El temor puede llegar a alejarte de tu verdadero destino

El temor puede llegar a alejarte de tu verdadero destino

Puede parecer mentira, especialmente cuando nos entregamos a las creencias que nos envuelven y olvidamos que el libre albedrío es definitivamente deci

Las emociones son energía: nos crean y nos transforman
Todo aquello de lo que huyes sin resolver, se repite
El perro y el conejo

Puede parecer mentira, especialmente cuando nos entregamos a las creencias que nos envuelven y olvidamos que el libre albedrío es definitivamente decisivo en nuestra vida y en nuestras acciones.

No temas ni a la prisión, ni a la pobreza, ni a la muerte. Teme al miedo. Giacomo Leopardi

Las emociones forman parte de nuestro recorrido, nos orientan, nos intuyen, nos guían y a través de las experiencias que nos generan, aprendemos a ser más osados o más precavidos, es la naturaleza humana, a la cual sumamos necesariamente la razón, parte de esa chispa de luz que da origen a todo y a todos.

El temor, vital para el desarrollo de los instintos, para el provecho de los sentidos y para generar grandes e importantes cambios en nuestra vida, puede llegar a desviarnos de nuestro verdadero destino, no por lo que representa en si mismo, sino por hacernos incapaces de tomar decisiones trascenderlas en nuestra vida, de enfrentar cambios, de tomar riesgos, de creer que somos capaces y asumir nuestra voluntad.

El que teme sufrir ya sufre el temor. Proverbio chino

No se trata de cobardía o valentía, decidir ni tomar un riesgo, también es una decisión que se debe valorar y respetar, es tener la consciencia de que el temor debe despejarse para poder tomar caminos desde una mente clara y serena, sin temores, sin dudas, capaces de disolver las culpas que nos causan las acciones inciertas, las expectativas, las ilusiones frente a la realidad.

Muchas veces cuando nos toca tomar decisiones, nos atemorizamos, a pesar de que la intuición se ha echo presente, aunque la inspiración aflora lo que nuestro corazón desea y en muchos casos a costa de lo que la razón impone, nos atemorizamos, dudamos de todo y preferimos dar marcha atrás, esto es uso pleno de nuestro libre albedrío, independientemente del parecer de los demás y de lo que ellos suponen debemos hacer.

El que ha naufragado tiembla incluso ante las olas tranquilas. Ovidio

Más allá de cubrir expectativas, debemos tener la capacidad de poder intuir nuestro destino, aunque se piense que esto es una facultad casi mágica, no se puede estar más alejado de la realidad, pues la intuición, nos es innata, nos orienta y nos afina los sentidos, sin embargo, pocas veces actuamos acordé a los que sentimos y aunque no seamos conscientes de ellos, la causa primaria es el temor, pues la desconfianza, la duda, las intrigas que se activan ante una decisión, provienen del temor.

Todos sentimos temor y dudas cuando se trata de tomar decisiones y acciones en torno a nuestra vida, sin embargo, es preciso tener presente que la primera siempre suele ser la inspiración y la segunda idea la detracción, por lo que debemos evitar sostener diálogos innecesarios en nuestra cabeza, y actuar conforme a lo que nos hace sentir seguros, pero que también nos abre caminos.

Siempre tratar de basar las decisiones en la libertad, la tolerancia y el amor a los demás, sin temores ni dudas que nos llenen de cobardía. Cuando se actúa con la convicción del amor genuino, siempre se hará lo correcto.

 

Tomado de: el rincón del Tíbet.com