Crisis en el sistema de salud, no caben los enfermos

Crisis en el sistema de salud, no caben los enfermos

Rápido salieron los funcionarios de seguridad pública a decir que no había denuncia ante autoridad estatal o municipal del robo ocurrido al grupo Mocedades

La democracia en México es una triste caricatura
En Obregón a niño de 8 años lo asaltaron encapuchados
La ley para el ciudadano, para los amigos la amistad, siempre

 

Juana María Olguín

Rápido salieron los funcionarios de seguridad pública a decir que no había denuncia ante autoridad estatal o municipal del robo ocurrido al grupo Mocedades, quienes estuvieron en Hermosillo para presentar su espectáculo el lunes 19 de febrero. Son ridículos, ni modo que digan que si la queja se hubiera interpuesto el caso estuviera resuelto el ratero o los rateros presos, el botín recuperado. Por favor. Hay algo detrás que impidió que el caso se hiciera de conocimiento de la policía antes que a todo el país en la conferencia de los cantantes.

Es la segunda vez que se pone a Hermosillo y al hotel Araiza Inn, en el orden internacional por un robo a huéspedes. Es una vergüenza y no hace sentido que en ese negocio ya haya ocurrido un primer ataque a una joven, que lo haya denunciado en redes sociales y no hayan tomado medidas fuertes para impedir que el latrocinio se volviera a registrar. Por cierto, que ahora se dice que los atracos a los usuarios de esa empresa son tan frecuentes, como nadie lo querrá reconocer.

Cuando salieron funcionarios de seguridad pública a decir que no tenían conocimiento del robo y queriendo sembrar la duda, por favor no se hagan el harakiri, una organización como Mocedades no se va a poner a declarar en una rueda de prensa, con los medios nacionales e internacionales una bobería, o a levantar falsos. Les quitaron cien mil pesos en moneda nacional y euros además de otras pertenencias. Vean bien la declaración que se hizo desde la policía, niegan un robo porque ellos no poseen información sobre el particular ¿y qué? Eso no significa que sea falso.

Pero esa es la actitud defensiva que tienen en las instituciones de seguridad y con lo cual terminan de agredir a las víctimas del delito, que luego no salgan a quejarse de que la ciudadanía no acude a presentar sus denuncias ¿para que los traten de mentirosos y falseadores?

A quien le tienen que llamar la atención y fuerte es a Araiza Inn, deben de clausurarlo de ser necesario hasta que den toda la información, las evidencias, los videos de las cámaras de seguridad si es que las tienen, si es que las prenden. Pero ahora la autoridad tiene que iniciar una averiguación intensiva porque no pueden dejar que se ridiculice y avergüence a la ciudad y que no haya consecuencias para esa empresa. Y ahora antes que esto pase a una desgracia mayor.

Crisis en el sistema de salud, no caben los enfermos. Que los hospitales están atiborrados de gente con influenza entre otros problemas. Un vecino de acá del ejido el Tronconal lo llevaron al Hospital general zona 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con un dolor intenso en el pecho, que el diagnóstico fue que sufrió un pre infarto. Llegó por la tarde de miércoles, a duras penas alcanzó una silla, le pusieron suero y allí pasó la noche, otro día lo dieron de alta ¿adivinaron? Ocupaban el asiento para otra persona, no porque él paciente ya hubiera superado su problema.

Solo quisiera saber cuánto gasta el IMSS en decirle a los mexicanos lo maravilloso y extraordinario que es su servicio y bla, bla, bla. Lo bueno es a que a nadie le importa la suerte que corren los derechohabientes de esa institución ah y los hospitales públicos, bueno que les digo que no sepan.

Olga Sánchez Cordero Dávila, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró al periódico virtual Sin embargo que el gran problema en este país es la impunidad. “La Ley no se aplica para todos; no se aplica para los amigos, los compadres, para algunos funcionarios, para las personas en el poder, para algunos de los grandes empresarios. Se aplica para el pobre hombre que robó unos gansitos en Walmart, o aquella ama de casa que se llevó unas latas de atún, para ellos sí se aplica la Ley”. Ahora a esperar que esa epifanía que la dama tuvo sirva de algo.