El Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora cumplió 25 años

El Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora cumplió 25 años

Carlos MONCADA OCHOA   De los 6 escritores que triunfaron en el Concurso del Libro Sonorense 2018, y que el jueves recibieron premios de 60 mil pes

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Carlos MONCADA OCHOA

  De los 6 escritores que triunfaron en el Concurso del Libro Sonorense 2018, y que el jueves recibieron premios de 60 mil pesos cada uno de manos de la gobernadora Claudia Pavlovich, cinco  han sido becarios del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes, cuatro de ellos más de una vez, y una de ellas, cuatro veces.

  El Fondo, FECAS para abreviar, fue creado el 24 de marzo de 1993 en el seno del Instituto Sonorense de Cultura, con el fin de otorgar becas mensuales, durante un año, a los autores de proyectos culturales que una comisión califique como los mejores. En los tres primeros años de operación se presentaron nada menos que 463 solicitudes de escritores, dramaturgos, bailarines, fotógrafos, cineastas, pintores, escultores, diseñadores, coreógrafos, músicos, intérpretes, etcétera, y se otorgaron apoyos en efectivo a 115 proyectos.

  El Fondo comenzó con 600 mil pesos aportados por el desaparecido CONACULTA y por el Gobierno del Estado, en 50 y 50 por ciento. Ahora creo que pasa de los Dos Millones. Se constituye un depósito bancario y contra él se van girando los cheques para los artistas beneficiados. 

  Si el número de becarios no llegó ya a mil, por ahí debe de andar. Y son muy pocos los que los que no han concluido sus proyectos, no por flojera o mala fe sino porque suelen atravesarse imponderables. Hay cuando menos un caso de muerte de un becario en el curso del año de la beca. Otros han suspendido por enfermedad.

  Algunos becarios han podido realizar estudios avanzados en otras instituciones del país, inclusive en el extranjero, especialmente de música. No doy sus nombres porque tengo en proceso una investigación no concluida todavía. No pocos han utilizado el dinero para profundizar en las raíces de la música y las danzas de las etnias. Todos contraen el compromiso de retribuir a la sociedad lo que reciben,  con exposiciones los artistas plásticos, con recitales los músicos, con talleres los escultores, etcétera, cada quien según su especialidad.

  Por otro lado, los becarios veteranos, digamos, los que han solicitado y obtenido becas más de una vez, han descubierto caminos para multiplicar el provecho. Realizan una obra con el importe de la beca y luego la mandan a concurso dentro de la misma institución, y si ganan, como suele suceder, ¡viva, más ingresos!

   Hace unos días, la joven escritora Claudia Velina Reyes, que ha sido becaria cuatro veces, presentó un libro de cuentos, “Los visitantes”. Me llamó la atención lo que dice en la primera página: “Parte de este libro se escribió gracias a una beca otorgada por el Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora”. PARTE DE ESTE LIBRO, dice, y son sólo 5 cuentos con un total de 80 páginas en formato pequeño.    Como que le salió caro al FECAS.

  De los seis premiados, sólo a Fernanda Ballesteros Fernández, ganadora en crónica, no la encuentro en la lista de las becarias. Es muy joven, tal vez no ha dado con el camino. Y hay docenas de escritores de todas las edades que tampoco lo han encontrado o no han querido concursar, aunque es de buena calidad lo que producen. Con 25 años de actividad del FECAS, los funcionarios deben tener ya una idea para animar a los reacios a que presenten proyectos. Que las becas se distribuyan con beneficio para más artistas.

 

15carlosomoncada@gmail.com