La historia de Dios; más allá de la ciencia

La historia de Dios; más allá de la ciencia

Hablar de religión es complejo. Está la parte creyente y la escéptica, todos aquellos que creen que la figura de un ser divino y supremo es totalment

A subasta, traje de Darth Vader; podría valer 2 mdd
‘Coco’ supera los 800 mdd
Terminator viajará a 2019 para sacar a Trump de la cárcel

Hablar de religión es complejo. Está la parte creyente y la escéptica, todos aquellos que creen que la figura de un ser divino y supremo es totalmente falso, es por eso que La historia de Dios, serie protagonizada por Morgan Freeman, se enfoca en los sucesos que la humanidad ha documentado desde hace siglos para testificar la existencia de dios y no pretende adoctrinar.

La gente tiene su propia percepción de por qué existe un verdadero dios; por ejemplo, mi hija cree más allá del verdadero dios y otros piensan que todo eso es falso. En la historia de la religión, podemos pararnos en un punto para mirar al pasado y encontrar algunas cosas que sustentan la existencia de un dios.

Por ejemplo, estuvimos en un sitio donde la gente se ubica en una puerta al cielo para elevar sus almas al paraíso. Nos encontramos en un punto donde la religión converge en muchas cosas similares y en la que unifican más que dividirnos como seres humanos”, expresó en conferencia telefónica James Younger, productor de la serie que estrenará su tercera temporada el 28 de abril a las 21:00 horas por el canal National Geographic.

Durante esta nueva etapa, el actor recorrerá la historia de la contraparte de dios: el diablo y el anticristo como una figura dentro de la historia, además de platicar con personas que han tenido visiones y han visto a su creador en diferentes partes del mundo.

Younger confiesa que la percepción que tenía sobre esta figura ha cambiado, pero no se ha vuelto un fanático religioso sino que, en su opinión, se ha vuelto un poco menos escéptico, ya que toda la historia que envuelve a las religiones tienen como común denominador la organización masiva, más allá de los rituales que se realizan en diversas partes del planeta.

Estamos tocando el tema del satanismo desde las raíces, no tanto de una manera como se representa en el mundo moderno. Estuvimos en el Trono de Satanás, en Turquía, y estuvimos ahí por el Libro de las Revelaciones, que parece que fue escrito al término del primer milenio, y lo que nos ofrece es una vista a lo que pasaba entre los romanos y los primeros cristianos.

Lo que sucedía es que ellos, los cristianos, se rehusaban a creer en el dios romano y la idea del anticristo o del demonio está muy alineada con la historia de Roma, el Anticristo es una idea y una representación del emperador romano. Es una manera radical de cómo los cristianos lucharon contra las creencias del imperio”, explicó.

Además, aprendieron que la figura del diablo ha ido cambiando conforme pasa el tiempo. Younger dice que hoy esa imagen malévola no es igual que el anticristo, sino que son dos entidades diferentes.

Explica que la investigación arroja que el diablo puede convertirse en miedo a través de serpientes u otras cosas.

Sólo en el cristianismo el diablo es una especie de enemigo que representa la represión del inicio de esta religión”.

Durante esta búsqueda, Younger y Freeman han descubierto que las nuevas generaciones han restado bastante importancia a la imagen de dios y de la religión, al menos en Europa, eso ha percibido durante este viaje, el cual emprendieron desde que se lanzaron los primeros seis capítulos, en abril de 2016, justo cuando se celebra la Semana Santa, que es la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Entiendo que en Europa hay un alejamiento a las teorías religiosas y se han dedicado más a la búsqueda del conocimiento y la ciencia para entender el mundo que nos rodea. Se sigue cuestionando por qué estamos aquí, qué significamos, de dónde venimos y a dónde vamos.

Y todas esas preguntas no creo que la ciencia nos la vaya a responder. La raza humana está desnuda místicamente, buscando la razón y el entendimiento. Y la religión es una manera de enganchar algo que está fuera de tu mente, de lo físico y del mundo”.