Aunque afrontes grandes tempestades jamás pierdas el equilibrio

Aunque afrontes grandes tempestades jamás pierdas el equilibrio

En la vida suelen sucedernos cosas, momentos, circunstancias tan inesperadas, que sentimos que nos encontramos envueltos en tempestades, en muchas oc

Que la vida me perdone las veces que no la viví
Lo que te hizo engordar fue el síndrome de abandono
Ama sin expectativas y permite que el amor te sorprenda

En la vida suelen sucedernos cosas, momentos, circunstancias tan inesperadas, que sentimos que nos encontramos envueltos en tempestades, en muchas ocasiones perdemos el horizonte y nuestra mente se turbia, nos agobiamos y sentimos que no podremos salir de esa situación cantando victoria, bien sea por algún problema, sufrimiento, por dolor o resignación, todos atravesamos tempestades en la vida.

Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta aquellos que creas más exteriores y materiales. Amado Nervo

 Sin embargo, es importante no perder el equilibrio interior, las tempestades tarde o temprano pasan, pero sea cual sea la magnitud del problema, no será eterno, todo depende de la actitud con la cual lo asumimos y como logramos despejar nuestra paz interior, para evitar perder la calma, la serenidad y por ende el equilibrio en nuestros pensamientos y en nuestras acciones.

Las personas cuando enfrentamos ciertas situaciones, naturalmente nos confundimos, por más segura que sea nuestra vida, por más exitosos que seamos, todos pasamos por vivencias que nos desencajan por completo, perdemos la perspectiva y en muchos casos no hallamos la salida, si logramos mantener nuestro equilibrio y la cordura suficiente, podremos atravesar cualquier tempestad y salir victoriosos.

Si al franquear una montaña en la dirección de una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cual es la estrella que lo guía. Antoine de Saint-Exupéry

 De allí lo vital que significa fortalecerse interiormente, más allá de los logros materiales que obtengamos en la vida, no hay bien que pueda resistir los avatares de la naturaleza, nada nos asegura que nos llevaremos ni pizca de lo que logramos obtener en lo material en nuestra existencia, sin embargo, la luz interior es inquebrantables, nutrir el alma, el espíritu, la mente y aprender a educar nuestros pensamientos, serán nuestra fortaleza al momento de las tempestades.

Las personas que menos sufren en la vida ante las pérdidas son aquellas personas que poco han tenido, que poco han acumulado durante su vida, al menos materialmente y curiosamente solemos verlas afrontar situaciones terribles con completa entereza y aceptación, no por indolentes, más bien por sabios, pues sólo en la carencia se consolida enteramente la resignación, la austeridad y la sobriedad en lo que respecta a la verdadera riqueza.

Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria. Cicerón

 Si sabemos recibir con serenidad las tempestades que se presentan en nuestra vida, no podrán causarnos daño, no en nuestro verdadero ser, no podrán destruir o quebrar nuestra entereza, consta de mantener la serenidad en todo momento, calma que nos concede equilibrio y paz, que nos permite vislumbrar el horizonte y entender que nada es para siempre por terrible que parezca.

Cuida bien lo que crees representa tu verdadero tesoro en la vida, resguarda tu propia paz, no permitas que cualquier cosa perturbe tu vida, educa tu pensamiento ante la adversidad y no habrá tempestad posible que logre hacerte caer.

Tomado de: www.elrincondeltibet.com