AMLO y lo sustantivo

AMLO y lo sustantivo

Tendrán razón quienes critican el reducir al tema del fallido abucheo orquestado por MORENA contra la gobernadora Claudia Pavlovich en el mitin encabezado por Andrés Manuel López Obrador en Hermosillo, cuando hay tantos puntos sustantivos que derivan de ese evento partidista

Muestra músculo definitorio
Partidocracia, transfuguismo
Un nuevo comienzo

Tendrán razón quienes critican el reducir al tema del fallido abucheo orquestado por MORENA contra la gobernadora Claudia Pavlovich en el mitin encabezado por Andrés Manuel López Obrador en Hermosillo, cuando hay tantos puntos sustantivos que derivan de ese evento partidista.

Más allá de temas para el anecdotario, cierto que en términos concretos, lo más relevante fue el que la gobernadora Claudia Pavlovich haya sacado al presidente el compromiso público de mantener la tarifa 1F, para beneficiar a alrededor de 300 mil familias de todos los municipios de la entidad.

Pero aún así, tenemos nuestras reservas respecto a que el inquilino del Palacio Nacional cumpla con su palabra, toda vez que se arraiga la percepción de que es un hábil simulador y manipulador de masas, utilizando como brazo operativo a cuadros de su partido que le construyen escenarios con el fin de proyectar fuerza en su liderazgo.

Al más viejo estilo del PRI, la visita presidencial este sábado, MORENA pretendió convertir y por momentos lo convirtió en un evento partidista y muy lejano al concepto institucional de un gobierno que sirve a todos sin importar siglas ni ideologías, lo cual sería otro de los puntos sustantivos de esa jornada sabatina.

Claudia Pavlovich hace todo por los sonorenses ante López Obrador

Lo que son las cosas, porque esa construcción de escenarios para proyectar el liderazgo de López Obrador, puede tener efectos a la inversa, porque no se entiende que a pesar de las ya frecuentes y supuestas regañadas a sus huestes, por las orquestadas silbatinas a personajes que en campaña fueron adversarios de MORENA y a quienes exige respeto, pues éstas siguen ocurriendo como si nadie le hiciera caso y mucho menos quienes las organizan.

Miren, sin lugar a dudas, López Obrador aún dispone de abultado bono democrático, lo cual también se traduce en liderazgo y tal realidad hace generar la sospecha de la simulación, donde unos incondicionales de su partido despotrican, denuestan y agreden adversarios y él se hace el indignado y exige respeto a las investiduras agraviadas, y tal simulación nos da derecho a también sospechar que las aparentes condescendencias, como esa de mantener el subsidio a la luz, se trate solo de una pose.

Hacer partidista un evento institucional de la presidencia de la república y del gobierno de Sonora, resulta un regreso al pasado y desde nuestro punto de vista es uno de los aspectos sustantivos de la visita presidencial, y para colmo la pretensión de hacer del mismo un foro de linchamiento, cuestiones que creíamos habían sido superadas por el sistema político mexicano.

Aparte de ese rústico troglodismo político y que se asemeja a un regreso al pasado cuando México se regía por el autoritarismo presidencialista, lo sustantivo más preocupante es el explosivo asistencialismo que con poses triunfalistas anunció el presidente, asumiendo que con minucias millones de mexicanos beneficiados en la inmediatez de sus necesidades, podrán cubrir la escalada alcista en productos de consumo básico, gasolinas y servicios, que de acuerdo a las ciencias económicas hasta ahora irrefutables, desencadenan acciones populistas de cualquier gobierno.

Ricardo Bours Castelo

Por supuesto que qué bueno el que la pensión para 160 mil adultos mayores en Sonora se haya incrementado de mil 170 pesos a dos mil 500 pesos mensuales; que 75 mil estudiantes de primaria, secundaria y preparatoria, reciban cada dos meses mil 600 pesos, en tanto que los universitarios recibirán dos mil 400 pesos mensuales, en el marco de una generosidad inconmensurable de parte del político tabasqueño.

También están los tres mil 600 pesos mensuales que recibirán los llamados ninis para que se animen a hacer algo de provecho, en un contexto de rústico asistencialismo donde López Obrador se comprometió regalar dinero a manos llenas, que en el caso de las estancias infantiles, ratificó que el dinero se lo dará de forma directa a once millones de padres, asegurando que su gobierno contará con recursos financieros suficientes sin aumentar impuestos, gasolinazos, o la luz sin necesidad de endeudar a México, y dijo gasolinazos como si ignorara el proceso actual al alza en el precio de los combustibles.

