Guillermo Padrés amaneció más inocente que ayer

Guillermo Padrés amaneció más inocente que ayer

Juez vinculó a proceso a nueve presuntos integrantes de una banda dedicada al robo de combustible, y entre ellos, no lo van a creer van cinco policías federales

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Juana María Olguín

Juez vinculó a proceso a nueve presuntos integrantes de una banda dedicada al robo de combustible, y entre ellos, no lo van a creer van cinco policías federales. Este grupo operaba en Nuevo León. Y ya se les inició proceso por delincuencia organizada, con la finalidad de cometer delitos en materia de hidrocarburos y quedaron internados en el CEFERESO N°1 del Altiplano. Aquí se comprueba el dicho del obispo de Guerrero: “tiene que haber quien les abre la puerta y los deja entrar”.

Es lo de siempre, solo basta un poco de investigación, ni siquiera la gran cosa en la comisión de delitos y aparecen los vínculos de funcionarios. Aquí está el cuadro completo: el empleado de la petrolera y los policías federales que ayudan al delincuente a violar la ley y con asesoría de los de adentro que saben cómo, cuándo y dónde. Hay que agregar que no es un solo trabajador de Pemex el involucrado, son cientos los que colaboran para el saqueo de ductos y otras linduras por el estilo.

El asesinato de ayer, mejor dicho, la ejecución de este jueves es abuso de poder. Es un exceso total y absoluto del o los oficiales que dispararon contra el individuo del fraccionamiento las Arboledas y que le causaron la muerte. Nuevamente la excusa de que sacó un arma blanca y que amenazaron ¿cómo se va a comparar un cuchillo o machete contra una pistola, metralleta?

 

Si se tratara de un civil que disparó y lo mató puede haber cierta justificación: los nervios le ganaron y accionó el arma sin medir dónde lo impactaba; es inexperto en el manejo de pistolas, pero un policía educado, capacitado en el control de la delincuencia. Ahora que si les gana el desespero por el problema gravísimo de inseguridad y no buscan quien lo hizo sino quien lo pague, entonces se vuelve un grave riesgo vivir en zonas miserables, de pobreza extrema. Vestir de cierta manera.

Y saben cuál es la parte que más ofende, que, si este hombre asesinado era malandro, drogo, seguramente que ni con todo lo que robó en toda su vida “útil” se compara con el saqueo monumental de un solo día, del gobierno de Guillermo Padrés y su banda de forajidos. Pero no creerán, el señor panista amaneció más inocente que nunca. Ahora es multimillonario y puede pagar por su inocencia. Aquel el ejecutado pagó con su vida su torpeza de ser un don nadie ¡A quien se le ocurre! Fin del sarcasmo.

Lamentable noticia, que en la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) que presidió durante los últimos 6 años, el fraude, ósea Raúl Ramírez Ramírez, permitió y solapó que 26 personas cobraran sueldo, sin trabajar. Rigurosamente cada quince días ese grupo de bandidos, hacía el gran esfuerzo de estirar la mano y recibir dinero por nada. Pero ahora resulta muy preocupante que el recién estrenado titular de ese organismo, Pedro Gabriel González Avilés, no informe de que ya presentó la demandas por los delitos en que hayan incurrido esa bola de sátrapas. Y que de una vez diga los nombres de los aviadores.

Dijo González Avilés, que presentaron su renuncia voluntaria los 26 bandidos que cobraban en la CEDH ¿eso es todo? Tiene que haber la comisión de algún delito en esto, además de fraude, abuso de autoridad. O debemos decir como le gusta a los sonorenses: “siempre ha pasado lo mismo en todos los gobiernos”.

Tiene que hacer algo, el titular de ese organismo ¿qué no? Y ya entrados en gastos que de una vez avise cuantos aviadores hay en los Centros de Readaptación Social (Ceresos), cuántos proveedores reciben pagas millonarias a cambio de nada. Ah y podrá empezar a defender a los presos que se rompen el lomo en una empresa que opera en la cárcel y les da centavos por concepto de salario.