Congruencia de Eduardo Bours, mala fe de quienes ocultan su postura

Congruencia de Eduardo Bours, mala fe de quienes ocultan su postura

Carlos MONCADA OCHOA El ex gobernador de Sonora Eduardo Bours dio, con su posicionamiento político, un ejemplo de congruencia. Había planeado lanza

Una seria señal de retroceso, señores de Banamex
Propuesta a los diputados de una iniciativa de ley
Como escasean los nuevos buenos políticos, ¡a reciclar se ha dicho!

Carlos MONCADA OCHOA

El ex gobernador de Sonora Eduardo Bours dio, con su posicionamiento político, un ejemplo de congruencia. Había planeado lanzarse como candidato independiente a senador, y sopesó las ventajas que ofrece esta nueva figura y también las desventajas. Se declara convencido de que hay que mejorarla para dejar atrás la cada vez más antidemocrática forma de hacer política del PRI.

Pero reconoció lo que debe al tricolor bajo cuyos colores hizo campaña para senador primero, para gobernador después, y triunfó. Y aunque es un crítico del partido, no puede darle la espalda de buenas a primeras.

Eduardo es uno de los mejores (no son muchos) gobernadores que ha tenido Sonora, pero tiene en su contra el hecho de que es un hombre de éxito, y eso no lo perdonan fácilmente no los que no han tenido éxito, sino los que por flojera o temor no se ponen a trabajar en pos del éxito.

De modo de que, sin molestarse en lo que Bours había hecho público, difundieron la versión de que varios padres de la guardería ABC habían “detenido” los planes de Bours mediante una carta dirigida al INE pidiéndole que no autorice la candidatura porque tanto Bours como Abel Murrieta tienen encima un proceso jurídico por la tragedia.

¡Ya se había cancelado el proyecto de la candidatura! ¡El INE no tiene facultades para tomar medidas si no existe una resolución judicial! ¡Y ni Bours ni Murrieta están sujetos a proceso! ¿Por qué valerse de mentiras para bombardear un proyecto político? ¿No hay inteligencia para buscar argumentos válidos, o simplemente no los hay?

La verdad en el fondo, y bastante al descubierto, es que Manlio Fabio Beltrones quiere hacer senadora a su hija Silvana, y él no quiere que nadie le haga sombra, sin contar la antigua rivalidad con Eduardo. Debe haber sido coincidencia que la maniobra mediática se haya puesto en marcha precisamente cuando Beltrones se hallaba aquí de visita.

El ángulo más absurdo del asunto es que objeten a Abel Murrieta con la tragedia de la ABC, si después de ésta fue diputado local y diputado federal sin problema alguno. Son los golpes propios de las diferencias electorales, lo sabemos, pero bastante burdos y descarados.

 

MURIÓ PEPE ESCOBAR ZAVALA

José Escobar Zavala llegó a la redacción del Diario del Yaqui, en Ciudad Obregón, y se hizo cargo de la sección deportiva. Y como sucede a menudo en los periódicos de provincia, en que es obligado a veces invadir otras fuentes (agrícolas, sociales, nota roja, cultura), se empapó de todas y tomó estatura de periodista auténtico. No tardó en ser jefe de redacción y luego subdirector del Diario.

Dirigió durante varios años la corresponsalía de El Imparcial en Cajeme. Y no sé en qué momento se le reconoció como el archivista natural de la historia de la sociedad cajemense. Al morir el cronista Miguel Mexía Alvarado, fue natural el ascenso a ese puesto de José Escobar.

Era tan ameno para escribir sus crónicas como para contarlas de viva voz. Por lo general callado, el ojo y el oído atento al momento en que cabía la observación irónica sobre cierta situación o personaje; si era un personaje de la región, mejor.

Recuerdo como los mejores días de mi vida periodística en Ciudad Obregón, las tardes en que coincidíamos en el café Pepe, Salomón Hamed y yo, para oírlos hablar de deportes; me incorporaba a la conversación cuando el tema eran las muchachas.

En los años que siguieron, cada vez que fui a mi tierra a dar una conferencia, presentar un libro, tomar parte en un acto cultural, en cuanto veía a Pepe entre el público sabía que todo saldría bien. Y eso que un par de veces me puso en aprietos con una pregunta. No lo hizo de mala fe sino por travesura, que yo compartía. Su vida fue interesante, bien vivida. Doy gracias por haberlo conocido y tratado.

 

carlosomoncada@gmail.com