Dádivas y provocaciones

Dádivas y provocaciones

Como reporteros hemos cubierto muchas visitas presidenciales en Sonora y desde que estamos en este fascinante ejercicio, no nos había tocado el que un acto institucional de la primera autoridad de la república, fuera convertido en un evento partidista

¿Y la explicación?
Desentierran hachas
Sonora, naturaleza proveedora

Como reporteros hemos cubierto muchas visitas presidenciales en Sonora y desde que estamos en este fascinante ejercicio, no nos había tocado el que un acto institucional de la primera autoridad de la república, fuera convertido en un evento partidista.

Por allá a principios de los años 70, con Luis Echeverría como visitante ilustre, nos tocó presenciar un mitin muy similar al encabezado este sábado en Hermosillo Andrés Manuel López Obrador, al igual que lo hizo también José López Portillo, tocando a Miguel de la Madrid dar por clausurada la práctica de hacer de sus giras por los estados del país eventos partidistas.

Sería por la creciente competencia electoral, oposición más contestataria y reactiva, por motivos de seguridad, medios de comunicación más críticos, pero el hecho es que de De la Madrid hasta Enrique Peña, los sucesivos presidentes en turno cuidaron mucho en separar su ejercicio de sus orígenes partidistas en sus eventos institucionales.

Pues antes como antes, ahora como antes, de acuerdo a lo ocurrido en el mitin encabezado por López Obrador y la gobernadora Claudia Pavlovich, en donde quedó de manifiesto que MORENA no escatimó recursos financieros para acarrear contingentes de diversas partes de la entidad y desplegar estrategias para presuntamente para guardar el orden en el evento y denostar a la mandataria estatal, asignaturas en las que fracasaron estrepitosamente.

Jorge Taddei Bringas

Multitudinaria la asistencia al desorganizado evento a pesar del piloteo que al respecto pretendió hacer el coordinador de programas sociales Jorge Taddei Bringas, ya que el gentío superó con mucho a los cientos integrantes de la “Comisión de Orden” con todo y sus chalequitos color caqui, quienes a lo mucho, pudieron controlar a algunos pretensos influyentes invitados especiales y a representantes de medios de comunicación.

Varias lecturas deja la primera visita de López Obrador a Sonora ya investido como presidente de México y la primera, es la sostenida actitud institucional, respetuosa, colaborativa y de aliada de parte de la gobernadora Pavlovich y la verdad es que todo luce como que es bien correspondida por el inquilino del Palacio Nacional.

La otra lectura es que una de dos: la buena vibra de López Obrador hacia la gobernadora y su administración es real y auténtica; esa es una pose, una simulación o ladinismo político que le permite aparentar cordialidad y reconocimiento, mientras encomienda el trabajo sucio a las camisas pardas de MORENA, para abrir espacios para sus tradicionales chorizos de reconciliación.

Si bien la dirigencia estatal de MORENA se deslindó de tal estrategia, desde temprano nos enteramos de preparativos para que contingentes de acarreados al evento, abuchearan y reprobaran con silbatinas ante cualquier mención de la gobernadora en el evento, y en efecto, dicha instrucción fue acatada, aunque arropada y acallada por la gran mayoría que actuó de acuerdo a sus percepciones y no en función de guiones prefabricados.

Líneas de acción y guion de MORENA que falló en Hermosillo

Las otras lecturas se refieren a que ahora sí de forma pública, el presidente se comprometió a mantener el subsidio de la tarifa 1F al consumo de energía eléctrica en todos los municipios de la entidad, aunque persiste la incertidumbre respecto a la vaguedad de las respuestas del presidente a las puntuales y concretas solicitudes de apoyo que le hiciera la gobernadora.

Para perros los coyotes, dirían en Yécora, porque a propósito de la estrategia del denuesto orquestada en las alcantarillas de MORENA contra la gobernadora, vaya su habilidad para quitar ponzoñas y mojar pólvora, quien en breve y concisa intervención, primero sobó el lomo con eso de que “señor presidente, en Sonora se le quiere y se le respeta”, para luego insistir en la necesidad de que el citado subsidio al consumo de luz se mantenga, así como el servicio de guardería para madres trabajadoras.

Obvio que López Obrador se dio cuenta de la orquestada pretensa agresión contra su anfitriona, ya que al tomar el micrófono reconvino a sus vocingleras huestes, llamando a la reconciliación y a la civilidad, recordándoles que las campañas ya terminaron y que el mejor partido político actualmente es México y que a ese hay que sumarse.

Lo cierto es que dicha mecánica: militantes de MORENA arremetiendo contra gobernadores de otros partidos y López Obrador asumiéndose como pacificador, ya es un guion muy visto y recurrente, que a fuerza de ser repetitivo deja ver que se trata de algo planeado, ya que de no ser así, entonces se pondría en duda el presunto liderazgo que tiene sobre la militancia de ese partido.

