Con todo el corazón, esa canción se escucha ya…

Con todo el corazón, esa canción se escucha ya…

Carlos MONCADA OCHOA    El pasado 26 de agosto se cumplieron 68 años de mi arribo a Hermosillo para inscribirme, al día siguiente, como alumno de l

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Carlos MONCADA OCHOA

   El pasado 26 de agosto se cumplieron 68 años de mi arribo a Hermosillo para inscribirme, al día siguiente, como alumno de la Escuela Preparatoria. La Universidad, ahora setentona, sólo contaba ocho años de existencia. La Escuela Secundaria tenía su propio edificio (donde ahora están Letras y Lingüística), pero la Prepa, la Normal, Farmacia y Comercio ocupaban el edificio principal junto con Rectoría y las oficinas administrativas.

   Uno se pone sentimental cuando recuerda a sus maestros y los recuerda con gratitud: Rafael V, Meneses, Luis López Álvarez, José Jiménez Cervantes, doctor Moisés Mirazo, Rosario Paliza, .Ricardo Valenzuela Galindo, Miguel Castro Servín. Aunque no fueron mis maestros, agrego a este grupo de insignes, a Gonzalo Díaz Karey, Adalberto Sotelo y Ernesto Salazar Girón.

  El recuerdo de esos rostros respetables forma una pantalla que nos hace olvidar las deficiencias en los procesos educativos. Los estudiantes de Comercio, por ejemplo, podían inscribirse en Contabilidad con el único requisito de certificado de Secundaria; no estaban obligados a cursar la Preparatoria. Las alumnas de Enfermería sólo requerían el certificado de primaria.

  Buen número de docentes se habían hecho profesores con la práctica. Eran pocos los normalistas. El muy estimado Amadeo Hernández enseñaba etimologías explicando las raíces griegas o latinas, no por grupos o familias de palabras, sino avanzando lentamente palabra por palabra. Y aceptó enseñar griego (aparte de las Etimologías) a los estudiantes del Bachillerato de Derecho (o Humanidades), aunque no sabía griego.

   Me pregunto si todavía se registran, en la enseñanza actual, fallas como aquéllas o algunas otras equivalentes. Mi preocupación más honda viene de la Secundaria: nos dieron tres clases semanarias de inglés tres años y no aprendimos inglés. Es escandaloso.

  La Universidad de Sonora celebrará hoy su septuagésimo segundo aniversario. Es una buena oportunidad para revisar los métodos de enseñanza, la capacidad de los maestros, entre otros factores de los que depende que el motor del desarrollo sea bien operado por los universitarios.

UNIVERSIDAD INTERNACIONAL

  El rector Enrique Contreras dará, como es tradición cada 12 de octubre. Un mensaje. Rendirá buenas cuentas sobre una promesa central de su campaña: ubicar a nuestra Casa de Estudios en el ámbito universitario internacional. Las ligas con importantes universidades del mundo son, en este breve lapso, numerosas.

  Como  la chifladura de este columnista son las Humanidades, no deja de lamentar la desaparición de la Revista Universidad, fundada en 1948, y la falta de apoyo a ciertos eventos de importancia destacada, como Horas de Junio, blanco de  chismes amañados en la pasada primavera.

  Es notable, además, que en los últimos cuatro años no haya habido una nueva producción operística, pese a que se halla en casa la materia prima: los músicos y los cantantes, los directores de escena, los promotores. En fin, no está bien que me queje cuando es obligado mostrarse feliz en el aniversario.

carlosomoncada@gmail.com