10 Elementales para una mente saludable

10 Elementales para una mente saludable

Nuestra mente es algo intangible, va más allá de nuestro cuerpo físico, pero tiene mucho que ver con él. Puede actuar como una gran aliada o como la p

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Nuestra mente es algo intangible, va más allá de nuestro cuerpo físico, pero tiene mucho que ver con él. Puede actuar como una gran aliada o como la peor de las enemigas. Para que nos colabore y no nos complique la vida debemos crearnos hábitos saludables, rutinas que nos permitan estar y sentirnos bien, más allá de lo que esté ocurriendo.

Acá dejamos algunas cosas que debemos procurar en nuestras vidas con la finalidad de mantener nuestra mente saludable:

Pensamientos positivos: Pues es lo que más hacemos: pensar, pero la mayor parte del tiempo no tenemos esos pensamientos motivadores, ni visualizando lo que queremos, ni que nos hacen sentir paz, sino que tenemos pensamientos que son producto del miedo, de la desconfianza, de la duda, del fatalismo y desde allí creamos, luego el resultado no es el que quisiéramos, pero sí corresponde al que irónicamente estábamos esperando. Vamos por más pensamientos positivos y vayamos espaciando los negativos, de manera consciente, observándonos.

Calma: Ninguna mente sometida a un corre corre todo el día, puede estar en paz. No importa lo que estemos haciendo, ni de cuánto tiempo dispongamos, hagamos pausas varias veces al día, tomemos una respiración profunda, traigámonos al presente con la tranquilidad que queremos y continuemos.

Personas positivas alrededor: Procuremos rodearnos de gente que vibre positivo y tratemos de iluminar a quienes están en alguna de sus fases oscuras, pero sin sintonizar con ellos. De cualquier manera, cuando nos sentimos bien, solemos atraer a personas que también se sienten bien, además de que el universo nos ofrece más y más cosas y situaciones que vibren con lo que sentimos.

Cuidado personal: Nuestro cuerpo, nuestro templo. Consentirnos, cuidarnos, querernos a nivel físico, beneficia nuestra mente, nos potencia la seguridad, nos fortalece la autoestima, así que un cariñito, comida saludable, comida balanceada, una rutina de ejercicios, siempre nos va a favorecer.

Meditación: Unos minutos al día bastan y el truco es comenzar a hacerlo. No es un proceso de la nada, no tiene que dejar de pensar, no necesitas estar en un templo budista para hacerlo, solo comienza sentándote 5 minutos al día y trata de enfocarte en tu respiración, si un pensamiento viene, lo observas y dejas que pase, así hasta que el tiempo concluya. No lo pienses, hazlo, preferiblemente a diario, encontrarás la calma que necesitas en esos minutos.

calma

Estar presente: Procura dirigir tu atención a lo que estás haciendo, si estás comiendo saborea tu comida, siente los alimentos en tu boca, las diferentes texturas, está presente. Procura volver cada vez que tu mente se vaya al pasado o al futuro, lo harás muchas veces, pero cada vez estarás más presente.

Música que te haga sentir bien: La música alegra el alma, con ella nos conectamos con sentimientos, procuremos hacerlo con aquellos que nos hacen sentir bien y nos recargan de energía positiva.

Agradecimiento: Es el portal para cosas mejores, cuando agradecemos nos conectamos con la energía de la abundancia, le decimos sí a la prosperidad, por el contrario cuando nos quejamos o resaltamos lo negativo, nos conectamos con la escasez, con la necesidad y la carencia. Agradecer es la mejor manera de pedir.

Te agradezco

Propósito: El mayor de todos: la felicidad, éste y sus derivados nos mantienen activos, nos dan impulso para levantarnos cuando nos caemos, nos permiten dirigir nuestras acciones hacia lo que deseamos y aunque ya el estar aquí contiene el mayor de los sentidos, es el milagro más grande, los propósitos le agregan condimento a la vida.

 

Por: Sara Espejo – Rincón del Tibet