Corrupción como bandera

Corrupción como bandera

A estas alturas del proceso electoral en México, las denuncias de corrupción ya es la bandera principal de los discursos y parte fundamental del prota

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A estas alturas del proceso electoral en México, las denuncias de corrupción ya es la bandera principal de los discursos y parte fundamental del protagonismo mediático de todos los partidos políticos, en lo que pareciera una carrera para ver quién saca más trapos sucios al sol de los otros o quien es el más corrupto de todos.

El referente inmediato no puede ser más seductor para los cerebritos de los cuartos de guerra de partidos y candidatos y ese referente no es otro que la elección en Sonora el 2015, cuando el avasallante triunfo de la ahora gobernadora Claudia Pavlovich, derivó del hastío y el hartazgo popular frente al saqueo y la corrupción en la administración del PAN-Gobierno de Guillermo Padrés.

Y en efecto, esa fue una de las banderas de la campaña del PRI por la gubernatura, resultando indefendible para el PAN una realidad que estaba a la vista de todos y que influyó fuertemente en el ánimo del electorado al acudir a las urnas, tendencia que pretende construirse tres años después a nivel nacional, con obuses de grueso calibre que a diario estallan en las estructuras de los candidatos presidenciales y en los partidos que representan.

Obviamente que debe ser lógico que para que una denuncia sobre corrupción y la consecuente propuesta para combatirla y ponerle remedio, debe tener bases concretas, ciertas y comprobables, como aquellas que hacía públicas la entonces secretaria General del CDE del PRI, luego coordinadora de la campaña y ahora Jefa de la Oficina del Ejecutivo, Natalia Rivera, quien con alteros de documentos y con los pelos de la burra en la mano, exhibía la corrupción en el padrecismo.

Natalia Rivera

En ese tipo de dinámicas, el cinismo social gravita fuertemente, ya que a pesar de tantas evidencias varios corruptos y corruptas recibieron el aval ciudadano mayoritario e incluso ahí andan esperando mantenerse en la ubre o a intentar prenderse de nuevo, apostando al olvido de la gente o a ese cinismo referido, que como se sabe, es el principal alimento para que la corrupción persista a pesar de tantos esfuerzos para combatirla.

El caso es que todo indica que la guerra electoral a estas alturas del proceso tiene como elemento principal la corrupción de adversarios, saturando espacios mediáticos con una inmisericorde guerra de lodo, con pronósticos reservados para efectos de los resultados en el ánimo popular, que dependerá mucho de las pruebas que se ofrezcan, las evidencias al descubierto y trayectorias de los implicados.

Miren, los corruptos no tienen defensa que lo salve del descrédito social y de la derrota electoral y en Sonora así quedó demostrado, pero la condicionante para que ello ocurra es la certeza y la veracidad de los actos denunciados y la credibilidad de quien denuncia, como también en esta entidad quedó demostrado, para mandar al basurero de la historia a Padrés y a su gavilla de rateros.

En caso contrario, resulta temerario denunciar corrupción sin bases sólidas y/o por quienes carecen de calidad moral para hacerlo y peor pretender trasplantar en el ámbito local asuntos o presuntos hechos que competen al ámbito federal y sólo con el fin de emparejar cartones y simplemente por urgencias reactivas de autodefensa.

Lina Acosta Cid

El referente inmediato es el posicionamiento de la diputada Lina Acosta Cid y su vocinglera actuación en la sesión del martes pasado, al convertirse en instrumento de la desesperada defensa de su candidato presidencial, Ricardo Anaya, a quien de acuerdo a expertos en estos asuntos le pronostican descarrilamiento inminente de sus aspiraciones al revelarse la intrincada operación financiera que le dejó casi 60 millones de pesos de utilidad.

Emparejar los cartones es el propósito y por eso la aplicación de la estrategia anticorrupción que ahora impulsa el PAN tratando de implicar en ilegalidades al gobierno de Sonora por la presunta participación de Telemax, en transas que le atribuyen a la titular de la SEDATU, Rosario Robles, que de acuerdo a los dichos de la diputada, todo indica que no entiende o no entendió dicha presunta participación de la empresa televisora.

