Cuando creías que yo no te estaba mirando

Cuando creías que yo no te estaba mirando

Cuando creías que yo no estaba mirando, te vi colgar mi primer dibujo en el frigorífico y corrí a hacer otro. Cuando creías que yo no estaba mirand

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Cuando creías que yo no estaba mirando, te vi colgar mi primer dibujo en el frigorífico y corrí a hacer otro.

Cuando creías que yo no estaba mirando, te vi poner alimento en la tacita del gato y aprendí que es bueno cuidar a los animales.

Cuando creías que yo no estaba mirando, vi lágrimas en tus ojos y aprendí que algunas veces las cosas duelen, pero que está bien llorar.

Cuando creías que yo no estaba mirando, te vi hacer mi postre favorito y aprendí que las cosas pequeñas son las que hacen la vida especial.

Cuando creías que yo no estaba mirando, te escuché hacer una oración y supe que hay un Dios al que siempre puedo acudir y confiar.

Cuando creías que yo no estaba mirando, sentí que me dabas el beso de las buenas noches y me sentí amado y protegido.

Cuando creías que yo no estaba mirando, te vi ayudar a un amigo enfermo y aprendí que todos debemos cuidar unos de otros.

Cuando creías que no estaba mirando, te vi dar tu tiempo y tu dinero para ayudar a personas que no tenían nada y aprendí que los que más tienen deben ayudar a los que no tienen.

Cuando creías que no estaba mirando, te vi proteger nuestra casa y aprendí que debemos cuidar lo que se nos ha confiado.

Cuando creías que no te estaba mirando, aprendí de ti las lecciones de la vida que necesitaba: cómo ser una persona buena y productiva.

Gracias, por todas las cosas que aprendí cuando creías que yo no te estaba mirando.

Muchas veces no damos importancia a lo que dice un niño, nos reímos de sus dichos, cuidado, tal vez Dios quiere decirte algo a través de ellos.