El antiguo arte de adivinar el nombre del “tapado”

El antiguo arte de adivinar el nombre del “tapado”

Carlos MONCADA OCHOA El estilo antiguo de rendir los informes presidenciales ofrecía notables ventajas a los especialistas en adivinar quién era el

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Carlos MONCADA OCHOA

El estilo antiguo de rendir los informes presidenciales ofrecía notables ventajas a los especialistas en adivinar quién era el más probable candidato a la Presidencia. A veces la gente echaba mano de procedimientos absurdos. Por ejemplo, a nivel popular se dijo, cuando iba de salida el presidente Adolfo Ruiz Cortines, que era seguro que escogieran a Adolfo López Mateos porque era muy fumador, y acababa de difundirse un anuncio visible en periódicos, en bardas, en carteles en los camiones, que decía: “El Tapado fuma Delicados”.

Alguien descubrió que el nombre o el apellido de todo presidente llevaba L y que el destapado necesariamente era alguien con L: Adolfo de la Huerta, Alvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio, Abelardo L. Rodríguez, Lázaro Cárdenas, Manuel Ávila Camacho, Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines, Adolfo López Mateos ¡y que llega Gustavo Díaz Ordaz y echa por la borda la teoría!

Pero el arte adivinatorio era mucho más fino. Los expertos escuchaban el informe y medían la extensión que el Presidente le dedicaba al ramo de Agricultura, o al de Salud, o al de Gobernación, etcétera, y el más largo y con adjetivos más elogiosos correspondía a la Secretaría en la que se escondía el “tapado”.

Los políticos viejos dicen que hay que modernizar el sistema electoral,, y el político en general, pero los actos contradicen ese discurso; es evidente que les complace y les conviene conservar las prácticas que reprueban porque recuerdan que han sado resultados.

Claro que ahora, aunque todos hablan con tamaña bocota de la rendición de cuentas, es más difícil que antes conocer el informe. Pero hay otras maneras de medir las preferencias del Presidente. Por ejemplo, ahora que está viajando a China, muchos se preguntan por qué va el secretario de Educación en la comitiva, si los asuntos y negociaciones serán de tipo económico. Y añaden que en el informe, o síntesis del informe, puso muy en alto la reforma educativa.

Otros están convencidos de que el tapado es el chinito de Gobernación, pues qué casualidad que el presidente Peña escogió China para irse de gira luego de entregar el informe. Y no faltan los escépticos que aseguran, con los mismos datos pero con diferente interpretación, que el Presidente no ha decidido aún a quién dar el dedazo, y que lo que pretende decir al país es que la sucesión “está en chino”.

Antes, el que le acertaba al nombre del “tapado” y se apresuraba a manifestar su “adhesión” públicamente al afortunado, podía estar seguro de que tendría buen empleo para todo el sexenio. No veo por qué no pueda ocurrir lo mismo a quienes ahora le atinen. Creer lo contrario equivaldría a traicionar nuestra democracia.

 

LOS INFORMES MUNICIPALES

En Sonora los informes que ya tocan a la puerta son los de los presidentes municipales. A ver cómo le hacen para convencer a los gobernados de que en los dos años que llevan en el puesto han cambiado las cosas, para bien, en la comunidad. Tienen en contra, por un lado, la obstinada incredulidad de los ciudadanos, y por otro, el hecho de que aunque hayan desarrollado programas de valía y hecho inversiones importantes, los problemas que arrastramos de tiempo atrás son tan grandes que es difícil palpar la dimensión de lo realizado.

Además, tienen prisa por irse con su música a otra parte, es decir, a buscar otro puesto. Sería interesante que surgiera un valiente que informara lo que ha hecho y lo que le falta, y que dijera: “Pero me queda otro año de trabajo porque pienso terminar completos mis tres años”. Si encuentran uno así, me avisan (no les creeré, pero me avisan).

 

carlosomoncada@gmail.com