Insufrible el transporte público. Infame el servicio en el sur

Insufrible el transporte público. Infame el servicio en el sur

Mientras en Estados Unidos legalizan la siembra, cultivo, comercialización de la marihuana e igual Canadá y promocionan toda clase de negocios, hasta de comida con el cannabis como ingrediente, en México solo hay discusiones casi a oscuras sobre la posibilidad, la probabilidad de dejar de perseguir a los productores, comercializadores y consumidores. En Arizona se publicita un restaurante, el primero que hará platillos con “hierba verde”, medicinal dicen ellos a bueno

Romántico el plan, que el sector salud atienda a no derechohabientes ¡No hay capacidad!
El hombre asesinado por pandilla ¡no denunció! Y ¿se lavaron las manos?
Ladrón que roba a ladrón ¿tiene?

Juana María Olguín

Mientras en Estados Unidos legalizan la siembra, cultivo, comercialización de la marihuana e igual Canadá y promocionan toda clase de negocios, hasta de comida con el cannabis como ingrediente, en México solo hay discusiones casi a oscuras sobre la posibilidad, la probabilidad de dejar de perseguir a los productores, comercializadores y consumidores. En Arizona se publicita un restaurante, el primero que hará platillos con “hierba verde”, medicinal dicen ellos a bueno.

Es por mediocridad, hipocresía, miedo al gobierno de Estados Unidos, por lo que sea, las condiciones de inseguridad y la comisión de crímenes de alto impacto ya no lo soporta la sociedad. Y todo se ha desencadenado por la lucha de las organizaciones criminales que quieren gobernar las carreteras los puertos, para ser ellos quienes alcancen el mercado gringo y en ese combate caen inocentes que nada tenían que ver con esto. 

Hace unos días el ex presidente, Ernesto Zedillo vino a pontificar sobre la urgencia de que se sienten las bases para asumir otra política contra el uso de las drogas. Ojalá que sus palabras y las de los otros que vinieron a tratar el caso a México, no haya caído en el vacío. 

Que lástima que no haya a estas alturas conciencia del daño que ha dejado el asesinato y posterior desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa asesinados. Que tampoco la amarga experiencia haya dado lecciones a la población estudiantil de qué hay cosas que no se debe hacer, aún con toda la indignación que puedan tener. Me niego a aceptar la conducta destructiva en las manifestaciones y que dieron lugar al uso de bombas molotov contra los cuarteles del ejército ¿No hay aprendizajes? ¿Dónde nos volvimos tan viscerales? O irresponsables.

En asuntos locales, avisan que es probable que desaparezcan al menos 20 departamentos de bomberos de municipios chicos, por falta de interés y apoyo de las autoridades locales. Además de las modificaciones a la ley que aprobó la legislatura pasada, que dejó sin recursos al Patronato Estatal de Bomberos de Sonora, aseguró, Leonardo García, quien funge como tesorero, y quien agregó que entre los que están en riesgo de desaparecer es el de Ures.

El problema radica en que el 15 % de los recursos que se captaban por reemplacamiento, el patronato lo dirigía a municipios pequeños, pero al ser modificada la ley, esos dineros se otorgan a los ayuntamientos de mayor población. Ciudadanos están enterados, a los alcaldes no les importa sufragar los costos de un imprescindible cuerpo de socorro, entonces digo yo que sería bueno correr al munícipe y el ahorro de su sueldo dirigirlo a fundar un departamento de bomberos con todas las de la ley.

Una sociedad debe tener varias cosas esenciales, entre ellas: policía, cuerpos de auxilio, Cruz Roja o Cruz Verde y su departamento de Bomberos, sin estos servicios y prioritarios socorros, no hay forma de estar a salvo o asistidos de manera eficiente en caso de un problema, que puede ocurrir en cualquier momento.

Así que avisados están empiecen a trabajar para exigir esos servicios y si ven las cosas imposibles con el alcalde que padecen, que da más problemas que soluciones, hay que poner manos a la obra y para conseguir lo que todo pueblo honorable merece para recibir ayuda en caso de desastre.

Pésimo, terrible el servicio de transporte público que padece la comunidad en todas las rutas que atienden la zona sur. Que por las mañanas es una fatiga insoportable, un desgaste emocional para los estudiantes llegar a las escuelas a las siete de la mañana. No hay camiones. Ayer un alumno de la secundaria 24 tardó dos horas y media en tomar una unidad que lo llevara al Palo Verde, nos dimos el susto de nuestras vidas porque un tramo que no debe llevarle más de media hora y aquel muchacho que no aparecía. Finalmente llegó. En calidad de sardinas estibados los llevó la unidad.

Es horrible lo que hacen los transportistas, una vez más toman de rehén a la sociedad ¿para qué? Acaso torturar a los usuarios hará la diferencia en el trato que reciben del gobierno estatal. Es una desgracia que Sonora no tenga un servicio de camiones eficiente, preciso, que de certezas de puntualidad a los usuarios. Sospecho que tampoco esta administración lo conseguirá. Que lástima.