Ejemplar el simplismo argumentativo y por eso no encontró ningún eco en la bancada del PRI y aliados, aprovechando eso sí la recta, la loquilla diputada ahora de MORENA, Célida López, ella por estar urgida porque sea conocida por la gente de la capital de Sonora, toda vez que la mandaron a ser candidata a la alcaldía y su planilla quedó integrada a través de un tombolazo por puros desconocidos.

Platicamos un ratito con la diputada y la neta que vimos a la Célida muy motivada, pero también muy realista, apostando más que nada al voto inercial que se supone tendrá MORENA, el cual considera podría hacerla competitiva e incluso mandar al PAN al tercer lugar, ya que reconoce que el candidato más fuerte es Ernesto de Lucas.

Célida López

Más allá del patético papel de la diputada por San Luis Río Colorado, indigna su posición y servilismo ante quienes no la dejaron ni siquiera buscar la candidatura a la diputación federal por aquel distrito y también le cerraron la puerta para ir por la alcaldía, quedándole la opción de la reelección si es que no se le ocurre otra cosa a Damián Zepeda, quien obvio no le perdona que en lugar de sumarse a su pupilo David Secundino Galván en la elección por la dirigencia estatal del PAN, apoyó con todo al mil máscaras de Puerto Peñasco, Ernesto Munro.

Como decíamos, temeraria la campañita emprendida por el PAN que en el caso de Sonora es cuestión que el director general de Telemax, Daniel Hidalgo Hurtado les muestre los numeritos del caso para que se queden sin el cuadro y sin la estampa cuando menos en lo que se refiere a Sonora, y más temerario aún que con esa estrategia pretendan enlodar a la campaña de José Antonio Meade, porque como se recordará, la principal formación como servidor público del candidato presidencial del PRI, la tuvo a lo largo de 12 años como alto funcionario de los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón.

Incluso en el caso de Telemax, ya el Auditor Mayor del Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización , Jesús Ramón Moya Grijalva hizo las precisiones del caso, al señalar que en la auditoría del 2016, no se encontró ningún elemento irregular de carácter administrativo, jurídico, desde el punto de la vista de la ejecución de los trabajos que correspondían a cada uno de los contratos.

Pero El Moya es intransigente y no dado a la parsimonia y como para eso está en dicha responsabilidad, anunció que el ISAF realizará nueva auditoría para revisar la ya realizada y que incluso se adelantará la del ejercicio 2017, para atender los reclamos a ese respecto.

Daniel Hidalgo Hurtado

En fin y para cerrar el tema de moda en este proceso electoral, es menester subrayar que de nada sirven campañas de denuncia en contra de actos de corrupción de tal partido o de tales candidatos, si hay ausencia de propuestas que construyan la esperanza de la gente por mejorar su calidad de vida, y por lo que se ve y se escucha, al menos en lo que se refiere a los panistas todo se concreta en defenderse, en actitudes reactivas y a discursitos frívolos.

La verdad es que hay que estar muy atentos en estos días cuando abundan los vivales y tenebrosos que pretenden generar incertidumbre y miedo social a través de la divulgación de noticias y hechos falsos, aprovechando el anonimato que ofrecen las redes sociales y también una respuesta reactiva con propósitos de sabotaje frente a tendencias favorables al desarrollo de Sonora.

Tiene razón el secretario de Seguridad Pública, Adolfo García Morales al considerar como sospechoso el que cada vez que Sonora destaca por sus éxitos en el combate al delito y a la delincuencia, proliferen ese tipo de mensajes que crispan y enrarecen el ánimo de la sociedad o como diría otro, aparecen sospechosos incendios en espacios aledaños al casco urbano y que a todas luces son intencionales.

Ulises Cristópulos

Por otra parte, pues siempre no se desocupó Ulises Cristópulos de la campaña presidencial del PRI, ya que el también candidato a diputado local por un distrito Hermosillense, fue nombrado coordinador de campaña de Meade en Sonora, en continuidad a sus tareas de enlace que concluyeron el 11 de febrero.

El aspirante presidencial repartió bastante chamba este miércoles al designar coordinadores estatales inscritos en las cinco circunscripciones que está dividido el país, que para efectos de la primera, el meramente es Manlio Fabio Beltrones, ahora jefe inmediato superior del Ulises.