Formal compromiso del Ombudsman: atender el conflicto laboral de la CEDH

Formal compromiso del Ombudsman: atender el conflicto laboral de la CEDH

Carlos MONCADA OCHOA Otorgó la protesta de ley ayer el nuevo presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Pedro Gabriel González Avilés.

¿No politizar las protestas populares? ¿Sois ingenuos o qué?
Imposible extender el amor a la lectura: ¡no hay método!
Aspirantes de peso y de seso a la Rectoría, excepto uno

Carlos MONCADA OCHOA

Otorgó la protesta de ley ayer el nuevo presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Pedro Gabriel González Avilés. Algunas de las tres docenas de trabajadoras se acercaron al sitio de la ceremonia, igual que numerosos reporteros, y todos le escucharon el formal compromiso de que se ocupará, de modo prioritario, del terrible atropello laboral de Raúl Ramírez.

Le espera a González Avilés una apabullante tarea, que debe haber comenzado a atacar ayer mismo; de entrada, la integración de su equipo de colaboradores. Pero como es abogado, posee el entrenamiento necesario para localizar en los expedientes los puntos medulares del asunto. Los laudos laborales, como sabe el lector, son de obligatorio e inmediato cumplimiento, un deber que no acató Ramírez y que el presidente de la Junta de Conciliación, de apellido Claussen, le ayudó a rehuir.

(Ha salido otro Claussen, el ex presidente municipal de Guaymas, Otto Claussen, como candidato a diputado federal. ¿Cuántos Claussen quedan en Sonora esperando saltar –no asaltar—a un cargo público?).

Hojear los expedientes, pues, para corroborar que los trabajadores ganaron el derecho de reinstalación en sus puestos o, en su defecto, recibir indemnización, no implica mucho tiempo y esfuerzo. Si se necesitarán ambas cosas para diseñar un esquema que determine de qué fondos echar mano pues la CEDH carece de bienes.

Deberá contarse con la buena disposición de la gobernadora Pavlovich para crear la partida o partidas necesarias para realizar los pagos y, desde luego, la anuencia de los diputados. Esto último está difícil porque la mayoría anda dispuesta a colgarse de la liana para volar, como Tarzan, a otro cargo público. Pero el paso más importante se ha dado: el compromiso del presidente de la CEDH.

(Y ya que mencioné a Otto Claussen, va el dato cultural: como diputado, formó parte de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos que nombró presidente de la CEDH a Raúl Ramírez hace ocho años. El presidente de la Comisión era Damián Zepeda Vidales, flamante presidente nacional del PAN).

 

LUNES CULTURAL

Los organizadores del Simposio de Historia y Antropología de Sonora (léase Departamento de Historia de la Universidad) no se fatigan en escoger el tema en los años que terminan en 7. Ahí está para sacarlos de apuros este mes de febrero (del 20 al 23) el aniversario de la huelga estudiantil de 1967. No creo que haya quedado algo qué recordar que valga la pena pues, a mi modo de ver, en el XXII Simposio de 1997 se analizaron a detalle todas las nostalgias.

Lo que no se agota es el anhelo de los protagonistas sobrevivientes de aquel episodio de volverse a sentir motores importantes del impulso democrático que hoy (¿?) mueve a la sociedad. No todos los días se tiene la oportunidad de hinchar el tórax para exclamar a todo pulmón: ¡Yo estuve ahí!

 

carlosomoncada@gmail.com