La amenaza sigue siendo el Acueducto Independencia: Tomás Rojo Valencia

La amenaza sigue siendo el Acueducto Independencia: Tomás Rojo Valencia

Tomás Rojo Valencia, una de los voceros de la Tribu Yaqui, que ha marcado una distinguida militancia en la defensa de las aguas del Río Yaqui, hace en

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Tomás Rojo Valencia, una de los voceros de la Tribu Yaqui, que ha marcado una distinguida militancia en la defensa de las aguas del Río Yaqui, hace en esta entrevista algunas denuncias y precisiones:

¿Tomás; se opone realmente la Tribu Yaqui al paso del gasoducto por el territorio yoreme?

No propiamente. Siete de los ocho pueblos saben que el gasoducto no le quita nada a la tribu, como si lo hace el Acueducto Independencia. Quienes se han opuesto al paso del gasoducto en el pueblo de la Loma de Bácum, tienen sus razones y sus dudas, pero el consenso general de la tropa yoreme es que el gasoducto no representa una amenaza.

¿Cuál es la diferencia para los yaquis entre gasoducto y acueducto?

Es muy simple: el gasoducto es un proyecto construido por una empresa privada, auspiciado por la Secretaría de Energía, cuyo cliente principal es la Comisión Federal de Electricidad (CFE). El objetivo es que las plantas termoeléctricas de Sonora y Sinaloa, dispongan de gas natural para lograr una disminución en los costos de producción de energía. No tiene mayor alcance: ni es la panacea que propiciará el boom económico del sur de Sonora, ni es tampoco una obra infernal como algunos charlatanes lo califican…

¿Y el acueducto?

Esa es la amenaza real. Porque con ese proyecto se le quita agua a la tribu y al Valle del Yaqui. En contra del acueducto logramos la unidad de toda la tropa yoreme. Porque la identidad existencial de la tribu está íntimamente vinculada a la defensa de la tierra y el agua. Está demostrado técnicamente que de permanecer la operación de ese acueducto, dado las proyecciones que se tienen para hacer de Hermosillo una mega ciudad, habría afectaciones severas para las actividades productivas del sur y la Tribu Yaqui se desintegraría. Ocurriría un éxodo masivo y perderíamos el territorio.

¿La gente de la Loma de Bácum no entiende esto?

La mayoría si lo entiende. Lograron meterles dudas y temores a algunas personas. Hay quienes se encubren en títulos académicos para difundir mentiras respecto al gasoducto. Tonterías que no tienen el más mínimo soporte técnico. Se trata de gente que se corrompió moral e intelectualmente.

¿Quiénes meten el temor y la duda?

Aquí se juntan algunos factores: residuos del padresismo, que aún en su agonía, sigue haciendo daño. Personas que fantasiosamente ven en el incidente la oportunidad de sacar dinero y un despacho, ajeno a Sonora y por supuesto ajeno a la tribu que, desde el estado de Chihuahua, se desplegó a la región y encubierto en un falso ecologismo maneja la consigna de oponerse al proyecto que le pudiera abaratar los costos de producción de electricidad a esta región del país. Sabemos que se trata de una ONG que tiene su matriz en los Estados Unidos.

¿Por qué lo hacen?

De lo que estamos seguros es que no lo hacen para proteger a la Tribu Yaqui. Nunca aparecieron, ni siquiera con un gesto de solidaridad, en los cerca de seis años que mantuvimos la lucha en contra del despojo de las aguas del Río Yaqui, y en contra del gobierno corrupto y represivo del ahora prófugo Guillermo Padrés. Quieren usar a la tribu para alimentar otra agenda, quizá de negocios, o tratando de cumplir la consigna de algunos corporativos extranjeros que no ven conveniente que la CFE cuente con un insumo más barato para producir energía en el noroeste de México.

¿Qué van hacer los yaquis?

Vamos escalar en esta denuncia. Vamos a poner al descubierto lo que se ha venido escondiendo detrás del incidente con el gasoducto. Par mí es claro, como para la mayoría de los yoremes, que con esto pretenden dividirnos. No hay que olvidar que ese siempre fue el cometido de Padrés: dividir a los yaquis y dividir a Sonora. Quieren usar lo del gasoducto como un elemento de división, que nos distraiga de la lucha por la defensa del agua y sobre todo que nos desenfoque de la solución al problema. Hemos logrado construir una alianza con la sociedad civil del sur de Sonora, los productores rurales y la gobernadora Claudia Pavlovich, que ya impulsa una nueva política hídrica con la desaladora que abastecerá a los municipios de Guaymas, Empalme y Hermosillo. Esta política de más agua es la que va a sustituir la operación ilegal del Acueducto Independencia.

Tomás; ¿algo que quieras agregar?

Yo no creo en los que dicen defendernos y al mismo tiempo proponen aislar a la tribu. Los yaquis hemos permanecido como pueblo en la historia de México, porque hemos sabido aliarnos con las mejores causas. La tribu ha contribuido en la conformación del estado mexicano y es el estado mexicano el que le reconoció su territorialidad y su derecho al usufructo del agua. Eso lo hemos logrado con alianzas. Ese es el significado de la alianza que ahora tenemos con los habitantes del sur de Sonora y con la gobernadora. Los enemigos de siempre le temen a esta alianza, saben de su poder y la quieren destruir; pero no lo van a lograr.