Discrepancia al alza

Discrepancia al alza

Si bien el reparto de diputaciones plurinominales obedece a criterios de la suma de votos obtenidos por partido y el referente no son los resultados d

Temeraria provocación
Abuso de poder, sin poder
Loco no come lumbre

Si bien el reparto de diputaciones plurinominales obedece a criterios de la suma de votos obtenidos por partido y el referente no son los resultados de una elección como coaliciones, para efectos prácticos y a ojo de buen cubero, es obvia la sobrerrepresentación de MORENA en la integración de la próxima 62 Legislatura del Estado de Sonora.

Y tal sobrerrepresentación prevalece incluso luego de reducirse a dos las posiciones plurinominales originalmente asignadas, porque a fin de cuentas 22 curules –el 70 por ciento de los espacios legislativos– lucen desproporcionados, de acuerdo al 42 por ciento de la votación que recibieron sus representantes en la pasada elección.

Cierto que dicho comparativo no es la base de los intrincados cálculos que respaldan las decisiones en el IEES y más bien se hace desde la perspectiva de los votos obtenidos por partido, que para efectos legislativos, ahí es donde como coalición resulta en sobrerrepresentación.

Incluso, inferimos que a pesar de haber ganado cinco posiciones de mayoría cada uno, por eso al PT y al PES no se les asignó ninguna diputación plurinominal, además, que al favorecer a MORENA con dos, se  rompe con la tradicional percepción respecto a que entre más triunfos de mayoría, menos plurinominales se asignan a partidos, y a la inversa, entre menos de mayoría, pero con ciertos niveles de competitividad, mas posiciones de esas les son concedidas.

David Galván

Es por lo anterior que resulta plenamente justificado el sacrosanto derecho al pataleo por parte de los partidos que se dicen perjudicados, destacando el caso de los del PRI, que a pesar de haber sido mayormente competitivos y con una alta votación sólo recibió por lo pronto cuatro pluris, en tanto que los del PAN, tercerones en casi todas las posiciones en disputa obtuvo tres, y en condiciones similares está el MC, que a pesar de respetable votación solo le fue asignada una, igual que al Verde y al Panal.

Desde dicha perspectiva, se nos figura un despropósito el anuncio del dirigente estatal del PAN, David Galván, quien ya con la aviada, asegura que su partido merece otra pluri o sea tener cuatro curules en la siguiente legislatura, cuando en todo caso dicha posición debería ser para el PRI o el MC, éste último urgido porque Dolores del Río Sánchez no esté tan solitaria.

En lo que respecta a las pretensiones del PT, pues de plano se salen, porque si bien es cierto que cinco de sus candidatos ganaron la elección, los votos obtenidos fueron marcados en su inmensa mayoría por MORENA, al igual que en el caso de los candidatos del PES.

En fin, reconocemos nuestra falta de conocimientos respecto a los criterios legales para esa toma de decisiones y sólo nos atenemos a lo que dicta el sentido común y a experiencias del pasado en dicha materia, reconociendo además que a fin de cuentas la decisión inapelable será tomada allá en las alturas del TRIFE, en función de habilidades jurídico-negociadoras de las representaciones partidistas.

Por cierto, el revivido dirigente estatal del blanquiazul dejó ver cierta disponibilidad para que la representación de su partido en la actual legislatura le entre a la reforma constitucional ya aprobada en comisiones e incluso, adelantó que en dicho tema hay temas que quieren agregar para debatir de manera pública y transparente.

Héctor Larios

Pero como es muy conocido, con los del PAN no se sabe, porque es cuestión de que reciban instrucciones de arriba para cambiar de parecer, además de ser dados a faltar a su palabra sin necesidad de que se les ordene, con el agregado de que la actual capacidad de maniobra y de cooptación de MORENA ya trae entre ojos a Héctor Larios y a Francisco Búrquez, quienes a cambio de trato preferente por parte de la nueva casta gobernante, sin duda venderán en canal al panismo local.

Valga subrayar, que para efectos formales, dicha propuesta que puso en la histeria a sectores del morenismo no fue hecha por la gobernadora Claudia Pavlovich, sino que fue a través del presidente de la Diputación Permanente, el diputado Rafael Buelna Clark, quien en estos días debe estar trabajando en los acuerdos para convocar a sesión extraordinaria para dar trámite a la revisión y aprobación de las cuentas públicas del Estado y los Ayuntamientos, correspondientes al ejercicio fiscal del 2017, quedando abierta la posibilidad de que en el orden del día se incluya la reforma constitucional.

