¿Continuará SEMARNAT con las mismas argucias?

¿Continuará SEMARNAT con las mismas argucias?

Aunque insistentemente gritan fuerte diciendo que no son iguales, por los recientes dichos del secretario de la dependencia federal, Manuel Toledo Manzur, la SEMARNAT está exhibiendo gestos tendientes a continuar con las mismas argucias y omisiones en las que incurrieron los gobiernos de Calderón y Peña Nieto, para imponer la operación ilegal del Acueducto Independencia, obra con la que se sustrae agua de la Cuenca del Río Yaqui para trasvasarla a la Cuenca del Río Sonora y alimentar así los grandes proyectos inmobiliarios que grupos privados sostienen en la ciudad de Hermosillo

Se impone la emergencia y se pospone la solución
Derrumbar dogmas para poder crecer
Resbaladero al infierno

Por Alberto Vizcarra Ozuna

Aunque insistentemente gritan fuerte diciendo que no son iguales, por los recientes dichos del secretario de la dependencia federal, Manuel Toledo Manzur, la SEMARNAT está exhibiendo gestos tendientes a continuar con las mismas argucias y omisiones en las que incurrieron los gobiernos de Calderón y Peña Nieto, para imponer la operación ilegal del Acueducto Independencia, obra con la que se sustrae agua de la Cuenca del Río Yaqui para trasvasarla a la Cuenca del Río Sonora y alimentar así los grandes proyectos inmobiliarios que grupos privados sostienen en la ciudad de Hermosillo.

El día 10 de agosto se informó que Manuel Toledo Manzur, estuvo en Ciudad Obregón, al parecer reunido con algunos representantes de la Tribu Yaqui. En sus declaraciones, el secretario, refiriéndose al caso de la operación del acueducto, dice que “si los NUEVOS ESTUDIOS que se realicen… demuestran que hay una afectación, la SEMARNAT estará de su lado”, esto es de los afectados, los yaquis.

Pero, ¿cómo que NUEVOS ESTUDIOS? ¿A quién pretenden sorprender o engañar con esta artimaña legalmente insostenible, cuando los estudios referidos ya están realizados y dictaminan técnica y científicamente las afectaciones irreparables sobre la Tribu Yaqui?

En su momento, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ordenó a SEMARNAT la realización de la consulta a la Tribu Yaqui, para poder legitimar el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) relacionado con la operación del acueducto, al mismo tiempo dispuso que se hicieran los estudios pertinentes sobre las posibles afectaciones a la vida y a las actividades productivas de la etnia, observando que si se demostraban afectaciones irreparables, entonces el acueducto se cancelaría aún antes de concluida la consulta.

Atendiendo las recomendaciones de la Suprema Corte, en el proceso de protocolización de la consulta y en presencia de las autoridades responsables -junto con las autoridades tradicionales de la Tribu Yaqui- se acordó que la instancia más adecuada y competente para la realización de dicho estudio, era el Instituto Nacional de Antropología e Historia, (INAH).

El INAH realizó el estudio en forma exhaustiva y con un intenso trabajo de campo sobre el territorio yaqui. Desplegó a sus mejores técnicos, antropologos y especialistas. Después de algunos meses de trabajo, el peritaje y dictamen técnico concluye que la operación del Acueducto Independencia le ocasionaría daños irreparables a la Tribu Yaqui. El estudio lo presentó y lo entregó a las autoridades de la tribu, en la Guardia Tradicional del Pueblo de Vícam, el entonces director nacional del instituto e insistió en que el documento resultado del estudio -en tanto que era parte del protocolo de la consulta- tenía un valor jurídico específico y definitivo. Necesario observar, que aunque el estudio se remite a las afectaciones directas sobre el territorio yaqui, es evidente que los daños ocasionados por la operación ilegal del Acueducto Independencia  se extienden a todas las actividades productivas del sur de Sonora.

Ahora resulta que el secretario de SEMARNAT, Manuel Toledo, habla de la realización de un “NUEVO ESTUDIO”, cuando esto viola lo dispuesto por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Si no acatan el estudio realizado por el INAH, único documento que tiene valor jurídico, lo que seguramente están procurando es un estudio confeccionado a la medida del tráfico de influencias y de la continuidad de la impunidad con la que se desplegaron los gobiernos de Calderón y Peña Nieto.

No griten tanto que no son iguales; simplemente no sigan haciendo lo mismo.