Hay nuevo presidente en Cuba, con un enemigo más letal en EU

Hay nuevo presidente en Cuba, con un enemigo más letal en EU

Es curioso que cuando se toca el tema de países con sistemas económicos diferentes a México, caso concreto el de Cuba, las personas de inmediato enfocan la discusión en las “libertades” que presuntamente les coartan a esos habitantes, ajá en el entendido que acá “todo tan perfecto”

La mafia en el poder no es mala, por eso serán asesores de AMLO
El escenario internacional, de encono y muerte y México: elecciones y tumbas clandestinas
Cómo defender a los policías ¿Matan a inocentes?

Juana María Olguín

Es curioso que cuando se toca el tema de países con sistemas económicos diferentes a México, caso concreto el de Cuba, las personas de inmediato enfocan la discusión en las “libertades” que presuntamente les coartan a esos habitantes, ajá en el entendido que acá “todo tan perfecto”. Lo cierto es que hablamos de algo que no todos conocen de primera mano, que bien pudiera tratarse de versiones distorsionadas o perversas.

Cierto es que el embargo económico que les declaró Estados Unidos hundió a la isla en pobreza. No así sus talentos que se crecieron ante el castigo así desarrollaron ciencia, tecnología y las artes, en forma magistral prácticamente desde la nada. Pues la República de Cuba estrena presidente, se trata de Miguel Díaz-Canel quien se comprometió a servir a los intereses del pueblo, dando continuidad a la revolución socialista iniciada hace seis décadas por sus antecesores, Fidel y Raúl Castro.

El asunto de la libertad que los cubanos “no gozan” y los mexicanos sí, les preguntaré: qué tan libre eres tú que ahora vives en una casa que has convertido en una cárcel, si, has creado tú propia trampa de donde no podrás escapar. Eres tan libre que a la tarde puedes pasear por las calles, avenidas, atravesar colonias sin ser asaltado, acuchillado, atropellado. Los habitantes de esta amada nación son tan libres que perciben sueldos dignos para que sus hijos tengan asegurado el alimento, una vivienda, la educación, el deporte, las artes, el esparcimiento. Ves, cuán relativo es todo.

Puedes entrar a cualquier tienda y comprar lo que quieres, ir al mejor restaurante, degustar sus viandas y pagar sus costos. Los mexicanos creen que son libres porque no conocen el tamaño de la cárcel en la que habitan, diseñada por cada uno, para socavar los miedos de los bandidos que asolan todos los barrios.

Doce años se cumplieron del peor abuso de una empresa cometido contra sus trabajadores. Justo ahora el caso Pasta de Conchos, la desgracia que dejó a 63 mineros atrapados en las profundidades de un socavón en Coahuila donde aún permanecen sus restos, será por fin atendido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la que evaluará la responsabilidad del Estado mexicano en la tragedia.

El organismo internacional declaró admisible el caso Pasta de Conchos, ocurrido en Coahuila en febrero de 2006. La decisión de la CIDH reconoce que, a más de doce años, las familias de los mineros siguen luchando por el rescate de los cuerpos de sus seres queridos, pues 63 de ellos yacen todavía en la mina debido a la “obstaculización del Estado en la recuperación y sepultura digna de las víctimas”.

El caso permanece impune, pues ningún funcionario ha sido sancionado penalmente, aun cuando el propio Estado omitió garantizar que diversas fallas de seguridad detectadas en la mina dos años antes del siniestro se subsanaran.

Para resumir: en esta nación eres tan libre, como dinero poseas, Pasta de Conchos es el mejor ejemplo donde el capitalista, Germán Larrea, dueño del Grupo México pudo (y puede) provocar condiciones tan deplorables para sus empleados, que un día 65 de estos quedaron aplastados y que luego la tortura se extienda a sus viudas y huérfanos. Falta ver qué clase de justicia puede hacer la CIDH que someter al imperio de la ley al gobierno de México y que eso se significa en paz para los deudos y cárcel para Vicente Fox, quien (debería decir fungió pero él) fingió ser presidente.