplimiento a la obligación constitucional de informar a los sonorenses los resultados de su gestión en el periodo 2018-2019. Entregará el documento respectivo al presidente de la Cámara de Diputados y la obligación quedará satisfecha

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Carlos MONCADA OCHOA

  Pasado mañana, la gobernadora Claudia Pavlovich dará cumplimiento a la obligación constitucional de informar a los sonorenses los resultados de su gestión en el periodo 2018-2019. Entregará el documento respectivo al presidente de la Cámara de Diputados y la obligación quedará satisfecha.

  Pero el capítulo no quedará cerrado ahí; faltará que los ciudadanos cumplamos la obligación correlativa de informarnos del contenido del documento, ya sea mediante la lectura de los medios de comunicación o por la glosa que seguramente llevarán a cabo los legisladores, o mejor, sin valernos de intermediarios, consultando de manera directa el informe en la página electrónica del gobierno.

  Ha sido costumbre de la mayor parte de los mexicanos reprobar las acciones de los funcionarios, y de los gobiernos en general, por la sola antipatía hacia todo lo oficial, por los recelos que nos han dejado los funcionarios corruptos, por desconfianza, etcétera. Todo el mundo es libre de adoptar el punto de vista que le parezca. Pero la crítica a ciegas no ayuda a corregir errores ni al avance democrático.

  Si nos informamos, en cambio, podremos exhibir los argumentos que sostengan nuestros juicios y eso ayudará a prevenir acciones indebidas del lado oficial, a la vez que se aviva el interés de los demás sonorenses por enterarse. Desde luego, la crítica será más eficaz.

LA VANIDAD DE SER EL PRIMERO

  Ayer debe haber principiado, de acuerdo con un boletín del INAH, “El I Foro de Archivos Históricos de Sonora” en Caborca, que cubrirá también los días 10 y 11.

  Muy bien que se realice esta actividad, con la participación de reconocidos especialistas en la materia y la presencia de la doctora Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente López Obrador, que no viene, como las “primeras damas” del pasado, a posar para fotos con un niño o una viejita, y a tomar te y galletas con las señoras de sociedad, sino en plan profesional. Dictará una conferencia.

  En años anteriores se han realizado múltiples foros para hablar de Archivística y problemas relacionados, como la legislación de Sonora en ese rubro, la capacitación de personal en los municipios y otros. El foro más rico lo constituyó el Simposio de Antropología e Historia de la Universidad en 1999. Estuvo presente la directora general del Archivo Nacional de la Nación que, además, escogió a Hermosillo para llevar al cabo, el mismo año, el XI Congreso Nacional de Archivos.

  Sin embargo, todos los esfuerzos realizados en el pasado son eliminados por la vanidad de los funcionarios que con el anhelo de aparecer como pioneros en todo, se apresuran a plasmar el adjetivo “primero”: I Foro de Archivos Históricos. Bien, que con su pan se lo coman.

¿NO HAY AUSTERIDAD PARA LAS UNIVERSIDADES?

  Ayer hicieron paros varias universidades del país como protesta por no recibir los subsidios federales en el monto que solicitan. Los directivos de tres de esas universidades se encuentran sujetos a investigación porque hay pruebas de que malversaron fondos.

  Me adhiero a la idea de que la educación superior debe recibir el máximo apoyo de las autoridades federales y locales. Pero me pregunto si los rectores están enterados de las medidas de austeridad tomadas en el gobierno federal para enderezar la economía nacional. ¿Ya intentaron reducir el número de asesores y los viajes al extranjero? ¿Han pensado encargar las obras materiales a profesionistas universitarios maestros y alumnos avanzados en lugar de contratar empresas comerciales? ¿Pagan los funcionarios el consumo de sus celulares y la gasolina de sus vehículos? ¿Cuentan con un programa de ahorro de energía eléctrica?

  Y perdón por una pregunta que les molestará: ¿no han considerado la posibilidad de rebajarse el sueldo?

carlosomoncada@gmail.com