Mientras tanto, como debe de ser, la gobernadora Pavlovich mantiene como el primer día de su gestión el impulso a políticas públicas y acciones en beneficio para todos los ciudadanos y por ello, a partir del martes pasado cubre intensa agenda pública entregando obras de beneficio comunitario en Hermosillo y en municipios del desierto sonorense.

Pasó el proceso electoral e independientemente de los resultados, la mandataria no distingue ni diferencia siglas y partidos, ni le afecta el que por ejemplo en Hermosillo, la mayoría ciudadana la haya negado el voto a las propuestas de su partido y por eso el martes supervisó obras de ampliación y remodelación de dos centros de salud en populosos sectores capitalinos y este jueves entregó recarpeteo y repavimentación de importantes vialidades.

Rafael Buelna Clark

Así debe de ser y esa es la actuación que respalda una gestión que se sintetiza en “Gobernar para Todos”, premisa que debería estar tatuada en las autoridades municipales que están por iniciar responsabilidades, así como en el caso de quienes pasarán a ser parte del Congreso del Estado, que al parecer se les olvida que más que al partido que los postuló, el voto recibido es para representar a toda la ciudadanía del Estado.

La mandataria despliega dicha agenda pública con intensidad y no nos imaginamos siquiera la chamba que realiza lejos de los medios de comunicación, construyendo el andamiaje más favorable para Sonora frente a la nueva realidad política que derivó de la elección del pasado 1 de julio, así como para que dentro de poco menos de tres años revertir dichas tendencias partidistas.

Creatividad y capacidad para el trabajo le sobran a la gobernadora, porque además de su despliegue para alcanzar metas y objetivos de su plan de gobierno, en estos días se ocupa en la formulación de los ajustes en su gabinete, adicionalmente a su papel como factor importante en la toma de decisiones en el PRI nacional y local, también en la ruta de ajustes inminentes.

Este jueves nos dimos una vuelta por los eventos donde entregó las remozadas vialidades y la vimos como siempre: comprometida y solidaria con el fin de que la capital de Sonora sea más funcional para sus habitantes y visitantes, y valga destacar la ya tradicional eficiencia del siempre discreto titular de la SIDUR, Ricardo Martínez Terrazas, el funcionario estatal más visible en las medidas para garantizar la transparencia y honestidad en la ejecución de obra pública.

Ricardo Martínez Terrazas

Por lo pronto, vaya problema de la gobernadora ante tantas mujeres y hombres que se la han jugado con su proyecto y que no pasaron la aduana de la pasada elección, además de ya venir relevos en delegaciones federales, cuando la cruda realidad es que son tantos y tantas como para incorporarlos a tareas en su gobierno, y ni modo, ante esa realidad poco pesan afectos y querencias.

Por lo demás, vaya el revoltijo que se advierte en Guaymas y Empalme, en donde en estos días se genera la dramática percepción de ser tierra de nadie por la presencia del crimen organizado, algo similar de lo que ocurre en la región serrana de la entidad, aunque lo cierto es que de acuerdo a experiencia propia por rumbos de Yécora hace unos días y por parientes que andan en San Carlos, pareciera no ocurrir nada de lo que tanto se publicita en redes sociales respecto a incertidumbre.

Malo que en la disputa entre narcos haya quienes desde su condición ciudadana tomen bando y se sumen a acciones que esas sí afectan a terceros y cuartos, como es el caso de bloqueos al acceso del principal polo turístico de Sonora, destacando en todo caso la total ausencia de la autoridad municipal de Guaymas, Lorenzo de Cima y del de Empalme, Enrique Gómez Cota.

Adolfo García Morales

El que no se raja y hace su parte hasta donde el cuero le aguanta es el secretario de Seguridad Pública, Adolfo García Morales, decidido a disuadir delitos incrementando la presencia de agentes en esa región, para suplir las omisiones de los citados alcaldes y a las aterrorizadas corporaciones policiacas de esos municipios, frente a amenazas de parte de uno de los bandos por estar comprometidas y al servicio de los contrarios, dicen.