Construyen trincheras

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Construyen trincheras

Luego que el presidente Andrés Manuel López Obrador inventara el Bloque Opositor Amplio, cuyo propósito es derrotar a su 4T en el 2021, dejó puesta la mesa para acelerar el proceso de alianza entre su partido, el del Trabajo y la rémora denominada Verde Ecologista de México

No más negocio con niños
Simpladas presidenciales
Los Bours pintan su raya

Luego que el presidente Andrés Manuel López Obrador inventara el Bloque Opositor Amplio, cuyo propósito es derrotar a su 4T en el 2021, dejó puesta la mesa para acelerar el proceso de alianza entre su partido, el del Trabajo y la rémora denominada Verde Ecologista de México.

Los tiempos electorales ya están encima y la urgencia de MORENA también, ante la vertiginosa caída de la figura presidencial en la percepción ciudadana, y como ese partido no es nada sin López Obrador, resulta perentorio el trabajo inmediato en la construcción de trincheras para soportar el cerco y embates de una oposición aún desarticulada, pero una sociedad muy enojada.

Se trata del inicio de negociaciones entre Alfonso Ramírez Cuéllar, Alberto Anaya y Carlos Puente, luego que hace un par de días, el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés hiciera una invitación pública al PRD y a Movimiento Ciudadano para ir en una coalición parcial en distritos electorales federales, en tanto que desde el PRI no se advierten esfuerzos institucionales de esa naturaleza.

Por supuesto que los del PT y del Verde saben que sin MORENA no son absolutamente nada, con el riesgo de que no obstante el peso del oficialismo morenista en la próxima elección, se queden sin el cuadro y sin la estampa, por la esperanzadora prospectiva que los ciudadanos corrijan el desatinado destino de su voto en el 2018 y sus dramáticas consecuencias actuales.

Alfonso Durazo

Independientemente que Ramírez, Anaya y Puente carecen de facultades estatutarias para pactar alianzas, coaliciones y demás, porque eso se define en Congresos o Consejos Nacionales, el anuncio de este jueves deja ver la urgencia del partido oficial de reconstruir las ruinas de la Coalición Juntos Haremos Historia, que a nivel de muchos estados del país no existe.

Aunque a fin de cuentas, la convocatoria en la conferencia de prensa de este jueves, fue para anunciar una jornada de defensa al presidente para el próximo 4 de julio, en función de la famosa BOA que parió el mismo López Obrador en días pasados, invento que obviamente tuvo el propósito de hacer reaccionar a sus huestes porque ya no aguanta lo duro y lo tupido.

Como sea, desde el referente de lo ocurrido en la pasada elección, abundan las focas que descartan complicaciones, para que en el 2021, MORENA mantenga la mayoría en congresos locales y en la Cámara de Diputados, Senadores y ganar las 15 gubernaturas en juego, lo cual está por verse frente al profundo desengaño y decepción ciudadana por la incompetencia que han representado como gobierno.

La dispersión de la oposición los mantiene en el optimismo, porque al respecto nada aportan el PT o el Verde, que en el caso del PES, con todo y su nuevo nombre, Encuentro Solidario, poco o nada ofrece con una participación de facto en una alianza de orden cupular a nivel federal toda vez su carencia de registro como partido político.

Ricardo Bours

Además, hay que esperar en qué resulta el renovado canibalismo al interior de la nomenclatura de MORENA en donde las tribus se están dando con todo y contra todos, con ya una denuncia por lavado de dinero, desvío de recursos y corrupción de Ramírez Cuellar en contra de la señora Yeidicol Polevinski o algo así, así como la creciente rebelión en contra del dirigente provisional por la demora de la convocatoria para elegir una dirigencia formal.

En Sonora la construcción de esa trinchera MORENA-PT-Verde reviste de toda una diversidad de asegunes que complican tal proyecto, que se suma a la dificultad de hacer de Alfonso Durazo Montaño un candidato ganador dado su ruidoso fracaso como Secretario de Seguridad Pública Federal, con un PT en sangrienta pugna interna y un Verde que en los últimos años ha sido feudo exclusivo de Manlio Fabio Beltrones Rivera.

De hecho, a pesar de la creciente presencia del crimen organizado en Sonora, en estos días se ha publicitado que el de Bavispe estuvo un par de días en Sonora, pero no para atender dicha problemática, sino para hacer amarres con grupos morenistas, sin que nos conste eso de reuniones privadas con el alcalde de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal y con la de Hermosillo, Célida López.

Pero también en la polla también está Ana Gabriela Guevara, detentadora del comisariato estatal del PT está bajo fuego cruzado y sujeta a obuses de grueso calibre de la nomenclatura federal de MORENA que trata de sacarla de jugada en Sonora, en tanto que en lo local es creciente la disputa entre sus diversos cuadros y el pretendido representante de la nogalense, Ramón Flores Robles, mientras que el PES ya de plano se deslindó de la autocracia del partido del presidente de la república.

