Dos menores se suicidaron en Nogales ¿algo qué hacer?

Dos menores se suicidaron en Nogales ¿algo qué hacer?

Que no a todo le entran los mexicanos, cuando de rapiña se trata y como se ha hecho costumbre cuando se accidentan vehículos de carga

Si tránsito multa al conductor de un auto oficial ¿quién paga la multa? ¿el conductor o el gobierno?
Nadie sabe dónde quedaron 600 MDP, eran para transporte
Ríos, acequias, comida contaminada ¿Cómo salvas a los tuyos?

Juana María Olguín

Que no a todo le entran los mexicanos, cuando de rapiña se trata y como se ha hecho costumbre cuando se accidentan vehículos de carga. Una y otra vez en que suceden percances en las unidades de transportación, y queda esparcido en la cinta asfáltica las mercancías, nadie se molesta en asistir al chofer, a sus acompañantes, ayudarlos a pedir ayuda médica, no a lo que se dedican con especial énfasis es a robarse todo lo que puedan con sus manos y de ser necesario van por vehículos.

Pero no le entran a todo. En la autopista Xalapa-Perote, en Veracruz, una unidad transportaba material de la SEP y no pudo llegar a su destino, sufrió un percance y allá fue a dar todo el cargamento y los ciudadanos le hicieron el fuchi. Contrario a lo que suele suceder, la mercancía no fue robada, y es que se trataba de libros, los que permanecieron en la cinta asfáltica hasta que miembros del pentatlón ayudaron a levantar ese tesoro nacional: textos gratuitos.

Ese es un tema que creo está pendiente en mi amado país, los libros de texto gratuito no deberían tirarse, es más creo que se deberían reciclar, quedan nuevos y van a dar a la basura. Hay un desprecio manifiesto en ellos, quizá por el concepto errado de que son regalados, craso error, aquí nadie regala nada. A todos nos cuestan y desperdiciarlos aquí, con tantas carencias y necesidades, no se vale.

A propósito, dos menores se suicidaron en un lapso de dos semanas en el municipio de Nogales, donde desde hace rato se vive ese fenómeno que a estas alturas ya debió ser estudiado, analizado para iniciar acciones que propicien nuevos modelos de conducción de parte de los padres a sus hijos; nuevos mecanismos de actuación de parte de las autoridades de salud, asistenciales, de seguridad pública, si diera lugar. Pero es la inacción y la indiferencia de todos, o casi de todos lo que ofende y dejó este lamentable saldo de dos chicos más, que acabaron con su vida.

De acuerdo con estadísticas de 2016, se sabe: “que en los últimos diez años se han registrado en México 51 mil 381 suicidios; de ellos, 41 mil 867 corresponden a casos de hombres y nueve mil 508 a mujeres. De acuerdo con estadísticas oficiales, en tres de cada cuatro casos el método utilizado es el ahorcamiento, seguido del disparo con arma de fuego y en tercer sitio el envenenamiento. El suicidio representa un gran problema de salud pública que deriva de la desesperación, la frustración, tristeza y el enojo con sus sociedades o sus entornos, así que deciden que es preferible dejar de vivir a continuar padeciendo los males, reales o imaginarios, que les aquejan”.

Esta mañana recordé un caso doloroso que atañe a tres niños radicados en Tijuana, Baja California, sus padres eran drogadictos, así que a sus muy cortas edades vivieron la violencia doméstica incluso contra ellos. A principios de este año, la madre fue atacada por perros de pelea y murió a consecuencia de las heridas. Sus tres hijos que son de 11, 9 y 6 años no han sido asistidos por ningún especialista, a la abuela que ha solicitado el apoyo, le dijeron en el DIF, que se formara, porque había una sobredemanda de atención, por las atrocidades que se viven en esa frontera.

Los tres pequeños sueñan a la mamá, uno cree que se le aparece y cree que la mira frente a el y en todos los casos refieren que ella les dice: “vengan acá conmigo, aquí todo es bello, perfecto, allí donde ustedes están nada sirve, no vale la pena. Le he insistido tanto a la abuela que exija en tono enérgico ayuda ya sea en dependencias o a través de los medios de comunicación, pero ella también se resiste. Traje la historia para ejemplificar el drama de los niños huérfanos con padres vivos y los otros que en toda forma y manera se encuentran en total abandono. Desamparados por un estado mexicano, que hace mucho olvidó para que fue que creó las instituciones, ahora podridas e indiferentes a sus obligaciones y responsabilidades legales ¿Y la sociedad? Buena pregunta.