Antes cómo antes…El TEPJF ya perdonó multa a AMLO

Antes cómo antes…El TEPJF ya perdonó multa a AMLO

Qué manera de irse de los diputados federales. Los que recién abandonaron sus curules en san Lázaro arrasaron con todo, más de mil objetos desaparecieron del edificio. Que no se midieron y lo mismo se llevaron muebles y equipo de las oficinas de la Cámara

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Juana María Olguín

Qué manera de irse de los diputados federales. Los que recién abandonaron sus curules en san Lázaro arrasaron con todo, más de mil objetos desaparecieron del edificio. Que no se midieron y lo mismo se llevaron muebles y equipo de las oficinas de la Cámara. El latrocinio fue de teléfonos, cafeteras, televisiones, impresoras, botes de basura, percheros, archiveros y hasta las escobas y trapeadores. En una palabra, dejaron temblando el edificio, claro Sin desmerecer los millones de pesos que se llevaron cada uno entre bonos e indemnizaciones y demás cuentos.

Que pena, que tristeza, que gente tan puerca. Cómo van a creer que las oficinas en las que estuvieron tres años son de su propiedad y entonces hay que llevarse todo cuanto hay en ellas y lo peor es que no va a pasar nada, no habrá una investigación para saber quiénes, cómo, cuándo y dónde se autorizaron a saquear el edificio y que paguen como se debe el latrocinio. Es el amparo y la osadía de quienes saben qué pueden hacer lo que quieran y no pasa nada.

Ah y que los Senadores que apenas llegan recibirán de inmediato medio millón de pesos, su sueldito mensual de más de 120 mil pesos, más otros 392 mil para que se compren un coche, pobrecitos no deben batallar ni que fueran de la perrada ordinaria, y además un bono para sus “gustitos y placeres”. Les aviso por si estaba muy preocupado por la sobrevivencia de Damián Zepeda (PAN), Silvana Beltrones (PRI), Alfonso Durazo y Lily Téllez (Morena), estarán bien cuidados, relájense.

Así con esa riqueza, prosperidad y abundancia, cómo la realeza tendrá memoria para voltear a ver a la gente que sigue en la guerra de la sobrevivencia. Intentando no morir de frustración e impotencia.

Ah y por cierto que recién en la madrugada del 1 de septiembre por unanimidad de votos, los siete magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocaron la sanción de 197 millones de pesos impuesta por el Instituto Nacional Electoral (INE) al partido Morena por el fideicomiso “Por los Demás” para la apoyar a los damnificados, que por considerar que la investigación del órgano electoral no fue exhaustiva ni agotó la investigación.

Revocan la sanción con pretextos ordinarios que son de pena ajena, lo que demuestra que las instituciones ya están al servicio del nuevo Dios. Ya saben en México cada seis años se mata a un tlatoani y le dan vida a otro. Aquí la prueba fehaciente que lo que hace apenas unas semanas era un delito, ahora son solo “gracias” de su nueva alteza serenísima. Y las pruebas en video ¿no sirven?

Mientras eso sucede la realidad de millones de compatriotas es la de Juanita Santiago Chávez, de 85 años de edad, quien murió sentada en el mercado de la Villa de Etla, en Oaxaca, donde ponía su puesto y vendía productos. La dama ofrecía maíz, frijol y verduras a la gente. La comida la llevaba de su comunidad de origen, en San Juan Bautista Jayacatlán. La anciana iba todos los días a atender su puesto así lo hizo hasta el miércoles pasado, cuando la encontraron sin vida, con la cabeza recargada en sus rodillas.

Paramédicos llegaron al lugar, pero ya no pudieron hacer nada. Su muerte por causas naturales, ósea murió de viejita, de cansada, de hambre. Esa es la cruda realidad del pueblo mexicano, nace pobre y así muere: No hay programa, plan, sexenio que modifique su circunstancia de vida. Así millones de ancianos hundidos en sus enfermedades, que les hace doler sus cuerpos de manera insoportable, pero si no trabajan no comen y los ves en la calle, empujan carritos de paleta y lo hacen con tal lentitud, que parecen suspendidos en el viento.

Y los nuevos farsantes serán los salvadores de esta patria, no me gusta el cochi para que dé la lata.