María Dolores del Río

Hasta antes de la elección del 2018, en Sonora el PT siempre fue integrante de aquella bien denominada chiquillada; el PES simplemente eran siglas inocuas y el Verde reiterada organización conveniente aliado del PRI, en tanto que a nivel federal con ese partido o con el PAN, en función de la estancia de cada cual en Los Pinos y sin importar políticas ambientalistas.

Al menos este humilde aplasta teclas está expectante respecto a con qué argumentos la dirigencia nacional del Verde o el mismo dirigente estatal y diputado, Luis Mario Rivera, justificarán aliarse con el partido cuyo dueño es el presidente más antiecologista de la historia de México, que desdeña la generación de energías limpias y devasta selvas y manglares por sus obsesiones de sacar adelante carísimos proyectos y obras anacrónicas.

Pero si por esos rumbos luce complicada una alianza y son extremadamente inciertos sus resultados, en las otras esquinas del octágono electoral tampoco las cosas son de color de rosa, advirtiéndose prácticamente imposible que el PRI pacte con el PAN o a la inversa; que el PRD haga lo propio, así como el Movimiento Ciudadano.

En los últimos comicios el PAN logró una alianza parcial con el PRD y el MC y no les fue bien, en tanto que peor le fue al PRI y su alianza con el Panal a nivel federal, con resultados muy modestos en la elección estatal y si bien hay nuevas variables, no se advierten vías para llegar a entendimientos que les permitiera no solo construir un frente común, sino también lograrlo por cada lado.

Ana Gabriela Guevara

Como concretarse una alianza entre el PAN-PRD-MC, cuando por el blanquiazul parece inamovible la perspectiva de Antonio Astiazarán de ser el candidato a la gubernatura, mientras en el MC se pone cada vez más puntillosa la competencia entre Ricardo Bours Castelo apoyado por la nomenclatura central de ese partido y una María Dolores del Río con el control regional de esas siglas, mientras que el PRD apenas se encuentra en la fase de su resurgimiento de las cenizas y no proyecta fuerza significativa que pudiera aportar a cualquier alianza.

Ir por una candidatura común en esas condiciones luce muy improbable, como sería tan improbable que se sumaran a la propuesta del priista Ernesto Gándara Camou, quien sin lugar a ninguna duda, es el mejor posicionado, con mucho, para dar la pelea desde la oposición en contra de MORENA con posibilidades de ganar, cuando por lo pronto se encuentra solo, toda vez que el Panal, tradicional posible aliado deberá ir solo por ser su primera elección luego de perder el registro nacional.

A fin de cuentas, no hay que descartar que en la elección en Sonora los partidos asuman criterios regionales y se impongan decisiones en función de intereses locales, dejando a las nomenclaturas nacionales con una parte del pastel, principalmente en los casos del Verde, MC y PT, ya que de plano no vemos a Luis Mario sometido por intereses ajenos al cuidado del medio ambiente; a la señora Del Río cediendo graciosamente lo que ha construido en los últimos años o a Ana Gabriela sin su cuadro y sin su estampa.

Ernesto Gándara

Por lo demás mientras el Covid-19 ya casi cobra la vida de 20 mil mexicanos y la curva de contagios está desbocada, el presidente López Obrador sigue con su diarrea mental y la consecuente verborrea de excremento, ocupado en arrasar con dignidades y honras, convirtiéndolo en el máximo discriminador de este país y motivo de vergüenza.

Invocar una frase célebre de Don Benito Juárez, “El respeto al derecho ajeno es la paz”, para espetar “El derecho al respeto ajeno es la paz”, pinta de cuerpo entero a un individuo con graves atrofias mentales, crispado, enojado e histérico, al grado de no poder hilar ideas con coherencia y más tratándose de un personaje al que considera el más importante de la historia de México.

Parece una nimiedad, pero no lo es tratándose del presidente ya de plano navegando en el simplismo y totalmente ajeno a las responsabilidades de un hombre de Estado, frente a la grave circunstancia que sufre el país en materia de salud, de seguridad pública y económica.

Antonio Astiazarán

Por lo pronto ya su autoritarismo desapareció a la Comisión Nacional de Derechos Humanos al colocar en la presidencia a una incondicional; mantiene una sostenida campaña de desprestigio en contra del INAI y del INE con el ánimo de desaparecerlos o cooptarlos, lo que llegue primero, que en el caso del Conapred prácticamente ya está a un paso del sepulcro, en el marco de una intención de eliminar organismos autónomos donde la sociedad civil había encontrado espacios institucionales de participación en el Estado Mexicano.