La justicia por violencia contra animales es también inútil

La justicia por violencia contra animales es también inútil

Nada ni una sola palabra se ha dicho sobre la forma en que se convirtió desde hace años en laguna de oxidación la presa Abelardo L. Rodríguez, como si fuera pecata minuta que los ciudadanos beban más excremento de lo “habitual”. Imposible no ir al pasado en que el vital recurso era alimento valioso al cuerpo humano, traía minerales que fortalecía defensas, daba nutrientes esenciales para la salud. Hace rato que el presunto tratamiento que se le da a través de las potabilizadoras propicia que sea factor de enfermedad en vías urinarias

Todos “apoyarán” a los DACA. Y a los que aquí y ahora tienen hambre
¿Porqué todos hacen oídos sordos ante el robo de gasolineras?
Que feo ofenden en E.U., a los mexicanos ¿aprenderemos a no hacerlo entre nosotros?

Juana María Olguín

Nada ni una sola palabra se ha dicho sobre la forma en que se convirtió desde hace años en laguna de oxidación la presa Abelardo L. Rodríguez, como si fuera pecata minuta que los ciudadanos beban más excremento de lo “habitual”. Imposible no ir al pasado en que el vital recurso era alimento valioso al cuerpo humano, traía minerales que fortalecía defensas, daba nutrientes esenciales para la salud. Hace rato que el presunto tratamiento que se le da a través de las potabilizadoras propicia que sea factor de enfermedad en vías urinarias.

Hace años que los médicos decentes y honrados piden a las mujeres no consumir calcio mientras tengan su periodo menstrual, porque con el agua llena de metales pesados que se padece no solo en Hermosillo, desencadena problemas en los huesos como osteoporosis, sin desmerecer las infecciones en vías urinarias por la misma razón.

Así que, entre esos riesgos a la salud, agregar excremento, -más todo lo que la gente echa en los drenajes, es un asunto sumamente delicado que demanda en carácter de urgente que las autoridades municipales y estatales determinen que solución se dará y las sanciones a que da lugar esa actitud negligente de parte de los fraccionadores, en donde espero que no esté involucrado el ajonjolí de todos los moles. Si es así, entonces se entenderá de porque de los silencios institucionales. Cómo no si el santo señor puede hacer eso y más. 

Que nivel de bajeza del ex alcalde de Empalme, Carlos Gómez Cota, quien no supo ni quiso aprender que era gobernar para beneficio de los ciudadanos. Fue su administración una traición de principio a fin, quien se tiró a la milonga el último año y con ello terminó de hundir en la orfandad y quiebra al municipio, pero que además se haya atrevido a incluir a 80 personas más en la nómina a sabiendas de que no había dinero para pagar a los que estaban, menos había condiciones para agregar a ese ejército de personas.

Habrá que esperar que la función de Francisco Genesta sea menos peor, menos miserable que lo ocurrido en el trienio que apenas concluye en esa ciudad y ojalá que le sea fácil despedir a los 80 agregados de Gómez Cota y que éste les devuelva lo que sea que les haya cobrado de cuota por ingresarlos al glorioso servicio público, porque así se estila, se cobra por dar “plazas”.

Hace muy poco que se aprobó la ley para castigar la barbarie que se comete contra los animales y recientemente ha significado que dos personas vayan presas por abusar de dos perritos. El último abominable caso fue de un sujeto que en la colonia Sahuaro amarró a un perro de su defensa trasera de su auto y lo arrastró hasta que le dio la gana. El animalito está infectado de garrapatas y demás parásitos ¿Qué creen que significó la detención y procesamiento del bestia ese? Nada, nada y nada. 

Independientemente del caso judicial que se le sigue a ese señor, el animalito sigue infectado de garrapatas, hay una deuda importante con el médico veterinario que le dio primeros auxilios y le devolvió algo de salud, pero qué hay de la reparación del daño a la víctima, está estipulado o no en la ley de protección animal. Que un policía quedó de adoptarlo, pero el señor no ha vuelto a dar señales de vida y mejor aún a darle cobijo al cachorro.

Es lo que siempre he dicho, las leyes no hacen una mejor sociedad, no hacen personas más correctas y educadas, a veces solo son buenos propósitos si no llegan hasta el resarcimiento de daños, en caso que eso signifique algo. Pero esto es lo que hay: un sistema judicial podrido que impone multas, sanciones y esos dineros van a dar a la tesorería, a resarcir daños y perjuicios, no, nunca jamás. Entonces no sirve.