Jacobo Mendoza

Pero antes de esa leída de cartilla con cierto corte moralista, ya los alineados y alienados habían callado, abrumados por expresiones auténticas de la mayoría de la concurrencia, sumándose además un buen contingente cetemista que sacó la casta acuerpando a la mandataria, quien eso sí fue víctima del apretujamiento y jaloneos en la ruta hacia el templete, luego que la valla fuera convertida en imaginaria dada la torpeza de los organizadores.

Luego vendría el alud de anuncios de dádivas, generosidad ampliamente recompensada por la asistencia, porque no es cualquier cosa que el presidente comprometa la dispersión de miles de millones de pesos, desprendimiento con el que hasta ahora López Obrador respalda su reputación en gran parte de sectores medios y de clases populares de la sociedad mexicana.

Por supuesto hubo expresiones de entusiasmo frente al populista tianguis presidencial en favor de ninis, adultos mayores, las cundinas o tandas del bienestar, así como para productores agropecuarios cuyas propiedades sean menores a 20 hectáreas, frontera y límite que solo demuestra la ignorancia de la realidad del campo mexicano, particularmente el de Sonora.

Hasta ahora, en mayor medida tales compromisos no superan las líneas de las promesas y ya se verá cuándo y como se concretan, quedando pendientes los efectos en las finanzas del país lo que para expertos en estos asuntos, es simplemente una estrategia populista que ha derivado en sonoros desastres en otros países del mundo.

Lilly Téllez

Además de mantenerse el subsidio a la luz, otros compromisos de refieren a que no habrá aumentos desmedidos a los combustibles; aseguró que para abril o para mayo se concluye con la modernización de la carretera de cuatro carriles, Nogales-Estación Don; se regularizará la situación de maestros cesados por negarse a ser evaluados, así como se mantendrá un combate frontal contra la corrupción.

La mala noticia más importante y más allá de anquilosados populismos, es la negativa presidencial de reunirse con representantes de productores de los valles Yaqui y Mayo, así como de la Costa de Hermosillo, quienes además del desprecio presidencial, debieron acusar recibo del mensaje de que si saben contar, no cuenten con el gobierno federal en materia de apoyos.

La otra mala noticia es que como ocurre casi en todos los mítines partidistas, la mayoría de los asistentes comenzaron a buscar la salida y a dejar grandes espacios vacíos mientras el mismo presidente daba su homilía. Es que no es cualquier cosa esperar por horas para a fin de cuentas resultar algo muy parecido al más de lo mismo.

Luis Armando Colosio Muñoz

Por ahí con sus tradicionales poses de diva, la senadora Lilly Téllez; obsequiosa y hasta lambiscona, la alcaldesa Célida López; el alzado y prepotente Alfonso Durazo; el declarante de moda, el senador Arturo Griffith; también la secretaria de economía Graciela Márquez y un Taddei Bringas como esforzándose por aparecer como quien trabaja mucho ahora como funcionario de gobierno.

Desde temprano pasamos cerca de las nuevas y flamantes oficinas de la sede estatal de MORENA, en donde el dirigente Jacobo Mendoza batallaba para armar un modesto contingente de militantes para marchar rumbo al estacionamiento del Gimnasio de la Universidad de Sonora y de igual forma lo hicieron morenistas de Guaymas, despotricando contra la administración de Sara Valle; un grupo de operadoras de estancias infantiles; de maestros cesados, que apostados en la presunta ruta que cubriría el presidente rumbo al templete, quedaron frustrados ya que en maniobra de evasión, el arribo fue por otro lado y a bordo de una suburban.   

Así las cosas con la cuarta transformación en Sonora, destacando que en esta fiesta cumbre por la visita de López Obrador, en contra de los deseos de algunos liderazgos que se mueven en las alcantarillas de MORENA, le fue muy bien a la gobernadora y por ende a los sonorenses, y además reteconfirmaron que son muy sonsos en cuestiones de organización.

Sin salirnos del partido de moda, vaya la tracatera que armó el diputado Luis Armando Colosio Muñoz al cuestionar de forma categórica la gestión de Ernestina castro Valenzuela como coordinadora del Grupo Parlamentario de MORENA en el Congreso del Estado.

Rogelio Díaz Brown

Conocemos a Colosio Muñoz y sabemos que no es dado a declaraciones al vuelo ni a ocurrencias y por ello la importancia de los duros cuestionamientos a la expriista cajemense, que en efecto es notablemente introspectiva y poco dada a comunicarse con su entorno, que si eso se extrapola a la toma de decisiones, pues tendrían razón quienes la señalan de no tomar en cuenta las opiniones de nadie.

A lo anterior se agrega su casi nula voluntad para la interlocución con sus homólogos de las otras fracciones parlamentarias, pero si no lo hace con sus compañeros de bancada, porqué habría de ser distinto con Rogelio Díaz Brown, Gildardo Real, Fermín Trujillo, Jesús Alonso Montes Piña o con María Magdalena Uribe.