Pero lo más grave de lo sustantivo del mitin presidencial en el estacionamiento de la Universidad de Sonora, es el anuncio respecto a que su gobierno solo apoyará con subsidios, créditos y fórmulas de comercialización a productores agrícolas cuyas propiedades sean menores a 20 hectáreas, lo cual, con justa razón debe tener sumidos en profunda incertidumbre y preocupación a gran parte de dicho sector de esta entidad, particularmente en el Valle del Yaqui y Valle del Mayo, reconocidos como el granero de México y donde por el modelo de producción tales apoyos no llegarán.

Por cierto, certera la observación tuitera que hiciera a ese respecto Ricardo Bours Castelo, quien al enterarse del contrasentido presidencial señaló: “Como si los productores de menos de 20 hectáreas fueran los que dan de comer a México; ¡Hay que incentivar la producción no la tenencia de la tierra! Y la neta que tiene razón, pero aléguenle a quien por lo visto y a través del paternalismo plantea apoyos sólo a quienes que con o sin ellos en buena medida sus artes agrícolas son para el autoconsumo.

Baltasar Peral Guerrero

Pero la verdadera bomba estalló un par de días antes, al darse a conocer las nuevas reglas de operación, que de aplicarse en el presente ejercicio, sólo en los valles del yaqui y mayo dejarían sin apoyarse al 70 por ciento de la producción de trigo, tal como lo explicó el presidente de la Asociación de Organizaciones Agrícolas del Sur de Sonora, Baltasar Peral Guerrero.

Preocupante para la agricultura sonorense las decisiones en esa materia, dice Peral Guerrero, quien vaya si sabe de ese tema, prospectando que de mantenerse esas lesivas condiciones, prácticamente la producción de granos y de alimentos dejará de ser redituable, subrayando la importancia que tiene la producción primaria para la economía estatal y para el abasto de alimentos para el país.

El también experto en estos menesteres, Juan Leyva Mendívil, subsecretario de desarrollo agrícola y mano fuerte de la Alianza Campesina del Noroeste, pero en receso, fue mucho más allá al plantear un panorama catastrófico para ese sector y pronosticar que con tales decisiones la agricultura sonorense se derrumbará en un plazo no mayor de dos años.

Suenan tambores de guerra en el sector agrícola sonorense

Esa posición derivó que los del equipo de López Obrador les negaran una reunión solicitada aprovechando su estancia en Hermosillo, mensaje siciliano que por lo pronto, ya hizo que se escuchen los tambores de guerra por esos rumbos, toda vez la convocatoria para este próximo miércoles a una reunión donde estarán representantes de organismos de productores del sector privado y social de Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Baja California e incluso de Tamaulipas y el propósito es establecer un frente común y unido para obligar a la reconsideración al gobierno federal.

La reunión será en los límites de Sonora y Sinaloa a partir de las ocho de la mañana y seguramente allí se acordarán diversas acciones en las que se incluye la movilización, así como gestiones de alto nivel, destacando ese otro gran desengaño de los sonorenses dedicados a la agricultura, que creyeron que con Víctor Villalobos como titular de la SADER, antes Sagarpa y conocedor del productivo esfuerzo que se realiza en Sonora para abastecer la despensa nacional, las cosas mejorarían, incluso hasta se entusiasmaron por la mudanza de esa dependencia federal a Ciudad Obregón.

Pues ni una cosa ni la otra, porque la mudanza esa ya se suspendió hasta mejores tiempos y por lo que se ve, los de la cuarta transformación más bien se ocupan en a azuzar el clasismo en el campo mexicano, sin importar tanto el propósito siempre pendiente de lograr la autosuficiencia alimentaria.

Juan Leyva Mendívil

Como ven, ese asunto va con miras a descomponerse y ser factor de confrontación entre un gobierno federal que obviamente no los tiene en sus planes y un sector que no es dejado, cuando además gravitan promociones con las que se pretende impulsar una nueva reforma agraria.

Sin salirnos tanto del tema, vaya ruido que derivó del cordial encuentro entre el presidente y el aspirante a presidir la Unión Ganadera Regional de Sonora, Daniel Baranzini, quien sin duda alguna salió muy vago para eso de enviar señales que supone optimistas para lograr sus propósitos, ya que no es cualquier cosa que el propio López Obrador le haya deseado éxito en su objetivo de destronar a Héctor Platt, aunque sabe cómo interpreten los agremiados de la UGRS tal aparente respaldo.

Daniel Baranzini

Riesgosa la apuesta de Baranzini en un sector históricamente conservador y por lo regular más apegado a la derecha panista, al centrismo priista, que al populismo de una presunta izquierda que al parecer y por lo pronto acuerpa su proyecto.