El país destrozado por el poder de unos cuántos

El país destrozado por el poder de unos cuántos

Dramáticos los esfuerzos que hacen las víctimas para hacerse visibles, en tanto sus casos siguen escondidos, resguardados ¿en nombre de qué? ¿Es la impunidad ordinaria? Y como si fuera moda, temporada de airear “pecados” otra vez sale a la luz el tema de los sacerdotes pederastas de la iglesia católica. Se sabe que de los 70s a la fecha, 533 menores fueron abusados sexualmente por estos hombres y a estas alturas hay quien se ofende por el tema ¿sin ninguna empatía por los niños?

¿Por qué no aprovechamos y recuperamos el estatus de adultos?
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De manteles largos la reunión de la Comisión Sonora-Arizona ¿hablarán lo de las deportaciones?

Juana María Olguín

Dramáticos los esfuerzos que hacen las víctimas para hacerse visibles, en tanto sus casos siguen escondidos, resguardados ¿en nombre de qué? ¿Es la impunidad ordinaria? Y como si fuera moda, temporada de airear “pecados” otra vez sale a la luz el tema de los sacerdotes pederastas de la iglesia católica. Se sabe que de los 70s a la fecha, 533 menores fueron abusados sexualmente por estos hombres y a estas alturas hay quien se ofende por el tema ¿sin ninguna empatía por los niños?

Esa es la cifra que ha logrado acumular de depredadores, la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés) y ojo aquí no se menciona a los hijos que resultaron del ataque sexual. Son casos registrados, conocidos más no denunciados ah y muy aceptados incluso por los padres de esas niñas forzadas. 

Por supuesto que cada vez que se toca este tema, me recuerda a un sujeto que me provoca nauseas, sí es Tomás Herrera, quien hace  poco en un programa de radio que financia Guillermo Padrés y sus secuaces, presumió el infame que siempre llevaba un preservativo por si se le ofrecía. Dijo que tenía la mente abierta, así que no tenía prejuicios en elegir pareja sexual. Después de aquella exhibición de estupidez universalizada, no fue enviado a la iglesia de San Pedro el Saucito ¿Y eso fue todo? Sí.

El vómito estuvo 6 años como director del Instituto de Capacitación y Valores del gobierno de Guillermo Padrés, gracias a la recomendación de Francisco Búrquez. Ah y Herrera no estudió para sacerdote, lo ordenó porque así le dio la gana al ex arzobispo, Carlos Quintero Arce, quien siempre fue adorador de la realeza hermosillense y por qué no, de sus recomendados.

Qué pasa en Venezuela y que fue ese corte de energía eléctrica que se produjo el jueves 7 de marzo. Esa sociedad sufre horrible calvario, en todos sentidos. Primero porque el 80% de los asalariados, percibe un ingreso equivalente a 5.45 dólares mensuales o a 18 centavos de dólar por día, lo que ubica a ese enorme segmento poblacional muy por debajo de la línea de la pobreza de dos dólares por día que establece el Banco Mundial como estándar internacional.

Entre la crisis alimentaria, la debacle del sistema de salud, la hiperinflación, el quiebre de la economía y la confrontación política entre dos sectores que tienen a su propio presidente –a Nicolás Maduro y Juan Guaidó–, Venezuela se parece cada vez más a un territorio de guerra. Es una guerra sin bombas ni fusiles, pero sus efectos muy parecidos. El apagón paralizó todo. Y ambos bandos enfrentan las consecuencias los aliados de uno y otro. Y son tan malos y patéticos uno y otro.

¿Cuál es la diferencia entre Venezuela y México? Ambos sufren guerras, distintas pero al fin grave crisis. Curioso no, que ambas naciones padecen al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El apagón ¿será un atentado con firma gringa? 

En nuestro país la crudeza del crimen es brutal, frontal. Hay siembra de muertos en todos lados, es una batalla, que no disminuye y todo para llevar drogas a los gringos mientras ellos introducen miles de armas por las porosas fronteras mexicanas. Los policías del mundo quieren propagar su verdad y para lograrlo sacrificarán a quien sea. Vaya osadía, es la bestialidad de los poderosos. Es la verdad absoluta a la que creen pueden someter a cualquier nación, la nuestra incluida.